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A B C. M A R T E S 3 D E J U N I O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 7 CRITICA Y N O T J CÍAS DE LIBROS A l servicio d é l a Patria de D V í c t o r Pradera. L o s iniciadores y promotores de los caminos de hierro en España O t r o s libros AL S E R V I C I O C E L A P A T E L A- -E n la colección, de recientes iibros políticos- -EN D E FENSA D E -p u b l i c a d o s por Burgos Mazo, Sánchez Guerra, Minguijón, Lerroux, conde de la Mortera, etc. aparece este volumen de D Víctor Pradera. Y como algunos de aquéllos, singularmente como el del señor M a u r a Gamazo, constituye un estudio crítico sobre la Dictadura. Apresurémonos a añadir que se trata de crítica positiva, tanto en- lo que se refiere a la obra legislativa extraparlamentaria y a la gestión económica y- financiera del Directorio y del Gobierno sucesor hasta 1930 como a la conducta personal del dictador. E s el Sr. Pradera esencialmente, como hombre de ciencias exactas, como filósofo y economista, un analítico, de potencia viva e irrenunciable; pero es también, por dinamismo y por vigor de raza hombre de acción; así, su actividad crítica no se detiene en las negaciones, ni puede satisfacerse pasionalmente con destruir, por 3o que añade al ímpetu (a menudo vehemente) de la contradicción, soluciones y propuestas; de criterio propio unas, otras de raíz política tradicionalista y todas sustentadas con noble y clara sinceridad. Nota muy característica es esta de la sinceridad en el Sr. Pradera. Reaccionario a mucha honra que suele él decir; pero reaccionario que no encierra el porvenir y el ansia renovadora en el movimiento mecánico y simple de una reacción de molde, sino en reacción que implique la savia nueva, con descarte de ficciones y de hechuras artificiosas. D e ahí que su regionalismo sea el de abolengo histórico, con la bandera primitiya, sin invenciones n i adulterios. 1 Pudo ser el Sr. Pradera colaborador oficial y preponderante en la Dictadura. L a cosa se inició muy luego del golpe de septiembre. L a opinión le señalaba como probable ministro, cuando el Directorio se transformase en ministerio. E s lo cierto que, a requerimiento del dictador, el Sr, Prade; ra redactó unas ponencias- -las titula M e morias impropiamente, con modestia mal entendida- en la primera de las cuales, por cierto, se estudiaba y articulaba nada menos que toda la materia de organización- de la Monarquía española, a base concepcional aútárquica de los primitivos reinos o regiones y previendo el Estatuto para Cataluña. Esas ponencias, que abarcan también el régimen parlamentario, el sistema electoral, las relaciones del Gobierno con las Cortes, l a organización de la Justicia (función y funcionarios y otros temas no menos fundamentales, están incluidas en el libro. Las antecede una parte preliminar que, bajo un sencillo epígrafe, aparentemente informativo, El advenimiento de la Dictadura, tiene por finalidad justificar el sentimiento de simpatía y de esperanza que experimentó el autor. Como muchas gentes, como un gran sector de opinión, el Sr. Pradera supuso que la Dictadura acabaría con muchos males y, entre ellos, con la vieja política. Podría ahorrarse citas, opiniones y documentos, porque aquel movimiento de opinión fué una realidad innegable. E l Sr. P r a dera juzgó el golpe de Estado ilegal, pero necesario. Conviene advertir que el Sr. P r a dera tiene el valor de sus ideas, y en su ideario la Dictadura es una institución perfectamente legítima y aún algo más: una institución que en todos los Códigos constitucionales debería tener un lugar de preeminencia (Nos limitamos, naturalmente, a transcribir. Pero la Dictadura ha sido un fracaso, esL pecialmente por las omisiones. H i z o algo bueno, mucho malo y dejó casi todo por hacer. Pecó por las omisiones. Y en ello se funda y se desarrolla la crítica dura, pero leal y caballerosa, del Sr. P r a d e r a crítica de hechos, de doctrina, de aplicación de doctrina, con juicios duros, con oposiciones categóricas y hasta irritadas; pero sin ataques inconsiderados, sin agresividades destempladas y con el tono elevado de ideal y de perspectiva que corresponde a una mentalidad y a una figura política como la del Sr. Pradera. Toda esa parte del libro es de áspera severidad; de categórica e intransigente contradicción con la Dictadura, por lo que no hizo en organización política, en la histórico- nacional, en la judicatura, en la regulación de libertades públicas, en la Hacienda... P a r a la Hacienda hay un capítulo especial. Los lectores de A B C recordarán, seguramente, algo de lo que en estas mismas columnas anticipó el Sr. Pradera. L a conclusión aparece sintetizada en el Balance. N o niega el Sr. Pradera que hayan quedado, como islotes algunos hechos positivos, aciertos de conservación o de progreso, y alguno glorioso; pero concluye que el dictador sólo procuró alivio, cuando pudo dar cura; mucho más, puesto que España se le entregó y mandaba con omnipotencia. ¿P o r qué? Principalmente porque- -pecado original- -la Dictadura desconocía su propia naturaleza