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A B C S Á B A D O 24 D E MAYO D E 1930. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 10 LA LA MAQUINARIA AGRICULTURA PAÑOLA Un problema general EN ES- E l abaratar la producción siempre ha constituido un tema de interés para nuestros agricultores, pero cada día adquiere mayor importancia ante la lucha comercial que sostenemos para proteger la colocación de los productos del campo contra los de otras procedencias, que no sólo invaden nuestros mercados de exportación, sino que, saltando la barrera arancelaria que nos defiende, se presentan en la propia España para combatirnos antes de asomar por nuestras fronteras. La manera de prepararnos para triunfar en la contienda viene siendo objeto de especial atención en estas columnas. Recentísimos sonaos- trabajos que nos enseñan la organización americana para preparar y distribuir los frutos de California, la influencia de las Cooperativas rurales para abaratar, mejorar y uniformar los productos, los cultivos y sistemas que mejor se acomodan a muchas regiones de nuestro campo, sin olvidar los temas ganaderos, que de mano maestra han sido tratados por ilustres agrónomos. Cualquiera de ellos ha tenido siempre por punto de partida la idea de mejorar la situación del agricultor, buscando unas veces la buena colocación de sus productos y otras reduciendo las inversiones necesarias para obtenerlos, hasta conseguir, en definitiva, un margen o beneficio remunerados Difícilmente en la producción ha podido lograrse un abaratamiento positivo sin la intervención de elementos mecánicos que reemplacen la mano de obra en la medida de lo posible. Siempre la máquina se nos aparece como elemento indispensable para aligerar la carga que sobre el coste de producción hace pesar la mano de obra. Ella es la que, acumulandofuerza, ha resuelto el problema de la escasez de obreros rurales, la que más tarde consigue reducir los gastos por bajo de los que se hacían antes de encarecerse los jornales, la que permite poner en práctica modernos sistemas, aconsejados por la técnica, y que en otro tiempo se habrían tenido por vanas ilusiones, y aparece un día bajo forma de tractor, reuniendo en un solo elemento la fuerza que antes se repartía entre numerosas yuntas; tras él vienen los instrumentos de gran cultivo, grandes arados para dominar en el tiempo más oportuno dilatadas extensiones, cultivadores, gradas y sembradoras de mucha anchura; luego las segadoras, que corren por el campo para dejar la mies atada, sin dolerse de los rigores del sol; más tarde las trilladoras, que, tras sucesivos perfeccionamientos, llegan a reducir sus exigencias a unos pocos obreros, encargados de la alimentación y de retirar sacos, porque ellas mismas regulan la carga y hacen los almiares de paja, y, por último, las cosechadoras, magnífico alarde de mecánica agrícola, que siega, trilla, limpia y envasa el grano con sólo avanzar entre los campos de mieses maduras. A la par de estos interesantísimos aparatos han nacido otros muchos para el cultivo, la recolección y las industrias agrícolas, todos ellos basados en la idea de aprovechar al hombre solamente por su inteligencia, dejando la fuerza a otras fuentes de energía, que son más baratas que la suya propia y la de los motores animados. E l petróleo hoy, y la electricidad mañana, son los encargados de la redención del motor de sangre. y 4 D. ELADIO ARANDA orientaciones influidas por intereses extraños a los que deben ser sólo sus animadores. Por lo que se refiere a la maquinaria agrícola, nuestros Centros especializado han tenido que desplegar una actividad extraordinaria para analizar todos los aparatos sometidos a su dictamen, han organizado y juzgado concursos (bien reciente está el. de Tetuán) editado resúmenes de ellos y divulgan con tanta profusión como pueden las ventajas y adaptación de las máquinas; pero no ha sido suficiente. La labor perseverante de unos cuantos no puede llegar a todos los rincones donde debiera conocerse, y ha tenido que dejar paso a la iniciativa comercial para que divulgue, no tan desinteresadamente, los aparatos que nos llegan del extranjero. Con ello el agricultor ha ido. sufriendo la evolución y el perfeccionamiento de la maquinaria; pero en ese tiempo muchos han perdido su confianza en las máquinas, ante el resultado poco satisfactorio que han obtenido de ellas. Hubiera hecho