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Los inválidos El doior de unas afras. -Un cuartel silencioso. -Por el inválido desconocido. IT A más pronta cordialidad militar nos tranquea las puertas dramáticas J é puertas- -del cuartel de Inválidos. P o r su gusto, todo el grupo de jefes y oficiales que nos rodea nos habría acompañado. Pero en el grupo casi todos son cojos, demasiado cojos para afrontar, en visita presurosa y periodística, la desnivelada topografía del inmueble. -V a y a usted- -deciden- -que está mejor de piernas, don Ricardo. A l teniente coronel D Ricardo Monet no le faltan las piernas, pero Je dejaron manco en el barranco del Lobo. E l noble aspecto de los salones que atravesamos y la aparente normalidad ele! personal de la Comandancia, atento a esta hora al múltiple menester oficinesco, tranquiliza por de pronto nuestra impresionabilidad; pero a la cuarta o quinta vez que una nueva presentación invita a i n corporarse penosamente, tras de su mesa de trabajo, a otro mutilado ya no sabemos cómo repetir, abrumados: -P o r Dios, no se levante usted. Cumpliendo el primer artículo del Reglamento- como honor y distinción extraordinaria para el Cuerpo seguirá figurando a la cabeza de sus escalas, como el inválido más ilustre, el inmortal ingenio de las Letras españolas M i g u e l de Cervantes Saavedra, i n utilizado en el combate naval de Lepanto un busto de Cervantes- -excelente obra de Juan Cristóbal- -ocupa un lugar preferente en los salones de la Comandancia. Viejas espadas, ilustres banderas y otros gloriosos trofeos los decoran. Mientras nos adentramos por el vasto caserón de la calle de la Cruzada, que ahora alberga un tanto sombríamente a los que derramaron su sangre por la Patria, nuestro amable acompañante nos va informando: -E l Cuerpo de Inválidos cuenta ya cerca de un siglo de antigüedad. F u é creado en 1835 P I Reina Gobernadora. A c t u a l mente, y en v i i t u d de la última reforma está dividido en dos secciones: Inválidos de guerra e Inválidos inutilizados en actos de servicio. Aquí tiene usted el cuadro de lesiones para ingresar en el Cuerno. Leemos unas cuantas, ¡o h! nada más que unas cuantas: Pérdida de ambas extremidades abdominales o de una sola; fractura de los huesos del cráneo; hemiplejías y paraplejías... T a TRES BUENOS CÁMARADAS, RUSIÑOL Y EL EL SARCKNTO- JOSÉ CABO OXAU, MARÍA ANTES HAMJIM) TIEMPOS BEN- SILA. M- DE CAMPAÑA ¿ARGENTO R E C O R D A N D O SUS -L o s oficiales de la sección de Inválidos de guerra ascendemos hasta el grado de coronel. E n las c ases de tropa ascienden los soldados hasta suboficiales y los sargentos hasta capitanes. A los inválidos en sen icios corrientes se les asigna quinquenios equivalentes al veinte por ciento del sueldo de ingreso. LA ESCUELA D E L CUARTEL DE INVÁLIDOS ¿Cuántos son en total? -A l presente, 1.434. L a mayoría corresponde, naturalmente, a Infantería, con 664 plazas. Ciento cincuenta y cinco proceden del Tercio y 102 de Regulares. E n el Cuerpo figuran también cerca de 200 moros inválidos. Varían las recompensas en razón del daño o inutilidad de la lesión? -E n el trato y cuidado que exigen especialmente. L o s paralíticos y los ciegos- -para lazarillo- -tienen 30 pesetiflas más a! mes. Qué lesiones dan el mayor contingente, de inválidos? -L a manquedad; los mancos representan la clase más numerosa. Luego vienen los cojos, de los cuales hay 243 amputados. E l número de ciegos pasa de 50; a 32 llega el de paralíticos, y a 22 el de dementes. i E l dolor de estas c i f r a s! -1 A 1 longevidad no es rara, sin embargo, entre nosotros. Y o creo que el mutilado se aferra a la vida con mayor ansia que el hombre sano. H a y inválidos todavía de la última guerra carlista y muchos de la de Cuba y Filipinas. E l Cuerpo se honra con 11 laurearlas de San Fernando y otro gran número de cruces, entre ellas, 12 de S u f r i mientos por la P a t r i a Entre tanto, vamos visitando el cuartel, en el que habita un reducido número de i n válidos pertenecientes a las clases de tropa. L o s demás viven esparcidos por España, en sus tierras, en sus casas, con sus familias, rios, el comedor, la Visitamos los dt