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ABC. JUEVES 29 DE MAYO DE 1930. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 19. U n a carta del señor Caravaca S r D. Juan Carretero. Director de A B C. M i distinguido amigo: E l chano de su digna dirección, al ocuparse, acertadamente, en su número del pasado martes, del problema del agua, estampa una afirmación que me interesa mucho rectificar. Entre otras atinadas consideraciones, dice el artículo que me ocupa, L o s Ayuntamientos se suceden, sin que ninguno aborde en toda su compleja magnitud esta cuestión vital para Sevilla. N o es exacta esta afirmación, por lo menos en lo que afecta al Ayuntamiento anterior. Este afrontó el problema del agua en toda su extensión y con la mayor firmeza y rectitud de procedimientos. Primero, actuando con energía cerca de la Empresa, para obligarla a cumplir sus c. npromisos, en toda la medida de sus posibilidades inmediatas. Después, y paralelamente, procediendo al estudio de las soluciones necesarias, para asegurar el abasto de aguas, en la forma y proporciones que requiere el interés de la ciudad, esto es- -según dice muy bien su diario- como cuestión previa y urgente al engrandecimiento de Sevilla. A los propósitos de resolver el problema, unimos nuestra primera y formal declaración pública, y todo el proceso de negociaciones, estudios y trámites sustanciados durante la época de nuestra gestión municipal, es prueba palmaria y evidente de los entusiasmos y la seriedad con que hicimos honor a nuestras promesas. N o necesito recordar con detalles todo lo actuado. Bastará una breve y ordenada exposición de hechos, para que la memoria de los sevillanos se remita, inmediatamente, a los textos oficiales, prolijos y documentados, que publicó la Prensa diaria, durante los años 1928 y 1929. E l estudio completo del problema lo realizaron, en primer término, los ingenieros Sres. González Quijano y Orduña, designados por la Escuela Central de Ingenieros de Caminos, requerida, a estos efectos, por el Ayuntamiento. Los citados ingenieros remitieron su informe, de acuerdo con los términos que la Corporación municipal les planteó. Doscientos litros por habitante y día, para una población de cuatrocientos mil habitantes. L o s Sres. González Quijano y Orduña, en su extenso y documentado informe, estudiaron la situación actual, las posibilidades hidrológicas de la cuenca del Guadaira, las perspectivas de aprovechamiento de las aguas filtradas del Guadalquivir, etc. y a la vista de todos estos datos, se pronunciaron por un sistema de abastecimiento único de aguas potables, indicando como solución completa del problema el aprovechamiento de aguas de la cuenca del Huesnar. Los mismos ingenieros se encargaron de desarrollar, a continuación, el anteproyecto y presupuesto de la solución que ellos proponían. Trabajo éste interesantísimo y muy completo, una de cuyas partes, la Memoria, publicó íntegramente la Prensa local. Se sometió el proyecto a información pública, por espacio de treinta días. Pasó después a informe de la Confederación H i d r o gráfica del Guadalquivir. Luego a conocimiento del ministerio de Fomento, con la mira de que no se interpusiese ningún i n terés particular en el futuro otorgamiento de las necesarias concesiones administrativas. Y como el problema, lo mismo en su desarrollo técnico, que en su aspecto econó mico, es de gran magnitud (las obras suponen cerca de treinta y cinco millones de pesetas) antes de la decisión definitiva, se encomendó a los ingenieros municipales, señores Izquierdo y Turnio, la comprobación minuciosa de las soluciones presentadas pollos Sres. González Quijano y Orduña. AGRICULTURA ¡Q U E B I E N T I E N E E S T E C A M P O E L N E M E S I O S I N E N T E N D E R N A D A D E GRANOS I -ESTO ERA ANTES, PERO L U E G O H A TENIDO TRES VECES L A S V I R U E L A S Los técnicos municipales reconocieron la eficacia general de las soluciones