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MADRID- SEVILLA 16 D E M A Y O 1 930. SUELTO DE NUMERO 10 C T S DE SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y CERCANA A TETUAN, SEVILLA DIARIO ILUSTRADO. AÑO V 1 GÉ ¡8 OLIVE, SIMOSEXTO N. 8.545 A N U N C I O S MUÑOZ REDACCIÓN: PRADO profesión incapaces de someterse a los mol- tarias, impelidas con velocidad vertiginosa, des estrechos de cualquier partido; pero, con y encaminadas, no por quienes asombren todo, los periódicos sufrieron las consecuen- hablando, sino por los que con sus obras cias del Poder arbitrario, y el Gobierno so- persuadan o convenzan, Merece aplausos el libro Sagasta, publica- metió a la Prensa a los más grandes rigoJ. F R A N C O S RODRÍGUEZ do recientemente por el conde de Romano- res pero agrega Romanones: Contra nes. Trátase de un estudio escrito con posi- hombres del temple de Sagasta y de sus comtiva destreza; tiene episodios novelescos, pá- pañeros, estas duras medidas resultan inefiginas que enseñan, y, en resumidas cuen- caces aun habida cuenta de la inutilidad tas, retrata a hombre que vivió por y para de las complacencias, pues- -sigo copiando la política, sin otros afanes, ilusiones e i n- párrafos del jefe actual de los liberales- -quietudes que cuantos le proporcionaron, en cuanto más demócratas son los hombres alterna y no interrumpida confusión, triun- que rodean a la realeza, más prope. nsos están, Durante veinticinco años- -dice el señor fos, amarguras, alegrías, contrariedades, ven- si no a la adulación cortesana, a rendirse a Cambó en las páginas preambulares de su tajas, riesgos, esperanzas, concluyendo en la las sugestiones del Monarca libro Por la concordia- -el problema catalán sarmentosa realidad, seguida por el impresProsigue la semblanza de Sagasta, refle- constituyó la nota más viva de la política cindible reposo de la muerte. Vida política, jando la época preparatoria de la Gloriosa; española. Es cierto. ¿Quién, que haya prescon sus luchas y sus ambiciones, ¡cuántos enumera sus encrespados accidentes, la electado alguna atención a la vida pública en ensueños engendrasteis! Entre las conve- ción del Rey Amadeo, el triunfo pasajero ese cuarto de siglo, no recuerda ¡a presenniencias del siglo x x pueden figurar las re- de la República, el golpe de Estado de 3 de tación en las Cortes de aquella falange i n portadas por el cambio de ideología en la enero de 1874; por último, la Restauración, telectual que agrupó la Solidaridad? Fué opinión pública, y buena prueba de ello se y sigue, en medio de tales turbulencias, floaquel, por decirlo así, el período heroico saca leyendo los capítulos trazados por hom- tando la imagen del hombre del morrión, sin del regionalismo. E l contraste entre la lobre también sumergido en las revueltas aguas perder las cualidades que le adornaron. Su panegirista recuerda que el culto a la ver- zanía, un poco agresiva, de aquel ideario partidistas. dad desnuda, y aún medio desnuda, suele y el retoricismo altisonante y vacuo de nuesContemplamos cuando era niño a Práxeser poco grata a los Reyes añadiendo, sin tros parlamentarios era un espectáculo dedes Mateo Sagasta. E l Mateo no era nom- duda para curarse en salud, que ninguna primente para todo espíritu crítico un tanto bre de pila, sino apellido paterno; prevale- hipótesis es en la política inadmisible avisado. Aquellos hombres, que venían de ció el procedente de la madre. E n la niñez una región en la cual, como ha dicho el Refiérese después a la época de la Re- Evangelio, cada día tiene su afán, se enconoció- Sagasta a un amigo íntimo, adorado gencia, época cumbre para Sagasta, y con contraban en un sitio de España en el que por su familia, al legendario guerrillero M a r tín Zurbano, figura magnífica, encarnación tal motivo advierte el autor que el hogar esa frase carece de sentido, porque aquí casi de toda tina; rasa y, pensando en él, sintió de los hombres políticos no tiene puertas nadie acompasa sus desvelos a sus afanes. alientos cuando joven para combatir por la que le defiendan Habla del Parlamento L a gente habla y habla, y de esa incontilibertad y sacrificarse por ella Sigue la re- largo, el caído inopinadamente en 3. de ju- nencia verbal participa todo el mundo. Y lación que a ratos copio describiendo las lio de 1890, poco antes de cumplir su vida como todo pueblo que se va por la boca condiciones culminantes del héroe: Espíri- legal las Cortes constituidas en 1886, y atri- siente el horror de la acción, los catalanes tu inquieto y ambicioso, sencillo y no mo- buyendo la caída de los liberales a la inse- fueron dispersados en el Parlamento por la guridad del refugio gubernamental, afirma desto, que la sencillez suele ser compañera que en él penetran todas