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MADRID- SEVILLA 22 DE MAYO DE 1 930. NUMERO 10 C T S CERCANA A T E T U A N SEVILLA. DIARIO DO, ILUSTRA- A Ñ O V 1 GE a S 1 MOSEXTO N 8.550 SUELTO REDACCIÓN: PRADO DE SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y ANUNCIOS: MUÑOZ OLIVE. res. Rechazan esa posibilidad los rojos, tra- I es forzoso el veto legal. ¡Y. como no lo estayendo a cuento la campaña napoleónica y blece l a Constitución, hubo de fijarlo así el esgrimen con sarcasmo un argumento nega- Código de 1870, en su artículo 2 2 N o será tivo: las naciones que se repartieran a R u- castigado ningún delito ni falta con pena sia, aliadas a ese fin de tan gran conquista, q no se halle establecida por ley anterior Se oyen los clarines... se pelearían pronto entre sí, como ocurre perpetración E l nuevo de 1 9 2 8 no hizo con a l i a d o n a r a a erran o- n P r r a Infejp t a la C O y U n t U r a de S U E n todos los países, los que guerrearon TM los aliados para lla gran guerra T n f p j furiosos y los que guardaron neutralidad, se lizmente, el estado de desacuerdo internacio- lógica articulación: al título preliminar, en padecen todavía las consecuencias del cata- nal da relativo sentido al dicho ese. E n todo el capítulo primero, D e la ley penal esto clismo belicoso, y esto no empece que se caso, la enunciación vaga, fluctuante en e l es, a la coherencia de su debido lugar. T o piense en nuevas guerras y que se fragüen ambiente, de la cruzada antibolchevique es davía, como existen penas de otros tipos, combinaciones autipacifistas. L a guerra es síntoma de la estremecida conciencia univer- sanciones que nacen de otras leyes- -admitema actual, y como incentivo a ese tema, en sal al oír la palabra del Papa, acusadora nistrativas, fiscales, etc. para ser fieles a la técnica quedó así modificado el texto: el libro y en el teatro, vuelven a solicitar la de Rusia roja y desalmada. establecida por l a ley penal L o de anatención de las muchedumbres escenas de los SOFÍA CASANOVA terior correspondía a otro módulo, el tiemfrentes y heroísmos de unos y otros soldaVarsovia, mayo, 1 9 3 0 po, y así fué trasladado al capítulo segundo dos. E n la literatura, la guerra está de moda, (artículo 7. y en las cancillerías de Estado, como en los departamentos militares del Estado Mayor, Sirva esta explicación para llevar sosieincluíanse sobre notas diplomáticas y mapas L A JUSTICIA E N go- -si ello es posible- -a l a inquieta conde fronteras las pensativas frentes de estaciencia jurídica del Colegio de Abogados de distas y de generales responsables... ESPAÑA Madrid, a l que. me honro en pertenecer desde el 1 3 de- junio de 1 9 1 3 Fecha fatal. Soy Se habla, se piensa, se atruenan los aires con ruido de armas prontas a la moviliza- El Colegio de Abogados y el un abogado, y si- no ejerzo l a profesión es porque l a entereza de m i espíritu me veda ción... ¿Q u é ocurre, qué motiva tal alarma el defender a un delincuente, a conciencia latente? Son diversas las causas de inquieCódigo penal de su peligro social; de acusar a un reo, a tud, francas unas, soterradas otras, y que, Casi todos los Códigos penales del mun- instancia de. parte, sabiendo su inocencia. como nube de gases maléficos, pasa sobre do- -los de Francia, Alemania, Austria, Ita- Pero amo la toga, que es mi uniforme. A s í los pueblos a modo de amenaza. lia, Dinamarca, Bélgica, Holanda, Portugal, L a situación de Inglaterra en crisis inter- los de Suiza, los de América (Chile, Brasil, me duele mucho el ver a ese Colegio- -siemna, y al exterior enfrontada con el irredu- Canadá, Venezuela, Paraguay, Uruguay, pre regido por mentes serenas: y claros espíritus- -ahora un poco agitado por la pacible levantamiento de la India, hace pesiCosta Rica, Colombia, Ecuador, Honduras, sión. mistas a los devotos del imperialismo. Los Perú, P a n a m á) el español de 1822, el proresultados de la Conferencia naval de L o n N o de otra suerte acertaría a explicarme dres- -desaleación de los aliados- -y el hervor yecto Ferri de 1 9 2 1 en su artículo l. -el resultado de l a sesión celebrada el día 1 2 se encabezan con este principio: N o hay constante en ios Balcanes, en donde los Sode abril, a la que me fué imposible asistir viets atizan l a hoguera, protestando de la delito sin ley o con este otro: N o hay por hallarme a la misma hora pronunciando concesión de Besarabia a. Rumania, son ru- pena sin ley De ellos, algunos, como el una conferencia. Allí fué discutido y votado, mores, notas de la estridencia belicosa que nuestro de 1 8 7 0 (artículo 2 2) prefieren des- por inmensa mayoría, el dictamen de la pomolesta nuestros oídos. Pero