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A B C. M A R T E S 20 D E M A Y O D E 1930 EDICIÓN D E ANDALUCÍA -PAG. -28. FALLECIMIENTO DEL C O N D E D E YBARRA Anteayer, a las doce, falleció, en Sevilla, nuestro ilustre convecino D José María Y barra y Menchacatorre, conde de Ybarra. Por l a m a ñ a n a había estado en l a iglesia Ide San Nicolás, en la que oyó la misa de once, y a poco de regresar a su casa- palacio de la calle San José sufrió un repentino des- vanecimiento, cayendo al suelo. Rápidamente acudieron en su auxilio los individuos de su familia que se encontraban en l a casa y los servidores, y mientras se llamaba telefónicamente al doctor Fedriani, una de las hijas del Sr. Ybarra, doña M a r í a Blanca, alarmadísima, por la aparente extrema gravedad del enfermo, salió a avisar a la parroquia, de donde acudieron inmediatamente con los Santos Sacramentos, que le fueron administrados. Desgraciadamente, la extrema gravedad del señor conde de Ybarra no era solamente aparente, sino cierta, pues a poco de reaibir los auxilios espirituales entregó su alma a Dios. L a noticia circuló velozmente por la ciudad, causando gran impresión y profundo y general sentimiento. De los primeros en conocerla y llegar a la casa de los señores Ybarra a ofrecer a la familia doliente el lenitivo de su condolencia fueron los condes de Bagaes, el ex m i nistro Sr. Cañal y su hermano D Modesto, D José M a r í a Pinar y Pickman, don Pedro Parias, D Fernando Ruiz de Busti 11o, D Manuel González Parejo y los marqueses de Tablantes y de F ickman. Y a de modo incesante continuó el desfile de autoridades y personalidades, llenándose rápidamente de firmas y tarjetas los pliegos y bandejas, colocados a la entrada del patio principal de la casa mortuoria. L a triste nueva fué transmitida por los más rápidos medios de comunicación al hijo del finado, D José María, que se encontraba en P a r í s y a todos los consignatarios y corresponsales de l a casa Ybarra. E l cadáver fué amortajado con l a túnica de nazareno de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Silencio, a l a que pertenecía desde hace muchos años, siendo en la actualidad consiliario primero. Durante toda la noche del domingo fué velado por los familiares, algunos íntimos y por todos los empleados de las oficinas efe Sevilla. A las cuatro de la mañana comenzaron a decirse misas por el alma del finado en la capilla de la casa, celebrándose hasta doce. Todos los buques de la Compañía Ybarra, de la que el finado era gerente, oaralizaron su ruta y su tráfico en los puertos en donde les sorprendió la infausta noticia, y colocarón la bandera a media asta, en señal de duelo. P a r a asistir al entierro vinieron todos los consignatarios que han do posibilidad de llegar a tiempo. Sus Majestades D Alfonso y D. V i c toria han enviado un telegrama dando el pésame a la condesa viuda de Ybarra y demás familia; también les han dirigido otros muy sentidos los infantes D Carlos y doña L u i s a y otros miembros de la Familia Real española. Los telegramas, telefonemas y radiogramas recibidos de casi todas las ciudades de E s p a ñ a y de otras muchas de Europa y América, son numerosísimos. E l obispo de Málaga, D. Manuel González, estuvo ayer en el domicilio del finado a dar el pésame a la familia y orando ante el cadáver. Después estuvo también el cardenal Ilr. iclain, prodigando sus consuelos, y oermanecienuo al lado de los familiares hasta las últimas horas de la tarde. D José María Ybarra y Menchacatorre, conde de Ybarra, contaba cincuenta. años IB! I W M M SEVILLA. MUERTE DE U N -S E V I L L A N O -I L U S T R E E L SEÑOR CONDE DE YBARRA, FALLECIDO EL PASADO DOMÍNGO. (rÓTÓ CASTELLANO) de edad, y llevaba. con su primo í José M a ría, la gerencia de T a Casa E r a gentilhombre de: C á m a r a de Su M a jestad, el Rey y poseía la gran- cruz del Mérito- Naval y otras preciadas condecoraciones. Caballeroso, llano, afable níuy generoso, con esa callada generosidad tradicional- en su familia, D J o s é María Y b a r r a gozaba en Sevilla de la más alta- estimación y. de las mayores simpatías, especialmente entre las clases humildes, de las que era constante y pródigo- bienhechor. A las cuatro de la tarde de ayer se celebraron, en la iglesia de San Nicolás, solemnes funerales en sufragio de su alma, presidiendo el duelo el director espiritual dei finado, D J o s é Holgado Y u s t a el gobernador civil, señor conde de San Luis, en represen- ER A X E S DE TOüa CL A S. E- S Servicio a precios económicos. JUAN RABADÁN, 46, Teléfono, 23643. tación del Gobierno: el tómenle coronel don Fernando Ruiz- dé Bustillb, en la de! infante D. Garlos de Borbóri; el- hermano rriayor de la Santa Caridad, D T u i s Á b a u r r e a el presidente de la Diputación. provincial, señor Sarasúá, representado a l a Corporación; el- alcalde accidenta- l, -D: S. ervando- Meana; el hermano político señpr. marqués, de las T o rres de la Pressa, él- Sr. Oriol, los- primos, sobrinos y otros familiares. L a concurrencia era. tan numerosa que gran parte dé ella. hubo de quedar fuera del templo, extendiéndose, por la plazuela de San Nicolás y, -en un gran, trecho, por la calle San J o s é Terminados los píos. sufragios se procedió al- transporte. del cadáver al beaterío de la Santísima Trinidad, del que los señores Ybarra son patronos, siendo sepultado en la cripta de la iglesia. E l transporte y- entierro fué hecho por la Hermandad de- la Santa Caridad, -a la que pertenecía el conde de Ybarra. Dios conceda descanso eterno al alma del ilustre finado -y reciba su, atribulada viuda y demás familia- doliente los- sinceros testimonios de nuestro pesar.
 // Cambio Nodo4-Sevilla