las pasiones, y en elocuencia de los charlatanes. E l saldo de inseparable de la grandeza, le llevó a buscar la Solidaridad fué negativo, puesto que sus primer término las peores el trato con los hombres más preeminentes miembros tuvieron que sufrir el estigma de Merece atento examen cuanto atañe al malos patriotas. Andando el tiempo, Canaledel saber y de la política, sobre todo de ésta; las ciencias exactas las olvidó pronto, prefi- final de nuestras guerras, en 1898, el des- jas, Dato y Sánchez Guerra acogieron aqueriendo la menos exacta, la política y se afi- venturado año de nuestra derrota. Las car- llas legítimas pretensiones; pero, por de tas escritas entonces por Canalejas a Salió al partido progresista. pronto, la falange se rompió, perseguida por gasta, después de recorrer Cuba, y tras de los honderos de la Cámara baja. Cuál es asomarse a los Estados Unidos, expresan Narra, el conde de Romanones las andanhoy la exacta posición del problema? ¿Quezas partidarias de Sagasta, sus primeros vue- la perspicaz grandeza del hombre asesinadaría éste resuelto con la reposición pura y los revolucionarios, el idilio de amores vic- do cuando en España se iniciaban desenvolsimple de la Mancomunidad, régimen derrotoriosos, a pesar de la terca resistencia que vimientos desaparecidos con la víctima no cado por la Dictadura? ¿Qué quieren los encontró en su familia, capaz de conducir al reemplazada, a pesar de cuanto digan los cacatalanes? Sobre la realidad de ese problema altar a una hermosa dama arrancada de el paces de confundir el oro con el similor. hay dos opiniones: una, mantenida por todos por quien fué interesante personaje político. L a lectura del libro de Romanones, apar- los elementos intelectuales de la región, afirLuego se conoce su actuación parlamentaria te la emoción que pueda producir, sirve ma su existencia como un peligro para la en las Constituyentes del 54, disueltas a ca- para enseñar mucho en las presentes cirunidad espiritual de la Patria y reclama ñonazos en 1856, y el autor, recordando un cunstancias. L a vida se transforma totalque sea resuelto sin mezquindades n i regaincidente, añade: Con Reyes de ciertas cua- mente, y no debemos empeñarnos en resuteos. ¿Cómo? Reconociendo lo que el señor lidades se necesita mucha virtud para no citar lo muerto y sepultado. E l político proCambó, usando una perífrasis tímida, llama faltar a la lealtad monárquica fesional desapareció, o, por lo menos, ago- el hecho diferencial ¿Y en qué consiste Continúa- señalando los trabajos sagasti- niza. Ayer la flor intelectual caía sólo en el hecho diferencial? E n el amor a lá lennos, y cómo la gratitud de los pueblos es campos de la opinión pública; hoy se en- gua materna y en la costumbre de ver la efímera advirtiendo que doña Isabel II cuentra desperdigada, como que están re- bandera catalana ondear públicamente. Y o se cansaba pronto de todos sus Gobiernos, partidas las cuestiones a la sazón interesan- creo, sin embargo, que esas dos manifestay así desapareció el que había de cumplir tes. Partidos, programas, discursos, cuanto ciones no resumen el hecho diferencial. Este la vida legal dentro de pocos meses Descri- llenó durante cincuenta años la existencia tiene raíces más hondas. Es la conciencia de be peripecias de los conspiradores y sus ten- de Sagasta, hoy. sólo conmueve a la mane- una personalidad forjada por el tiempo en tativas frustradas, como acontece tantas ve- ra de un recuerdo. Los problemas actuales el marco histórico de la nación espaiV ces, y sobre todo en Valencia añade el co- nos extrañan a los viejos; pero, en suma, E l espíritu catalán, aunque sometido a todas mentarista. Pinta éste el resurgimiento de un la juventud, la verdadera juventud, no la las trabas de su posición peninsular y a todas héroe, estirpe- -añade- -ya muy venida a disfrazada de tal, debe marcar rumbo a las las incoherencias de un régimen político que menos y se extiende en consideraciones re- actuales empresas. E l morrión de antaño, tuvo como programa el desorden, ha conserlativas a los esfuerzos hechos por los pro- siempre respetable y en ocasiones glorioso, gresistas contra e ¡poder tiránico de los mo- ha de quedar escondido. Ahora, por fuera, vado su carácter. Es sensible, sin dejar de derados. Sagasta, es de razón advertirlo, conviene no llevar nada en la cabeza, y, en ser varonil; razonador, sin dejar de ser lísólo accidentalmente fué periodista; eran los cambio, por dentro, poner ideas, muchas rico, y profundamente civilista sin menosrepresentantes genuinos, verdaderos, de tal ideas con tendencias trascendentales, utili- precio de la tradición militar. Siente por U N POLÍTICO P R O F E SIONAL POR L A C O N C O R D I A Ideas de Cambó
 // Cambio Nodo4-Sevilla