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A B C. M A R T E S 20 D E M A Y O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 10 pecuniosa y bien parecida en un medio donde abundan todas las tentaciones, sin poder volver a su casa si no han tenido la previsión de llevar consigo el dinero para el viaje de retorno y no obstante la promesa de que todos los gastos, incluso el de regre Según aseguran algunas informaciones pe- so a su hogar, les serían pagados en dóriodísticas, ciertos agentes de Empresas c i- lares. nematográficas yanquis andan por Madrid, Pues imagínense los escrúpulos en que como por P a r í s contratando para los estu- se embarazarán los empresarios, intermediadios de Hollywood a los comediantes de am- rios y agentes que suelen contratar, cuando bos sexos que por sus cualidades físicas y íes convenga ahuyentar a un artista extransus aptitudes profesionales pueden ser útiles jero, si éste no cuenta con un título eficaz en la ejecución de los films sonoros en nuesante los Tribunales de los Estados Unidos. tra lengua, con que ahora se trata de i n- N o es aventura para emprendida si no se vadir la América española. v a dispuesto a arrostrar esa eventualidad, lis indudable que esos artistas habrán to- bien por el gusto del riesgo, bien porque se disponga del dinero suficiente para afrontarmado las precauciones indispensables para que, una vez en aquel gran país, no resulte la filosóficamente y acabar en turista el viaje iniciado en comediante cinematográfico. que se encuentran a merced de sus empreEs posible, por otra parte, que haya quien sarios norteamericanos, sometidos a la buena voluntad de estos filántropos, por lo que se contrate con plena buena fe y con voluntad refiere a la cuantía de sus emolumentos y al de cumplir lo pactado. Nada m á s fácil enplazo durante el que hayan de subsistir los tonces que demostrarlo. E n España existen organismos oficiales norteamericanos que contratos. ¿Quién les garantiza, en caso de merecen el máximo respeto e inspiran toda incumplimiento por parte de las Empresas, l a seguridad del retorno? E n qué idioma se la confianza que en lo humano es concebihan redactado esos documentos y ante qué ble; ellos pueden garantizar esos contratos, Tribunales servirán de título eficaz para re- o a lo menos informar previamente a nuesclamar judicialmente si no se cumplen? Pues- tros compatriotas acerca de su eficacia y del to que se celebran en España, no es teme- procedimiento que deben utilizar para hacerlos valer si se les incumplen. L o que no raria la hipótesis de que, cuando el emprees sensato es atravesar el Atlántico sin otra sario no los quiera acatar, se entienda que certidumbre de regreso qué la promesa versólo en E s p a ñ a pueda exigirse su validez. bal o escrita de un extranjero cuya responDe suerte que si a los contratantes yanquis, sabilidad efectiva cesa apenas ha traspuesto una vez los artistas en América, se les ocu- la frontera o embarcado para el país de rre interpretar lo estipulado a su arbitrio, donde procede. los contratados pueden hallarse por allá en Y parece que éste es negocio puramente situación infinitamente desagradable, salvo privado, en el que huelga la intervención que sean ricos por su casa. oficiosa de los periódicos. L o sería si, a la L a idea de que basta asomarse a H o l l y postre, los agobios de uno o varios artistas wood o tratar con un hidalgo que tenga españoles en tierra extraña, obligados a imallí su domicilio para que afluyan al propio bolsillo los millones de dólares, es trasunto de aquella otra de nuestros antepasados, seg ú n la cual era suficiente acercarse al P e r ú para poderse volver con unos cuantos tale 44 gos llenos- de oro. E n Hollywood hay miles de criaturas de ambos sexos que no comen con la suficiente habitualidad para que hon- Bodegas M. Antonio de la Kiva y Cía. ¿Jerez. radamente pueda decirse que desconocen el EXCURSIÓN hambre. Y es cierto que los norteamericanos al jVortc de Italia, E l Tirol, Bavicra necesitan artistas que hablen en español, y pagarán bien a los que, una vez probados, (OBERAMMERGÁU) les sean útiles. Pero no lo es menos que de y París. Del 17 de junio al 5 de julio. Plazas esta recluta tendrán en definitiva que hacer limitadas. Inscripciones hasta el 30 de mayo, allí una selección, y que los eliminados, si dirigiéndose a D. Ángel Falqusna, Juan de no han tenido la cautela de asegurarse en Mena, 14; D. Félix del Campo. Ayala. 