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ABC. JUEVES 29 D E MAYO D E 1 9 3 0 EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 11 Olvídese mi nombre. Sépase, en cambio, que intervendrán en la obra Asunción Casáis, la gran actriz dramática catalana, que ha entrado a reforzar la compañía; este excelente conjunto, que estudia el drama apasionadamente y tiene calidad y prestigio para acercarlo a la sensibilidad colectiva. Y ¿por qué no también un público benévolo para los defectos, y comprensivo para los aciertos? ARTURO MORÍ AUTOCRÍTICAS Morena y sevillana l, conflicto cómico- lírico conyugal, original de Antonio Paso y T o m á s Borras, música de Pablo Luna, qué se estrenará el sábado en el Gran Teatro Metropolitano. No es una revista; e, s una obra de enredo, de argumento complicado, de situaciones cómicas; participa del sainete, del van. deville y de la opereta bufa. Sin embargo, creemos qne el asunto está conducido con naturalidad y lógica. ¿Qué cómo puede ser eso? Y a lo verán ustedes. Se nos ocurrió leyendo un suceso que ha intrigado recientemente en España. Partiendo de él hemos desarrollado una acción que suponemos tiene mucha gracia. Y dentro de esa acción las situaciones musicales están perfectamente justificadas. Y que Velasco haya mandado hacer trescientos trajes de los suyos, también tiene su porqué. Y que Burmann se haya propuesto asombrar a la gente con sus decorados, y que Dhoy haya hecho los mejore ¡s figurines de su vida no está traído por los pelos Todo se explica. No queremos descubrir el nudo de este juguete- Lo que sí queremos- hace, r resaltar, ahora que no nos oye Luna, es que el maestro baturro ha hecho una partitura de esas que. le salen de ve, z en cuando y que se llaman El asombro de Damasco, Benamor, etcétera. Desde hace muchos años no se ha oído nna obra de Luna que tenga la alegría, la elegancia, la modernidad y la soberana inspiración de ¡Morena y sevillana. Con que Luna tenga la mitad del éxito que esperamos, nos daremos por satisfechos. La gran compañía de Velasco participa por entero en el estreno. María Caballé y Angelita Duran, Carmen Andrés y Margarita Carvajal, capitanean el grupo de las tfeas. Y de los guapos ahí están Moncayo, Navarro, Ornat, Sacha Goudine y Palo mera, que parecen artistas de la pantalla, de pasiones que despiertan. ÍY ustedes perdonen los bombos ANTONIO P A S O TOMAS BORRAS 1 A los veinte años de su publicación en un libro, se ha representado por primera vez en Italia el drama, de james Joyce, Los, desterrados. En él se hallan, como en estado embrionario, todas las características del gran escritor irlandés: ese frenesí de exea- var en el alma de sus personajes, removiendo los pozos más profundos y quietos; esé- afán de discernir lo que hay en los actos humanos de instintivo y de consciente, sor prendiendo los misterios de. la subsconcien- cía en el momento en que el hombre actúa- L a psicología no satisface a Joyce, por que oculta la verdad profunda del ser ai proyectar en el laberinto de los sentimien? tos su juego de luces y sombras. Los personajes de Joyce razonan con despiadada frialdad y se ven vivir con cruda impasibilidad. En Los desterrados se atormentan, Shanghai, espectáculo en tres actos, cuatro cuadros y un prologo, en una introspectiva indagación de sí mis? de J Coltón, adaptado al castemos y de los demás, preguntando el por? llano por Arturo Mori, que se qué de todos los gestos, investigando el estrenará m a ñ a n a en el teatro origen de todos los deseos, buscando en Cómico. cada acción las raíces más profundas, las, Entre las modalidades del teatro moder- raíces, que la psicología no discierne y que no hay una eminentemente periodística, que están relacionadas con la estructura misma cultiva, con entusiasmo