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A B C. SÁBADO 17 DE MAYO DE 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG. 7 El que ha visto de cerca como yo todo el defensa, y el Estado agresor, por el contrivez un amigo mío, pobre y de buena familia por más señas; decíame con serenidad teje y maneje de los snobs; el que ha vivido rio, se vería privado de toda relación coadmirable las palabras siguientes: Nada me. en esas urbes inmensas, donde el snobismo mercial u otra con el resto del mundo. se cultiva y se pierde en su misma inmeninteresa el dinero de los demás. Antes de examinar la eficacia de las meEse no era un snob metalizado, porque. sidad, saca una consecuencia que al alcance didas propuestas, el proyecto plantea dos para él las riquezas apenas nada significa- de todos está; el snob es, ante todo, un ser problemas de importancia capital. Todo el ban, ni le daban ni le quitaban. Aparte del pa- modesto y humilde. Sin quererlo, al cultivar mecanismo que construya el Comité querásito que vive incrustado al bolsillo del: su snobismo hace confesión pública y des- dará inmovilizado hasta definir cuál es el prójimo, y que forzosamente ha de rendir! carada de una inferioridad patente; se in- Estado agresor y cuál es el agredido. E l dehomenaje al dinero de los demás, hay indi- clina ante algo que él reconoce ser superior, bate abierto acerca de este extremo no se viduos, Sociedades, naciones enteras cuya y con ello se hace pequeño, se humilla, se cerró todavía y es posible siga abieito indeúnica preocupación- es la del dinero. Entre, rinde. Algunas veces lo hace ante un valor finidamente. Pero, aun prescindiendo de toellos se discute corrientemente lo que vale real, como la inteligencia y la belleza; pero dos los argumentos y sutilezas que interal hecho alguien. Fulano vale tantos millones... En más a menudo es ante la nada. En contraste vienen en él, y ateniéndoseal Estado de fuerza para agresor que reEspaña, cuando decimos que alguien vale, con este pequeño individuo humilde y ser- curre el declarar a las armas, resultaría inprimero significamos un conjunto de condiciones mo- vil, el snob, yérguese el hombre independien- servible el Convenio general. Porque, conrales e intelectuales que nada tienen que te; el que tiene la fuerza y el orgullo de certado para prevenir la guerra, habría de ver con las pesetas. E l snobismo del dinero sus opiniones; el que reconoce el valor de esperar el estado de guerra para la acción es antipático, porque casi siempre se halla la Inteligencia, de la Riqueza, de la Sangre que determina. Y entonces interviene el aren contraposición al snobismo, de la intelec- y. de la Belleza; pero sin ser esclavo de nin- tículo 16 del Pacto, cuya fuerza ejecutiva guna, sino que, serenamente, en pleno uso tualidad. y goce de su independencia, con ecuanimi- no ha de ser modificada por el nuevo ConLos que corren detrás de los millonarios dad, las admira, las disfruta y se sonríe. venio discutido. Este Convenio tiene relay juzgan a un hombre por su fortuna se Este hombre, no sólo sonríe al mundo, sino ción más directa con el artículo u que llenan la vida de preocupaciones. Para ellos que se ríe del muñeco... del snob. define las obligaciones morales de los Esel halago de una comida, una fiesta o la tados miembros en caso de conflicto o dicomodidad de un automóvil, aunque sea ajevergencia de que pueda derivarse la guerra. EL LAZARILLO D E MADRID no, tiene más valor que la vida intensa y Se trata ahora de transformar las oblidaazarosa de la juventud genial que, día tras ciones morales en obligaciones contractuales, día, sale al escenario de la vida para ofrecer según la proposición de Alemania. a esos mismos millonarios un nuevo invento, E L O B J E T I V O D E L A E l mecanismo preventivo de la guerra seque ha de proporcionarles un placer o una ría, pues, movilizado contra el Estado agrecomodidad más en su existencia. PAZ sor, esto es, cuando la Sociedad de Naciones Tenemos también el snobismo de la sanse encuentre al hecho consumado. Mas para gre, el snobismo patricio y tradicional. Este poner en movimiento la ayuda de los tístase halla hoy en decadencia, pues su primo, el U n nuevo forcejeo dos al Estado agredido es preciso que lo del dinero, años ha que le arrebató el cetro; Cerrado el camino directo del desarme decida e Consejo por voto unánime. Y si curioso es que, después de tantos siglos de gloria, revoluciones, guerras, historias de para asegurar la paz, es preciso seguir avan- la unanimidad sería difícilmente lograda, amor y de pecado arrancadas de los archi- zando lo poco que se pueda por las sendas aun en el caso de que el Estado agresor no vos íntimos de las familias, en novelas y de rodeo, que no son, en este caso, veredas esté representado de manera directa én el crónicas publicadas para deleite de lectores de atajo. Tal propósito debe inspirar a la Consejo, la dificultad se acentúa si ese Escuriosos, pueda sobrevivir una tradición tan Sociedad de Naciones cuando estimula la tado agresor tiene su representante. Lora fuerte, con tal intensidad, que el mero hecho acción de las Comisiones y Comités que ha Cecil hacía observar que el artículo 5- del de un nombre sonoro y antiguo infunde tal creado para estudiar las