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NUMERO CONMEMORATIVO D E LAS BODAS DE PLATA DE A B C. P A G 44 cióri de ciertos prejuicios entre los que no nos han visitado todavía. N o ignórase aquí el impulso constante que recibe nuestra cultura con Jas iniciativas y estímulos de Prensa Española para que no se malogren las energías intelectuales de nuestra juventud estudiosa. Por estas razones el presente número de conmemoración es un motivo que afirma el prestigio de A B C en Inglaterra. j Y pensar que la aparición de A B C, lo recuerdo como si fuera ayer, fué recibida como una innovación para la que los Madriles de aquellos tiempos, lejanos ya, no tanto por los años transcurridos como por el cambio que se ha operado en nuestras costumbres, no hicieron los mejores vaticinios! TOMAS B A L D A S A N O CIVISMO EFICAZ E n un país como España, en que la indiferencia, el entusiasmo y el olvido se alian ¡frecuentemente en el desarrollo de tantos y tantos aspectos del vivir colectivo, son fundamentalmente necesarios y prestan un servicio excepcional aquellos órganos de opinión que, serenamente, sin estridencias, desmayos n i exclusivismos, exponen constantemente la realidad a la consideración de un pueblo generoso y ávido de redimirse. A B C inspirado en tan saludables y patrióticas ordenadas, logró merecidamente el puesto relevante que ocupa en la Prensa hispana, y si en ocasiones dejó de alentar halagadoras corrientes de opinión, en su misma abstención o en comentarios oportunos y observaciones razonadas, halló la insuperable e íntima satisfacción del deber cumplido. Claro es que ello supone, a veces, renunciar a los esplendores momentáneos de la popularidad para conseguirla derrochando tiempo y voluntad; pero, como decía un insigne filósofo: V a l e más conquistar todos los días el aprecio de las gentes, que su admiración alguna vez JOSÉ B A R B A S T l R l O pero sin una persona de verdad duran poco y caen de mala manera. E l A B C ha debido su éxito indiscutible a la personalidad de quien le creó: a D Torcuato Luca de Tena. E l era tan español, que a veces, i n cluso sin darse cuenta de ello, los deseos, las aficiones de su alma, eran otras tantas palpitaciones del alma española. Había entre él y su Patria esa compenetración que hace al hijo adivinar la palabra que pronunciará la madre y a la madre encariñarse con toda palabra del hijo. N o hay que ir más lejos para buscar las fuentes del éxito de A B C y como un triunfo, si ha de subsistir, ha de ser subsistencia de la personalidad que le motivó, los éxitos futuros de A B C habrán de seguir idéntica dirección a la marcada por su fundador. Y o propondría como norma de conducta al marques de Luca de Tena, que se preguntase en los momentos de duda: ¿Qué hubiera hecho mi padre, hombre de mi tiempo y en estas circunstancias? E L DUQUE D E CANALEJAS ¿VEINTICINCO AÑOS! A l cumplirse veinticinco años de la publicación del diario A B C se impone, ante todo, aclamar el nombre de D. Torcuato Luca de Tena, creador del periódico que marca una época de renovación de originalidad de iniciaciones culturales y técnicas en la historia del periodismo en nuestra Patria. N o existe en ninguna nación diario del tipo y contenido de A B C del que es cada número libro, guía espiritual y latido del alma del pueblo. A l rememorar en este día el fausto aniversario, yo recuerdo singularmente una de las más trascendentales y v i r i les campañas de A B C l a que su preclaro director hizo informando al extranjero de la verdad acerca de Ferrer. L a voz de A B 0, entonces, dominó el griterío infamante de España, y cuantos expatriados sentíamos el ataque y el insulto en torno nuestro, levantábamos a modo de bandera nacional el A B C que ahuyentaba a calumniadores y enemigos. E n esa bandera debemos incrustar hoy un escudo, y en su campo de oro la leyenda glorificadora de A B C y de su fundador: Ideal, esfuerzo, fe, alma y vida por E s paña SOFÍA C A S A N O V A Polonia, mayo, 1930. PATRIOTISMO Y CABALLEROSIDAD Otros con más autoridad que yo dirán lo que el advenimiento y actuación de A B C han significado para el progreso y dignificación de nuestra Prensa, para la difusión de la cultura y hasta para l a historia política de España en los últimos lustros; pero lo que nadie podrá decir por mí es la íntima veneración que guardo para la memoria del ilustre fundador de este periódico, a quien no tuve l a honra de conocer personalmente sino mucho tiempo después de haber sido invitado por él para escribir en A B C, y de quien no recibí jamás, ni como colaborador ni como juez de concursos organizados por Prensa Española, indicación alguna que no estuviese exclusivamente inspirada en el más acendrado patriotismo y en la más noble y generosa caballerosidad. JULIO C A S A R E S o c REALIDAD D E UNA PROFECÍA. E L A B