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A B C. V I E R N E S 30 D E M A Y O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 31. vida de trabajo, de ciencia y dé gloria. En el Libro- homenaje han colaborado 92 doctores. L a reputación del honorificado y la valía espiritual del agasajo han hecho que varios países extranjeros- -sectores científicos de esos países- -hayan pedido autorización al Comité organizador para traducir a los respectivos idiomas el texto del Librohomenaje. Del montante de la suscripción han sobrado unas pesetas, que serán donadas a la L i g a Española contra el Cáncer, institución donde coopera el doctor Goyanes. E l informe del doctor Noguera es muy aplaudido. Pérez de Ayala. N o va a tratar del doctor Goyanes como profesional ilustre de l a Medicina, sino como ejemplar de cultura. E n el acervo de proceres intelectuales de un país puede aparecer el homo universal! el hombre docto en toda ciencia. L a especialización rinde, a veces, efecto contraproducente, pues sólo se consigue con ella no saber de nada, ni siquiera de la especialidad. E l ideal de un intelectual moderno debe ser saber algo de todo, y de algo más que todos H e aquí un aforismo que puede aplicarse cabalmente al doctor Goyanes. E l doctor Goyanes es hombre del 98, del Renacimiento español del 98. (Aquí el S r Pérez de Ayala formula profundos conceptos sobre la inopia del 97 y los aportes del año siguiente, con vistas a que no sea negada esta justicia por la generación que quiere actuar e influir y dar y quitar en 1930. E l Sr. Pérez de Ayala reconoce a su vez el valor y los valores de esta generación. Su palabra de saludo, emblema de su sentir, es ¡Excelsior! cada vez más arriba. (Una larga ovación. E l Sr. Marañón habla luego. Recuerda que fué el ilustre D Alejandro San M a r tín el maestro de Goyanes. San Martín dejó la impresión de su genio en el genio del discípulo. Pero el discípulo también influyó en el maestro. E l doctor Marañón oyó decir más de una vez a éste: Debo mucho en mi técnica a Goyanes Dice luego la obra total realizada por el honorificado como c i rujano, y la particular contra el cáncer. E n carece la significación, alto sentido y espiritual valor del homenaje actual, homenaje que es una glorificación en marcha, un aplauso en un alto de la jornada. L a ciencia de hoy no puede detenerse, no debe detenerse; es esclava del dinamismo en la l u cha. Las obligaciones del hombre actual de ciencia no se cancelan con los años, ni con la riqueza, n i siquiera con l a gloria. Se cancelan únicamente con la muerte, y hasta entonces debe seguir luchando, enseñando, prendiendo... Grandes, vehementes aplausos acogen las últimas palabras del doctor Marañón. Y se levanta a hablar el doctor Goyanes. Alude al honor recibido de la Universidad de Burdeos y al cordial gesto de La Gaceta Médica, iniciadora del homenaje. Se confiesa hombre de fines del siglo x i x cuyas conquistas brinda al siglo x x Dedica un recuerdo al trance terrible en que la cirugía le salvó de la muerte. E l llegó a verla frente a frente. El puede decir que la muerte no es cosa cómica n i cosa trágica. E s cosa seria sólo. Tiene un inciso para la obra social que realiza el Instituto del Cáncer. Luego hace alusión a las actuales definiciones de los políticos. E l al definirse, lo hará como enemigo de todas las Dictaduras. N o milita en partido determinado; pero sabrá colaborar en un ideal que sirva para el progreso del país. Y afirmando su resolución tenaz de ser siempre para la ciencia y para el progreso, termina. U n a tempestad de aplausos pone comentario entusiasta a estas declaraciones. Y sigue luego el desfile de personas que feliaitan a Goyanes, a Recaséns. a Marañón j a Pérez de Ayala. EL P R O B L E M A DEL AGUA E N SEVILLA Otro escrito del señor Caravaca Con el título de En justa defensa, el señor Caravaca nos ruega la publicación de un escrito, en contestación a las declaraciones del alcalde sobre la cuestión del agua. De dicho documento, que por su extensión no podemos publicar íntegramente, reproducimos los siguientes párrafos, en que condensa su argumentación nuestro comunicante Confieso mi ignorancia respecto al escrito a que alude el alcalde. Sin duda, se trata (de los propios textos de la Empresa lo deduzco) de algún oficio reciente, poco tiempo anterior o posterior a ¡a crisis de enero último. N o tiene, en realidad, gran interés dicho documento (que no pasa de ser una razonable posición de l a Empresa) a los efectos de dar a conocer a la opinión pública, como afirma el alcalde, el estado en que se hallaba el problema del agua al advenir el actual Ayuntamiento. A lo sumo, será muy interesante para uno de los aspectos parciales del problema, esto es, para, el de la i n cautación o municipalización de las instalaciones de dicha Empresa, objetivo que perdió su primordial importancia, cuando, en 1928, los técnicos designados por la E s cuela de Ingenieros de Caminos, dictaminaron en el sentido de que no había que pensar, como base principal del abastecimiento que necesita Sevilla, en la utilización de la