4 dudebida forma el cumplimiento de lo conve- plicado, o Agencia B X P R K T E R Mayor, 4, nido, corren, el riesgo de que a la primera Madrid. Gran Capitán, 2 0, Sevilla. Garibay, 2, San Sebastián. contrariedad se prescinda de sus servicios, a la vez que se omita la obligación de pagarles. S i n mengua del respeto que aquella gran nación merece, es lícito afirmar que su cualidad colectiva. saliente no es la delicadeza. Por estos días se ha difundido la noticia de que, no ya organizaciones industriales como lo son las cinematográficas, sino entidades de índole artística como las que organizan los concursos internacionales de belleza femenina de M i a m i una vez que han engañado a las señoritas de diversas naciones para que se presenten allí a exhibir su anatomía, las han dejado abandonadas a su propio ingenio, en lo que toca a la busca de recursos para volver a sus respectivos países. EL AGENTE D E HOLL Y W O O D Y E L TÍO D E GRANADA netrar la protección consular o particular de nuestra colonia para repatriarse, no sugiriesen a todos una idea depresiva de lai imprevisión y la penuria españolas. N o es ia primera vez que nuestros comediantes se encuentran en la otra ribera del Océano sin poder regresar al país natal v viendo desvanecidas muchas promesas falaces. E s verdad que eso ha ocurrido hasta l a fecha sólo en la América hispana. Pero igual puede acontecer en la del Norte. Después de todo, poseer un contrato firmado por un ar -de Hollywood es como tener un tío en Granada. Todo depende del humor... y de la solvencia del tío. JUAN PUJOL LOS E S T R E N O S D E L A SEMANA EN SEVILLA Todos para uno Belle Baker- Ralph Graves Es una película medianamente conmovedora, estrenada eu el Patrié Cinema y debida a las ganas de hacernos iterar a tocio ¿con que un buen día se levantaron los gestores de l a Columbia Pictures Association. E l lema de los tres mosqueteros de D a mas, que da título a esta cinta, es lazo que agrupa a un matrimonio y a su hijo en la difícil tarea de ganarse la vida, mamcomum c in solidum, contando y diciendo tonterías por cabarets, teatros y demás lugares de recogimiento. S i no recordamos nial, la m a m á canta, el papá hace chistes y el vastaguito, desde alguna localidad del salón- -doblada previamente en l a taquilla- replica en forma artística y congruente al lirismo y eutrapelia de los coautores de sus días. Pero llega un momento eu que l a señora se cansa- de chillar aquí y allá, y da en la razonable idea de crear un hogar donde el niño pueda ser feliz. L e este levantado designio disiente el marido, y el matrimonio se separa. M a s por poco tiempo, pues en cierta velada solemne de un cabaret donde el buen hombre trabajaba surgió imprevistamente la nota sentimental de la intervención del niño desde el acostumbrado palco. Se conmueve el corazón del artista, vuelve a unirse a su impedimenta, y todos convienen en ser felices. Todos para uno- o contra uno, que es el público- -no tiene nada bueno: ni dirección, ni asunto, ni fotografía, ni música. Oloroso L A eiVA Amor eterno Camila Horri- John Barrimore E n cierta comarca de no sabemos dónde, muy favorecida por la nieve, hay mi cazador furtivo, perdidamente enamorado de la vida agreste de la montaña, que, para desgracia suya- -como se verá i r á s adelante- conoce a Cecilia y se enamora de ella, que corresponde a su honesto amor. U n a noche- -lóbrega, probablemente- en ocasión de cierta borrachera memorable, el tal cazador mancilla a una muchacha de una aldea que de él estaba prendada. Consecuencia la boda reparadora. L a despreciada Cecilia procura consolarse casándose, a su vez, con otro individuo, a quien, naturalmente, no ama, el cual advierte en seguida que su mujercita sigue apasionada del cazador. Requerido éste por aquél para que se vaya del lugar, dice que no le da la gana. Riñen los dos a escopetazos, y el marido de Cecilia, que resulta herido de pronóstico reservado, acusa a su agresor, en tanto la mujer de éste propala unas cosas muy feas en relación con Cecilia. E l vecindario se amotina contra los antiguos amantes, y estos huyen a la cum- S i en la convocatoria de esos certámenes no se impusiera como requisito esencial el de la honestidad de las concurrentes, cabría imaginar que los organizadores ejercen profesión idéntica a la de cierta dama, protagonista de un comedia de Bernard Shaw, oue se llama mistress Warren. Pero el cuidado que se tiene en exigir que sean irreprochables las que acudan, ale i a toda sospecha de maquiavelismo. Se las deja debatirse con la penuria, entregadas a todos los peligros que acechan a. una muchacha i m- El automóvil americano perfecto. MARIANO SANCHO. S. A. Martínez Campos, 0. ¡Tel ¿32623, MaSi itb
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