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A B C. J U E V E S 1 5 D E M A Y O D E 1 9 3 0 EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 7 servacióri de estas fuerzas, no las ampare con la amorosa solicitud que requiere el problema de la emigración forzosa! E n pastoral recientemente publicada ha vuelto. a i n sistir en este punto el cardenal primado, demandando auxilio y cooperación a la admirable empresa de reconquista espiritual y patriótica que hace tiempo acometió nuestro amadísimo señor arzobispo. Hacemos el viaje a bordo del Príncipe Alfonso, linda motonave, que no ha veinte días dejó el astillero, y por tercera vez sale a alta mar. Todos los progresos del transporte marítimo, todas las comodidades del más confortable hogar... componen el pasaje 260 peregrinos, los obispos de Madrid y Tarazona, el obispo de Cafarnaum y el prefecto apostólico de Filipinas, de la Orden de San Agustín canónigos de Zaragoza, Santo Domingo de la Calzada, Burgos y Vitoria, párrocos de varias diócesis, catedráticos, militares... el bello y piadoso sexo tiene también numerosa representación. A última hora se ha asociado a nosotros un grupo de franceses- -sacerdotes, damas y caballeros- de suerte que la concurrencia en el barco, que por unos días será como prolongación del propio hogar, ofrecerá, sobre el carácter de jornada nacional, éste muy halagüeño de la hospitalidad española. Salimos anoche de Barcelona y la escena de despedida fué caso no exento de interés y de emoción. E s t a inmensa ciudad mediterránea, que no acostumbra a sorprenderse de nada, extrañábase ayer del continuo desfile de sacerdotes por el puerto. ¿Dónde irá tantísimo cura? preguntaban obreros y curiosos, quienes, intrigados y respetuosísimos, fueron poblando los alrededores de la motonave. A la hora del adiós hablé con periodistas y políticos catalanes, y, claro está, los temas de conversación eran inevitablemente: ¿Qué piensan en Barcelona de la actitud de Cambó? ¿Hacia cuáles direcciones se orienta el catalanismo después de la muerte de P r i m o de Rivera? ¿Crece o disminuye el movimiento republicano? L o s que dudan de la sinceridad camboísta y anteponen el punto de vista personal al objetivo aseguran que, a semejanza del estudiante del cuento, acabará por no agradar a los señores de allá ni a los de acá. E n lo que desgraciadamente convienen todos es en el brote con redoblados bríos del srrano catalanista, que aseguraban poco menos que extirpado. Confesemos que la Unión Patriótica aquí como en los demás sitios, no acertó en la labor unitiva, que es la urgente y eficaz. Dejo para otra crónica la referencia y comentario a las impresiones recibidas. Toca la sirena, sueltan las amarras, se levanta el puente, empiezan a agitarse los pañuelos, resuena en los altavoces la Marcha R e a l catalanes y castellanos, vascongados y extremeños, navarros y andaluces, entonan el himno eucarístico y cantando todos al A m o r de los Amores, entramos en alta mar. 1 J. P O L O A bordo del Príncipe abril de 1930. BENITO 28 de Alfonso, EL IDIOMA CATALÁN L o pedagógico y lo político N o creo que pueda molestar a nadie ei que se considere a D. Ramón Menéndez Pidal el de más alta representación entre los intelectuales castellanos que fueron recibidos tan entusiasta y merecidamente en Barcelona. Aparte la densidad y permanencia de su obra científica y literaria, verda- deramente definitiva, hace sobresalir su figu- ma y la soltura necesaria para emplearlo cora el hecho notorio de que no se le han co- rrectamente, es preciso que tan pronto como el niño posea un vocabitlaric suficiente. para nocido nunca veleidades políticas. Dos notas muy significativas ha dado poder entender y hacer uso del castellano, se con ese motivo el insigne director de la haga la transición y se emplee esa. lengua Academia Española: una, en Barcelona, re- como la lengua zehicular. cordando el ejemplo de Milá y Fontanals, Nótese que se trataba de escuelas munique fué muy catalán y a la vez sincero his- cipales, voluntariamente sostenidas por el panista; otra, en Madrid (entrevista con un Ayuntamiento, y no de escuelas nacionales redactor del Heraldo) planteando el pro- dependientes del Estado español. Pues en blema objetivo de la escuela y de su efica- esas escuelas netamente barcelonesas y excia pedagógica, y apuntando la solución clusivamente catalanas, sólo en el primer bilingüe para el caso de que el niño no en- grado se establece la enseñanza bilingüe, tienda al maestro en la lengua oficial. considerando que a los niños catalanes les Pero es el caso que en este problema hay interesaba aprender pronto y bien el casteun aspecto político del que varias veces llano por el único procedimiento con que se ha tratado A B C en sus editoriales. Y. suelen aprender las lenguas vivas: hablanpara abordar este problema político no acu- dolas desde el primer momento. diré a ningún autor centralista y asimiE n resumen, el problema pedagógico de lista. M e ampararé en un ilustre hombre la lengua catalana se reduce a decidir si conpúblico, que alcanzó en vida la máxima au- viene a