propuestas, y la necesidad y conveniencia económica de adoptar el abastecimiento único de aguas potables, si bien estimaron que el aprovechamiento de aguas de la ribera de Huelva había de situar el problema en mejores condiciones económicas, de rendimiento y de rapidez en la ejecución. Todavía hizo más el Ayuntamiento, en sus deseos de lograr los mejores aciertos. Envió sus técnicos a que estudiaran las nuevas instalaciones de Bilbao, cuyo problema de abastecimiento, similar al de Sevilla (doble y precaria instalación de aguas potables y de la ría de Nervión) había quedado resuelto hace poco tiempo. L a visita fué muy fructífera, y por esto, cuando el llorado general Primo de Rivera presidió, como alcalde honorario, tina memorable sesión municipal, pudo declarar el Ayuntamiento terminados los estudios, para entrar de lleno en el camino de la decisión. Pronto quedó preparada, para su aprobación en el Pleno municipal, la moción que debía abrir el período ejecutivo. P o r dicha moción se creaba, de una parte, una oficina técnica municipal, que debía preparar, detalladamente, en. un plazo de seis meses, la ejecución de las obras de abastecimiento de aguas de la ribera de Huelva. A l propio tiempo, y para que se escuchasen, como se hizo en Bilbao, otras posibles soluciones aportadas por la iniciativa privada, quedaba abierto un concurso sobre la base de aprovechamiento de la ribera de Huelva o cualquier otro. Dicho concurso había de comprender, no sólo el compromiso de ejecución de las obras, sino también la j financiación de las mismas, esto es, la provisión de los recursos necesarios para afrontar todos los gastos del proyecto. Creímos nosotros que este procedimiento, simultáneo de concurso público y de actuación de la oficina municipal, era el mejor y el más seguro, porque así, ni era posible que el concurso quedara desierto (siempre existiría el excelente proyecto de la oficina municipal) ni, en otro caso, se cerraba el camino a soluciones mejores que las propuestas por los técnicos del Ayuntamiento. L a moción a que aludo quedo pendiente de aprobarse al producirse la caída de la Dictadura. De no haber surgido, por en- tonces, la crisis política, estoy seguro de que, antes- de la terminación del verano, hubieran visto los sevillanos, con el natural regocijo, el comienzo de los trabajos. L o expuesto hasta aquí, fiel y exacto reflejo de la realidad, lo considero bastante a. los efectos que persigo. N o son otros, señor director, que servir la justicia, en beneficio de la Corporación de que formé parte, y recordar, de nuevo, y para que la opinión no se extravíe, todo lo que hay hecho, que debe dar a Sevilla, estoy convencido de ello, la satisfacción rápida y definitiva que la ciudad reclama con imperio. M u y agradecido he de quedar a usted s! ordena la inserción de la presente. De usted siempre afectísimo buen amigo, q. e. s. m. Pedro Caravaca. Síntesis de la carta del Sr. Caravaca: E l Ayuntamiento anterior enriqueció la vieja y lamentable historia del problema del agua en Sevilla con dos proyectos más: el de la ribera del Iíuesnar y el de la de Huelva. Pero no pudo pasar de ahí; no llegó a comenzar los trabajos, n i acometió ejecutivamente el problema. Que es precisamente lo que lamentábamos en el suelto que el Sr. Caravaca pretende rectificar. LA DIPUTACIÓN D E SEVILLA Y LA RECAUDACIÓN D E CONTRIBUCIONES Nuevas adhesiones Continúan recibiéndose en la Diputación provincial numerosas adhesiones, con motivo del asunto de la recaudación de Contribuciones e impuestos del Estado en la provincia, figurando entre las recibidas ayer, las de los Ayuntamientos de Marchena, Morón de la Frontera, L a Algaba, Sanlúcar la M a yor, Tomares, Puebla de Cazalla, Paradas, Pruna, San Juan de Aznalfarache y Alcalá de Guadaira. Igualmente se han recibido ias adhesiones de ¡a Real Sociedad Económica de A micros del Pais, de esta capital, v de ios mayores contribuyentes de Alcalá de Guadaira,