hay otros ele- glosar la segunda declaración para situarla nencia para solicitar del Gobierno la deromentos de esa odiosa sinfonía bélica, y en al comienzo del título que trata D e las pe- gación del Código penal. Código que es Varsovia han salido a la onda de l a publi- nas Y no importa que las respectivas Cons- desarrollo técnico de unas Bases solicitacidad chispas de un secreto que revienta al tituciones establezcan ya éstas, que los penalistas nominamos, respectivamente, ga- das y aprobadas en el antiguo régimen por aire libre. un Gobierno del año 1 9 2 1 Código prepararantía criminal y g a r a n t í a penal do por la Comisión general de Codificación; U n a serie de artículos de Dmowski, jefe L a Constitución en desuso de 3 0 de junio Código, en suma, que es una obra pública, del partido nacionalista, opuesto al Gobierne, dice que en Centros financieros mun- de 1 8 7 6 no incluye esta declaración esencial lo mismo que las otras, y para derogarle diales, concordados con ios de otra catego- por modo explícito, pues la garantía de i n- sería preciso derruir, desmontar, todos los ría, se cavila y se trata de una cruzada m i- detención (artículo 4 limitada a los ca- pantanos, canales, puertos, pistas, ferrocalitar antisoviética, de una ocupación por sos y en 1 a forma que las leyes prescriban rriles construidos bajo l a Dictadura, cou l a zonas, desde las comarcas fronteras a Chi- más pare ce referirse a las procesales y de razón legítima de que los respectivos c r é na y el J a p ó n hasta las del Turquestán, y el orden público que a las penales substantivas. ditos no fueron votados por unas Cortes, Sur y e! Centro. Como en tal conflagración E l problema plantéase en un momento an- conforme al sano precepto constitucional. adriáticoamericanoeuropea se designaría a terior saber por quien, dónde se define en un Y llegamos al titulado Dictamen que Polonia puesto y actividad de vanguardia, y país lo que es y lo que no es delito. L a decree Dmowski- -por razones relacionadas tención es una pura secuela. Y aquel pro- no es serena opinión y alto juicio de técnicon el corredor que disputan a Polonia los blema, en íigor, no le resuelve nuestra Cons- cos. E n r a z ó n de ello- -dice- se ha produalemanes- -que seria aciaga para su Patria titución. Así era lógico plantar al frente dei cido el axioma jurídico nullum crimen, mdla ahora esa lucha, habla alto en este sentido, nuevo Código este artículo i Sólo se- poena sine lege, que en trance de garantía y su voz no es popular, pero hace oír a los r á n castigadas las acciones u omisiones que formal fué expresado positivamente en el sordos y levanta polémicas en Rusia, A l e- la ley penal haya definido como delitos o artículo 1 6 de la destruida Constitución y en el artículo 2 2 del Código penal de 1 8 7 0 mania y aquí, muy desagradables, porque no faltas para caer más tarde en un remedo ridículo existe la buena educación periodística enLuego la Constitución nada dice tocante a (sic) al repetirse en el articule i. del que tre los rojos, los rosados o los blancos y polícromos. Que ha habido en Nueva Y o r k en penas. Su artículo 5. refiérese ya al momen- se dice vigente etc. D e uno de los firmanLondres y Suiza conciliábulos de financieros to de elevar la detención a prisión; la pri- tes bien se acusa el estilo, que no es el adecolosos y de politices, en el sentido de ocu- sión provisional, qué no es pena. Cuestión cuado para un Dictamen y menos si ha l a r militarmente a Rusia, es un hecho. Pero adjetiva. ¿Dónde anda la precisa, la ur- de ostentar la representación de tan augusta de una ilusión, de un cálculo de probabili- g e n t e g a r a n t í a penal Porque al ciudada- entidad en la vida de España. dades a la realización de empresa tamaña no ha de dársele la seguridad de que un juez Como- ve el lector, ese artículo i. del Cóque ptisiera en pie de guerra a Cuerpos de puede inventar jugadas nuevas en el tresillo digo penal no es remedo ridículo de o t r o E j é r c i t o s expedicionarios, existe la zanja (y acaso tampoco) pero de ningún modo le en la Constitución- -donde se establece cosa de lo improbable. es dado el imaginar e imponer sufrimientos bien distinta: la g a r a n t í a procesal sino E s a cruzada equivaldría a otra guerra for- inéditos, privaciones desusadas, suplicios la precisa declaración, estampada en casi lo ¡riidable por mar y por tierra, cou posibi- nuevos. N o asta que lo garantice la recono- dos los Códigos petutlcs del mundo, excepto O. I d de os ucee: en E s p a ñ a el Y un penalista no- ruede firTMir lidad victoriosa a la larga para los ir ¿o A B C E N FRONTERAS ESLAVAS Ue u a s W g no traer g recep 0 0 0 0