los niños catalanes aprender el castoridad y a quien dedica un justo recuer- tellano como una lengua extranjera o aprendo de simpatía y gratitud el Sr. Cambó en derlo como una segunda lengua materna, su último libro. M e refiero a D Antonio vehículo insubstituible para las relaciones Maura, antecesor de Menéndez Pidal en la económicas y espirituales con los españoles Dirección de la Academia Española, y que de la Patria mayor. en funciones de tal dirigió en 1916 al m i Desde el punto de vista político, el pronisterio de Instrucción pública una imporblema no puede ser más claro. ¿Conviene a tante comunicación, que hube yo de registrar como director general de Primera en- Cataluña expulsar de sus escuelas el idioseñanza. E n dicho documento se decía lo ma castellano y aislarse así espiritualmente siguiente: E n las Escuelas de Cataluña del resto de España? Puesto que todos los españoles tenemos no se enseña el castellano, y en las que lo enseñan obligan a los alumnos a utilizar gra- algo común que realizar, ¿qué lengua debe máticas escritas en catalán, empleando el ser el vehículo espiritual de nuestras aspiramismo procedimiento que si se tratase de ciones colectivas, el catalán o el castellano? á Qué será más fácil, que todos los espaíioM idioma extranjero les aprendan catalán o que los catalanes ¡De un idioma extranjero! aprendan el castellano? E l preferir esto úli Cómo no recordar aquí a D Francisco timo ¿tiene el menor asomo de vejación ni P i Margall, a quien tampoco tengo por cen- de imposición, n i de asimilismo? ¿Dónde tralizador ni asimilista? Del ilustre político está la cacareada incomprensión? republicano son las siguientes palabras: Se ¿N o dijeron los concejales de Barcelona faltaría evidentemente a otro de los fines en 1914 que interesa mucho que los niños de la federación consintiendo que un espa- catalanes tengan un conocimiento combleto ñol fuese mirado como extranjero en par- y perfecto del idioma castellano? te alguna de la República (Las Nacionalidades. Tercera edición. Madrid, 1882, páANTONIO R O Y O VILLANOVA gina 322) Pero sigamos el ejemplo de Menéndez Pidal y planteemos el problema de la lengua catalana en el terreno objetivo y sere- L A S A F I R M A C I O N E S Y namente pedagógico. Afortunadamente, tengo a mano un do- L A S N E G A C I O N E S EN cumento importantísimo e irrecusable. Se trata de una Memoria publicada por el L A POLÍTICA Ayuntamiento de Barcelona y escrita por la Comisión de Colonias Escolares y de E s Hace unos días, en estas mismas columcuelas del Bosque. Lleva la fecha de 1914, es nas del A B C un ilustre escritor, a prodecir, cuando administraban el Municipio pósito de la lucha entablada actualmente, barcelonés regionalistas y lerrouxistas, y lucha a todas luces ficticia en su planteado ejercía en él bienhechor y saludable i n- y desenvolvimiento, recordaba las palabras flujo en materia de enseñanza D Hermene- de Cánovas del Castillo cuando decía que gildo Giner de los Ríos. Pues en esa M e- los Reyes eran como Dios, que no podía dismoria, nada sospechosa de asimilismo, se cutírseles, que era preciso, sencillamente, hablaba de los procedimientos pedagógicos creer para que su intervención tuviese versobre la base de la graduación escolar y se dadera eficacia en el bienestar. de un pueblo. escribían estas palabras: Anatole France, en una de sus maravillo D e consiguiente, en el primer grado, sas novelas, La isla de los pingüinos, hace cuando el niño entra en la escuela, se em- un a modo de caricatura (en la general caplea la lengua catalana como lengua vehi- ricatura que hace de la vida francesa) del cular o medio de comunicar toda enseñanza. proceso del capitán Dreyfus. E n esta perífrasis hay un ministro, de conciencia estreSimultáneamente, y también desde el mo- cha y escrupulosa, que cree que para conmento de la entrada de los niños en la es- denar al reo no basta quererlo, sino que precuela, se abordará el estudio de la lengua císanse pruebas de que la condena se hizo castellana por el método natural o directo, con justicia. Empieza a reunir las dichas que consiste en establecer una asociación pruebas con tesón infatigable, y las va amontonando er. su despacho. Son muchas, muíntima entre las palabras y las ideas. chas, capaces de tranquilizar al ánimo más Interesando mucho que los niños tengan meticuloso y formalista; tantas vanse reun conocimiento completo y perfecto del uniendo, que primero se desploma la mesa castellano, y que puedan hacer uso de esta en que están amontonadas; luego, como prolengua como de la propia, con la misma fa- siga, incansable, las estanterías, las consocilidad que si fuera habitual; teniendo en las, las sillas; después, y ante la avalancha cuenta que, de todos los medios en que vive que llega como las aguas de un río, el piso el niño, en general, sólo en la escuela podrá de la habitación, el edificio, parte de la ciupracticar el castellano, y que sólo la práctica dad... Y en fin, la culpabilidad queda sin y ek uso pueden dar el dominio de un idio- demostrar. L a hipérbole de esta exagerajóí?
 // Cambio Nodo4-Sevilla