C SEMANAL E l día de Año Nuevo de 1903 se publicó el primer número de A B C semanal. Tanto como l a preparación gráfica y tipográfica dio que pensar y hacer la designación del título. Fué poco menos que un concurso, en el cual dieron ideas y nombres significadas personalidades del periocismo. S i n embargo, prevaleció la iniciativa de D. Torcaato L u c a de Tena, y no por ser en definitiva la del fundador y director, sino por el razonamiento que acompañaba a la enunciación. -Pretendo hacer- -decía- -algo que, a mi juicio, debe ser el abecé del periódico moderno, hoy semanal, mañana diario. Y si debe ser el abecé del semanario y del diario, ¿por qué no ha de ser también su título El A B C? Entonces surgió de los mismos labios una frase, que quedó como estereotipada en los de amigos y adversarios de la audaz empresa. Los amigos la instituímos artículo de nuestra fe. Los adversarios, cual irónico testimonio, de desconfianza. L a frase fué ésta: A B C ha nacido para ser diario Estas mismas palabras encabezaron un artículo, que no abrió el primer número de A B C, porque esta honrosa misión la aceptó bondadoso el Rey D. Alfonso X I I I E r a la vez primera que el Soberano hablaba en letras de molde que no fuesen las de la Gaceta. E n aquel diálogo el Monarca expresó su devoción por la Prensa gráfica, de la que España podía hacer gallardo alarde, como el que hacía Alemania con publicaciones a lo Eie Woger, y yo hube de repetir una vez más la frase de Luca de Tena, l a que sirvió de lema al artículo que seguía al diálogo con S. M el R e y A B C nace para s diario E l número de presentación tuvo asegurado un éxito feliz por l a enorme curiosidad que despertaba la innovadora empresa acometida por el ilustre fundador de Blanco y Negro. A l de los sucesivos contribuyeron también los acontecimientos. E l segundo número fué casi todo él una crónica del duelo nacional derivado de la muerte del preclaro patricio que se llamó Práxedes Mateo Sagasta, a cuya figura presta singular y luminoso relieve, al cabo de veintisiete años corridos, un libro del conde de Romanones, que actualmente corre de mano en mano. Dos meses después España lloraba la muerte, de uno de los escritores de ingenio más lozano: Eusebio Blasco. Nuestro semanario prosiguió registrando gráficamente la crónica de aquel ano fecundo en episodios de resonancia mundial. E n tre otros, la espantosa tragedia de Belgrado, con los Reyes Alejandro y Draga víctimas de los asesinatos de la soldadesca; l a muerte del excelso e inolvidable Pontífice León X I I I y la elección y proclamación del que f u é su veneradísimo sucesor, Pío X Y en el más limitado campo de la actualidad nacional, consignó desapariciones del mundo de los vivos de personalidades sobresalientes en distintos órdenes de la vida: la duquesa Angela de Medinaceli, gala de los salones dorados por su belleza, su ingenio, su esplendidez; Enrique Sepúlveda, exquisito y popular cronista de fiestas y costumbres madrileñas; Antonio Reverte, el admirado torero, de quien se dijo, al morir en una Clínica, y a consecuencia de una operación quirúrgica dos años más tarde de una g r a vísima cogida en la plaza de Bayona, que lo que no habían hecho los cuernos de los toros, rasgando sus carnes, lo habían realizado los bisturíes facultativos... E n el año siguiente, el semanal A B C fué bisemanal. Más tarde... l a profecía se había cumplido. A B C que nació para ser diario, lo fué. L a modestia puso freno a los labios de nuestro inolvidado e inolvidable director. Seguramente pugnó por salir de ellos la frase completa que un noble anhelo y una maraTillosa intuición le dictaban. L a frase completa de la profecía, comprobada hoy por l a realidad, debió ser ésta: A B C mee para ser un qran diario. ÁNGEL MARÍA C A S T E L L 1 UST 1 CIA Y LIBERTAD CLAVE DE ÉXITOS Desde que tengo uso de razón no he dejado de oír teorías mejores o peores acerca del enorme y acrisolado prestigio de A B C ¿El formato? ¿Su cuidada información? Su tono españolista? Indudablemente un éxito es la resultante de muchos factores positivos, pero los periódicos, como los partidos políticos, son, a mi modo de ver, ante todo, una creación personal. Con remedos de personas se crean, Cuando el Universo, según l a frase l a p i daria de Moisés, era abismo, obscuridad, confusión, bastó la palabra divina para crear la l u z y separarla de las tinieblas. L u z creación, v i d a son vocablos sinónimos. L a luz es claridad, dinamismo, b e l l e z a con l u z las misteriosas vías que surcan el éter se truecan en fáciles senderos p a r a las errantes complicadas trayectorias de los cometas, emisarios celestes que acercan los i n finitos p a r a notificar a l a s estrellas ineludibles órdenes de Dios. Lúea de Tena copió, en lo humano, las
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