falta para colaborar- con él abundancia de centros donde recibiera consejo leal, después de estudiar el caso particular que presentara dedicar en ellos aten; ción particular a la instrucción de mecánicos agrícolas, organizando cursos breves; acortar, en una palabra, esa distancia natural entre el agricultor. y la máquina, evitando que se agrandara, como ha ocurrido en muchos casos. ¿Cómo generalizar la maquinaría? Hay en nuestro campo tal variedad de Joven y distinguido ingeniero agrónomo, circunstancias, que cada finca constituye un que habla hoy a nuestros lectores de la caso para estudio antes de, decidir la exmecanización de los trabajos del campo. plotación mecánica. Bien conocida es la disr tinta fisonomía de los cultivos de secano y los de regadío, la parcelación exagerada a que llegan éstos en algunas regiones, la va El agricultor y las máquinas riedad de prácticas que hay que, barajar, seLa tradición por un lado, y principalmente gún los cultivos, y tantos otros aspectos del las fases de ensayo, que, como toda cosa problema, que sólo un técnico debe analizar nueva, atravesó la maquinaria agrícola, ha para que el agricultor no se deje conducir entorpecido y son todavía la causa de que por el camino del fracaso. en nuestro país no se generalice tan rápiHace falta atender por encima de todo aldamente como debe. que quiere progresar, al que necesite proE l agricultor es, en general, tradicionagresar, porque sabe que es el más sólido lista, y lo es no sólo por naturaleza, sino puntal de su país, y aspira con su trabajo porque el medio de que se encuentra rodeaa engrandecerlo. Es necesario unir al con- do fomenta esta condición. Para desviarle sejo técnico la práctica, demostrando en los de la trayectoria que encuentra trazada se centros oficiales, distribuidos por regiones, requiere en primer lugar una causa de in- la utilidad de las máquinas más adaptadas a tensidad suficiente que reclame su atención cada una. Educar en ellos un plantel de mehacia nuevos derroteros. Tales han sido el cánicos, capaces de obtener de las máquinas encarecimiento de la mano de obra rural y mayor rendimiento, evitando que su amorla depreciación de los productos de la tierra, tización prematura recargue, más que alique han abierto los horizontes de la ma- vie, el coste- de producción. quinaria agrícola y de los nuevos cultivos ¿Que sin estos recursos puede pasarse? para contrarrestar con ventaja aquellas ¡Quién lo duda! Pero siempre a costa del causas. país y del agricultor, porque la iniciativa par. Estas soluciones únicas han llegado al ticular los suple a la larga; pero atendiendo campo llevadas por un buen deseo, pero sin antes los mercados más ventajosos, para depreparación suficiente. Así hemos asistido a jar postergados otros que necesitan del progreso tanto como ellos o quizá más. Hay la lucha de muchos agrónomos ilustres para divulgar, con pocos medios, sistemas de cul- que cargar entonces con unos cuantos años de, retraso, que sólo mirando fuera de Estivo y nuevas plantas de mayor rendimiento, venciendo, no sólo las dificultades de orden paña se aprecia lo que valen. ¿Mecánicos? Y a va siendo corriente entécnico, sino las de índole económica, para convertirse en verdaderos. apóstoles de la contrarlos especializados en maquinaria agríagricultura. Siempre la labor gigantesca de cola, porque los vendedores se han percatado bien de lo que influyen en el prestigio divulgar por nuestro agro ha merecido poca de sus máquinas; pero no son mecánicos del atención; se ha olvidado que para conquistar campo, del cortijo, del propietario, sino que la confianza del labrador es necesario llegar hasta él con la frecuencia. y con los me- son prestados, y cuestan demasiado dinero. dios que hagan falta, sin regatear nada, para Quien los utilice debe deducir este, gasto de su beneficio, y no tratar de evitárselo es ir, que por sí mismo pueda comprobar cuanto contra la máquina y contra el agricultor. el laboratorio y el campo de experiencias Otra misión al alcance ele los centros ofihan obtenido aprovechable. Es necesario reciales es la propagación del cooperatismo organizar y dotar los servicios técnicos para que puedan cumplir su misión divulgadora para alcanzar, primero, una producción ecocon la intensidad que reclaman las circuns- nómica y constituir una fuerza a la hora tancias y no dejar a la iniciativa particular de colocar los productos.