y notoria eficacia, de la humanidad. L a anécdota que utiliza Francisco Gómez Hidalgo. Ese ir y venir, el autor en sus exploraciones es vulgar: U n y traer novedades, y montarlas, y recrear- marido, una mujer, un amigo de ambos. Su se con los muñecos recién llegados de los desarrollo, en cambio, se aparta de lo que, es Estados Unidos, es un periodismo que, unas corriente en el teatro burgués. L a mujer veces escribiendo, adaptando; otras ponien- cuenta al marido los detalles y los progreses do la fantasía a disposición de la tarima es- de las atenciones con que la favorece su corcénica, tiene en. Gómez Hidalgo un triun- tejador. Todo es claro y preciso. Cuando, el seductor la invita a ir a su casa, no se olfador. vida ella de decírselo a su consorte. ¡El Hace unos días este buen amigo, impu- cual asiste, tranquilo y meditativo, a. la tador de Shanghai, la tragedia China, ori- aproximación del peligro. La mujer le. pjde ginal de Coltón, estrenada con éxito reso- consejo: ¿Qué ha de hacer? ¿Ir a la, cita, nante en Nueva York y en París- -de esta renunciar? Pero el marido, prudente eibseultima capital han llegado a España las no- niano, contesta: Obra según tu deseo y tu ticias de la obra, que ha permanecido en el voluntad. cartel cerca de un año- me encargó de su Y pensando que la mujer acudirá A l a adaptación a la escena castellana, labor que cita, la precede él, y sin sombra de celos, he hecho con todo el optimismo de que pue- apacible y consciente, va a decir al amigo y do yo ser capaz, que es mucho, y con todo rival que está dispuesto a retirarse en el moel cuidado posible. Pero antes de empren- mento en que adquiera la convicción á ¡que derla hice una especie de síntesis crítica su mujer no le ama. Si el amigo, quiere y del drama, no por afán de enjuiciar, que puede, que se alce con ella. Pero a l. ar, hiz no lo he tenido nunca, ino por mi costum- del día, sin engaño, sin subterfugios innobre profesional de ver las obras desde la bles. L a actitud del marido desconcierta al tribuna periodística. Y al terminar la pri- enamorado. También él- -el amigo- -es libre mera lectura, me di cuenta de que estaba de actuar según su deseo y voluntad. Llega frente a un espectáculo, nada corriente. Ma- entonces la mujer, la escena se hace, ¿tierna tices de comedia, un poco de sátira, el dra- y cae la cortina. ma y el melodrama, persiguiéndose en un E l marido ha vuelto a su casa. Y af poco artístico correteo, y, al final, la fatalidad, el rato vuelven los dos. ¿Qué ha sucedid, gjeiitre sentimiento trágico, resueltos con poesía. ellos? ¿Realidad o sueño? L a duda tiende un Nada de plebeyeces, ni de efectos viejos. velo sobre el capítulo amoroso, y, aunque Teatralismo, sí; mucho, fastuoso, moderno. proclama ella su inocencia, el marido duda. Las entrañas de China que florecen eri una Y a no quiere saber la verdad; prefiere amarnovela de pasión y de dolor; el desenfado la en la duda. Y seguirá torturándole así, simpático del teatro americano, y el inte- mientras ella, que le ama de verdad, tratarés sobreponiéndose a los atrevimientos del rá de reconquistar su estimación completa. ambiente... E l interés principal de los tres a tos de Es decir, una obra digna de la inquietud Joyce- -que han envejecido con los a ñ o s periodística. Como periodista la ha imputado reside especialmente en el diálogo sutil y Gómez Hidalgo, y como periodista la he tortuoso y en la obsesionante investigación adaptado yo con todo el respeto, esto desde del marido hacia la verdad. luego, que merece el público nuestro, cada La obra de Joyce ha tenido un excelente vez más generoso coh lo nuevo, si lo en- éxito en Italia. vuelven la decencia y el arte. 1 r NOTAS E INFORMACIONES ESTRAN 1 ERAS Los desterrados de joyce
 // Cambio Nodo4-Sevilla