cuenca del Guadaira. Repetidas veces se ha hablado en público y claramente de este particular, aunque, por lo visto, 110 se conoce lo bastante en la Casa M u n i c i p a l cuando el conde de H a l cón habla de este problema accesorio y silencia el principal, esto es, el proyecto de abastecimiento único de aguas potables, que se halla pendiente de la formalización de un concurso, cuyas bases quedaron redactadas y no pudieron aprobarse, por coincidir su término con la crisis de la Dictadura. A u n abusando de la atención de los lectores, aclararé aún más la situación del problema. A los sevillanos se debe toda la verdad y no una apariencia de ella, y pues todas las negociaciones del anterior Ayuntamiento, por delicada que fuese la materia (empréstitos, diálogos con la Empresa de aguas, etcétera) se trataron en público y a plena luz, no me importa razonar de nuevo el, cambio de orientaciones que el Ayuntamiento anterior marcó en el problema del agua, en el transcurso de unos meses. E n otoño de 1927, el Ayuntamiento conminaba a la Empresa, en términos de la mayor energía. Se habló y se acordó sobre la incautación, por incumplimiento de compromisos, etc. E r a necesario entonces dar una sensación de fuerza y tratar de adquir i r en buenas condiciones el activo de la referida Sociedad. A lo primero, esto es, al trato enérgico, no estaba muy acostumbrada l a Empresa, que había ido mejorando y liberándose de anteriores compromisos, en sucesivas transacciones con otros Ayuntamientos; lo segundo, era difícil de alcanzar, porque si en 1922 pudo adquirirse ei negocio por cifra reducida, después de firmado el comprimiso con el Ayuntamiento, de dicha fecha, la situación financiera de la Compañía abastecedora había mejorado notablemente. Con todo, el Ayuntamiento, que solicitó previamente informes precisos y fidedignos sobre la situación económica de la Empresa, logró presionar lo bastante para que ésta redujera en cerca de 100.000 libras esterlinas sus primeras pretensiones de indemni- zación. E n algo más de 400.000 libras cifró su demanda. E n este momento, el Ayuntamiento estaba decidido a consumar la expropiación, sin aguardar el estudio encargado- a los ingenieros señores González Quij ano y Ordufía. Pero comenzó a subir la cotización de la libra esterlina, y el Ayuntamiento esperó mejor momento para ultimar el trato con la dirección de la Empresa, ya debidamente autorizada. Y poco tiempo después se recibía el informe, muy luminoso y completo, que necesariamente había de modificar, de modo radical, el sentido y la dirección del problema. Con efecto, dejaba de ser la instalación de la Empresa la base en que descansara la solución del abasto de aguas. N o interesaba, económicamente, adquirir las instalaciones de la Empresa, más que como exigencia legal, de una explotación con monopolio. L o prudente, por tanto, era esperar a que terminasen los estudios y proyectos derivados del informe de los ingenieros especialistas. H e aquí explicado, una vez más, este cambio de orientaciones, de cuya conclusión- -no puedo creer que intencionada- -se pretende sacar partido para acusar de grave negligencia al Ayuntamiento de que formé parte. REAL ACADEMIA MEDICINA al doctor DE Homenaje Goyanes Abajo, un público compuesto por doctores y estudiantes en diversas disciplinas. A r r i ba, un público compuesto de elegantes damas. E n el estrado, el decano, Sr. Recaséns, y los señores que han de ofrecer el homenaje: el Sr. Noguera, organizador; el señor Pérez de Ayala, glosador del aspecto literario, y el Sr. Marañón, glosador del aspecto médico. Y a la derecha del presidente, el Sr. Goyanes, el cirujano insigne a quien se iba a entregar el Libro- homenaje y que, con los antedichos señores, había también de hablar en la sesión. M u y justificada la calidad del público y su expectación de cosas nobles y profundas. Entra en la sala buen golpe de académicos y ocupan sus sillones. E l Sr. Recaséns declara abierta la sesión y hace unas reflexiones sobre lo que- -en otro tiempo- -pudo llamarse antichovinismo español. H a y unos países que gozan exaltando todo lo suyo, y otros países que se complacen en disminuirlo y restarle importancia. E n otro tiempo fué de estos últimos nuestra Patria, hasta e, l punto de quedar como apotegma aquello de S i oyes hablar mal de España... es español H o y no es así. H a terminado ya la época en que imperaban los apagaluces y hoy se rinde justicia a cuantos la merecen. L a sesión que se celebra es señal y prueba de esta verdad. Algunos conceptos más, apologistas del mérito del agasajo, y cede el doctor Recaséns la palabra al doctor Noguera, que ha de explicar la organización del lu. menaje. (Grandes aplausos al doctor Recaséns. E l Sr. Noguera explica cómo nació la idea de rendir un libro- homenaje al doctor Goyanes cuando se supo que la Universidad de Burdeos le había nombrado doctor honoris causa. Así se premiaba también una BLANCO Y NEGRO constituye un rico museo de arte, por sus artísticas portadas y planas en color y en huecograbado, debidas a los más reputados artistas.
 // Cambio Nodo4-Sevilla