posibilidades de proyecto de Convenio excluye, en ciertos respeto, que puede hacer creer a miles de pacificación. Se ha reunido de nuevo el Co- casos los votos de las partes interesadas del personas independientes que aquel individuo, mité de Arbitraje y Seguridad, presidido cálculo de la unanimidad. Esto es: la unaportador de un título rimbombante, tiene me- por el ministro de Negocios Extranjeros de nimidad se consideraría alcanzada no imjor facha, está mejor educado, y hasta a Checoeslovaquia, Sr. Benes. Con dos temas porta cuál sea el número de votos excluíveces que es más inteligente y mejor que de orden secundario, el programa de sus dos por razón de ser partes en el conflicto ellos mismos, algo que impulsa a millones tareas comprende una ardua cuestión: la ayu- planteado. No obstante, la solución que lord de personas a leer con avidez y deleite a dia- da que los Estados prestarían a aquel de sus Cecil cree encontrar en el artículo 5. del rio en los grandes periódicos del mundo las miembros víctima de un ataque bélico por proyecto no desvanece todas las inquietudes. Sin duda por eso decía lord Cecil que la reseñas de comidas y fiestas a las que asis- parte de otro. ¿En qué puede consistir la ayuda? E l exclusión de los Estados interesados en el ten los descendientes de hombres que fueron ilustres muchos años atrás, y cuyo físi- proyecto de Convenio general a fin de re- cálculo de la unanimidad es posible én cierco, moral e inteligencia, su vida entera, son forzar los medios para evitar la querrá pa- tos casos En efecto, no puede descartarse rece excluir la intervención armada de los la posibilidad de que varios Estados que insignificantes a no poder serlo más. Estados miembros al lado del Estado agre- forman parte del Consejo sean partes inteEl snobismo de la sangre, siendo el más dido. Esta solidaridad, que bien desearían resadas. Su exclusión significaría la reducno antiguo, es algo ya pasado de moda- -si aún establecer algunas naciones, implicaría una ción del Consejo, pero diremos a la más mínima expresión, sí a la de perdura es gracias a las innumerables hues- obligación inaceptable para la mayoría. La alcance limitado. ¿Cuál seria expresión en el tes que año tras año a Europa llegan proce- ayuda, pues, tal como se bosqueja en el los demás Estados miembros, dadasefecto dente de los nuevos continentes america- proyecto de Convenio general, sería de orden telaciones políticas que se formaronlas consal salir nos- verdaderos ejércitos de hombres, y financiero. E l Estado agredido recibiría los de la guerra? ¿Secundarían las decisiones sobre todo mujeres, ingenuos y románticos, recursos económicos que necesitase para su del Consejo limitado o se solidarizarían con con mucho dinero y pocos amigos, que ante los excluidos? un nombre sonoro y un título tradicional Y todavía parece más complejo el problesienten un escalofrío espinal y una emoción ma al considerar la hinótesis de que el Esintensa. Así se sostiene el snobismo de la tado cuya actitud implique la cualidad de sangre; así es también difícil que muera. SOCIEDAD GENERAL agresor pertenezca a una de esas constelaVerdaderamente, el único snobismo perciones formadas por naciones de máxima cajudicial, el impuro por excelencia, es el que A Z U C A R E R A D E ESPAÑA pacidad económica y financiera. Podía ser se inclina ante la novedad: la moda. Por lo Desde 1. de junio próximo se pagará el excluido del cálculo de la unanimidad la pronto, es incompatible con la amistad; es cupón n. 17 de los Bonos de Tesorería, a potencia que le apoyase, pero ni el artícude naturaleza movediza y traicionera. No razón de 13,537 pesetas, deducción ya he- lo 11 ni el 16 tendrían eficacia para inda importancia más que a lo pasajero, a lo cha de los impuestos por utilidades y tim- cluirle en el número de las ayudas, financircunstancial. Trata de valorizar a algo que bre de negociación. El pago do- cieras al agredido. ningún valor tiene; cultiva el capricho del micilios y se efectuará enselos siguientes facplazas, donde facilitarán No he querido en este primer comentario momento, que bien puede ser un vestido bien turas para la presentación de cupones: llevado si la mujer es elegante, un collar Banco Español de Crédito, MADRID, y Su- sino bosquejar las dificultades que se presuntuoso si es rica, hasta un color de piel cursales de provincias. -Sociedad Anónima sentan al Comité de Arbitraje y Seguridad Arnús Garí, BARCELONA. -Banco de Ara- para construir el aparato de prevención de o acento extraño si fuese exótica. Rodrí- la guerra. Y como nota saliente en la ex ¡Ño! Ante el snobismo de la moda tene- gón, ZARAGOZA. -Hijos de Manuel Gijonés posición de puntos de vista al plantearse guez Acosta, GRANADA. -Banco mos qué protestar, porque no hay nada que de Crédito, GIJON; Banco de Santander y el debate general sobre el proyecto de Conlo justifique: ni el sentido común, ni la raza, Banco Mercantil, SANTANDER. -Banco venio se registra el silencio del represenni la educación, ni los prejuicios sociales. Urquijo Vascongado, BILBAO. tante de Italia. Únicamente lo explica una insufrible y abMadrid, 14 de mayo de 1930, -El secresurda superficialidad. ANTONIO A Z P E I T U A tario, José Canosa.
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