Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
una c o r t i l m u taaueraote para rec. u ¡r a- u s. huéspedes, los clarines patrióticos del turismo no tuvieron que despertar en los róndenos ningún entusiasmo nuevo. Ellos saben, de antiguo, ¡o que- más conviene, lo que más agrada, lo que m á s interesa a sus visitantes. Por otra parte, fían mucho, casi lo fían todo, a la positiva y deslumbradora grandeva de su tesoro natural, venero de emoción. Esta población rica, donde abundan. palacios que son museos, jardines de capricho, rincones prodigiosos, elegidos con magnífico acierto por personajes ilustres, tiene un prestigio de siglos, que enamora y cautiva con rápido dominio. E l arte allí se ostenta con llaneza, como si no tuviese valor para los i n d í g e n a s quienes, acaso, no se lo conceden porque se habituaron a vivir en tal ambiente, sin sorpresa. N o ya los propietarios, sino hasta los mismos colonos de bellísimas fincas- -primores de la Naturaleza, exaltados por la voluntad de proceres artistas, quienes derrocharon lujo y buen. gusto en los arrequives- -hablan de la autenticidad de raras arquitecturas, r i cos objetos y lienzos muy costosos, como si no fuese difícil aunar tanta belleza y combinarla tan sabiamente. Los róndenos sienten un irreprimible desdén por todas las bellezas que pudo producir la mano del hombre. N o se asombran por nada; se dijera que nada les satisface por completo: ni los artesonados de los palacios, ni los cuadros- célebres, ni los patios árabes, ni las cancelas, ni las solerías exóticas. Tienen en las pupilas un asombro inmanente, sutilizado por la cotidiana visión del T a j o lo único efectivamente grande, si se relaciona con las demás grandezas de la ciudad. Ronda es una ciudad altiva, orgullosa de EL TAJO DE RONDA TOLIFORMES, S O L O E S G R A N D I O S A L A T O T A L I D A D D E LAS MASAS S O C A V A D A S QUE F I N G E N CARÁTULAS H O R R I B L E S sí. Ronda es una ciudad sin miedo, que buscó su emplazamiento al borde del abismo, y que. asomada a él, parece meditar constantemente sobre tan altanera y arbitraria determinación. E n esta postura característica de Ronda radica todo el secreto de su fama, la peculiar bravura de su carácter, el olímpi- co desprecio de las humanas concepciones. Todo es mezquino desde los balcones ¡la Alameda, y quizá de lo m á s ínsigniñcatiic el hombre, que semeja una viviente sem I! allá al fondo, entre las besanas del valle. Superficies kilométricas se extienden en toda: direcciones, dando a los ojos una aparien MARAVILLAS DE ANDALUCÍA E N E L BORDE I, F O N D O D E L TAJO D E R O N D A A R R I B A E L P A L A C I O D E L REY- M U R O 2 E L H O T E L C O N S T R U I D O D E L FAMOSO TAJO