y perdió la sensación de la línea recta L a Dictadura fué más intuición que reflexión; más obra improvisada que consciente. Y P r i m o de Rivera no tuvo perseverancia n i siquiera consecuencia. Se desvió de su primer pensamiento. N o consiguió ni aun destruir ¡a vieja política. Y sin embargo, sus condiciones eran eminentes. Desde el cardenal Alberoni no ha tenido E s paña un ministro con mayores condiciones naturales de gobernante ¿Qué las frustró? E l Sr. Pradera cree que no hay enigma: ie aisló de la verdad el vaho de la adulación estúpida Y llegó a no ver ni a escuchar a nadie. N o supo ni quiso escuchar. Con estas líneas, apenas si hemos diseñado el índice del libro. Basta decir que alcanza cerca de las 500 páginas. Las últimas reproducen el voto particular al proyecto de Constitución. E n el conjunto y en la dedicatoria -ya queda dicho- el volumen es una diatriba; pero en definitiva, por sus fases positivas, es un libro de ideario político; exposición y propaganda; prolegómeno cuando menos, probablemente tronco, de un programa político madurado en las inquietudes y en las posibilidades de la etapa excepcional, pero con medula de doctrinas fijas y definidas para actuar frente a los Gobiernos parlamentarios con sufragio universal y freute a la resurrección de los antiguos partidos. Libro, en fin, de cálidas tonalidades y de recio envite, que suscitará, seguramente, más de una réplica, y no sólo desde los campos de la izquierda. Nos atrevemos a presagiarl o- -i S- 0. 7 E l interesante libro está editado, dentro del mismo volumen, en español, franc. és e inglés, y comprende el estudio de los que el autor llama preferroviarios, tanto españoles como extranjeros. Señala el libro el caso curioso de que hace cinco años se celebró en Inglaterra el X Congreso, que coincidió con el centenario del primer ferrocarril del munqo, que fué inglés; v que el X I Congreso, que se celebra en España, ha coincidido también con el centenario del primer intento español de ferrocarriles. Comprende el volumen un profundo capítulo en que se reseñan cuantos antecedentes existen de la implantación de los ferrocarriles; desde el año 1818, en que el cuáquero judío M r Pease solicitó del P a r lamento inglés la primera concesión del ferrocarril de Stockton a Darlington (32 k i lómetros) que fué al fin inaugurado el 27 de septiembre de 1825; Después se construyó en Inglaterra el ferrocarril de L i v e r pool a Manchester, inaugurándose el año 1830. A partir de este período heroico sigue el culto ingeniero Sr. A r r i l l a g a exponiendo con toda claridad de juicio y limpio léxico las vicisitudes que ha atravesado el problema ferroviario en los diferentes países, para acabar en la implantación de este servicio en España. E n este punto van apareciendo en el l i bro las biografías de los precursores ferroviarios españoles con cuantos datos son pref cisos para formar acabada idea de sus venerandas figuras; biografías y trabajos de D José Diez Imbrechts, de D. Marcelino Calero Portocarrero, de D José de Salamanca, de D Manuel Gibert. y de otros que fueron los iniciadores, del actual adelanto ferroviario de España. E l libro va ilustrado con magníficas fotografías de estos preferroviarios y de algunas estaciones férreas de M a d r i d y provincias, como también de puentes, túneles y pasos pintorescos de algunas líneas españolas. L a eruditísima obra del Sr. A r r i l l a g a merece todos los elogios, en cuanto contribuye a realzar el prestigio español ante los ojos extranjeros. A más de ser un libro muy bien escrito. B I O G R A F Í A S L A N Á V E -E s q u e m a s históricos. Retratos. Ilustraciones. L a vida. L a obra. Antología. Librería Pueyo. Arenal, 6. NOVELAS COMPLETAS DOSTOIEWSKI. -Edi- ciones fidelísimas. Retratos. Autógrafos. C r o nologías. Noticias biográfico- críticas. L i b r e ría Bertrán. Príncipe, 16. W B L L S -B o s q u e j o- e s q u e m a de la. Historia. E l libro más leído del mundo. Calpe. P i Margall. O B R A S completas doctor Paúl Cartón. L a Medicina naturista del porvenir. Librería Internacional Romo. Alcalá, 5. OBRAS COMPLETAS DOSTOIEWSKI. -Encua- demaciones económicas tela. Encuademaciones lujo, piel, corte dorado. Librería Madrid. Arenal, 9. LEA ESQUEMA DE LA HISTORIA; LoS INICIADORES Y FROMoTCRES DE LOS CAMINOS DE HIERRO E N E S P A Ñ A -E l ilustre subdirector de la Compañía de Madrid, Z a ragoza y Alicante, D. Manuel María A r r i llaga, ha dado a la estampa un libro t i tulado Los iniciadores y promotores de los caminos de hierro en Eslaña, que es un erudito estudio de dicha especialidad y que cumple, además, la finalidad de ser un obsequio de la citada Compañía de M Z. A a los miembros del X I Congreso. Internacional de Ferrocarriles. mundo del porvenir. Librería plaza Santana. OBRAS BALADA COMF- LETAS LA CÁRCEL, verá, el Gutenberg, Ricardo Baeza. ciados, 47. OBRAS Novedades, Traducción, Ciap, Renacimiento. PreWILDE. EPÍSTOLA. DOSTOIEWSKI. -Traduc- COMPLETAS ciones íntegras; 13 volúmenes publicados. Librería Nacional- Extranjera. Caballero de Gracia, 30.
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