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A B C. M A R T E S 3 DE JUNIO DE 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 1 0 monos, para que gentes timoratas no canten dido, continúa trabajando, sólo para- mantevictoria: los gustos del público ahora son ner a la joven viuda. esencialmente morales, pero con moral huEste argumento Param ount, muy pobremana, no con gazmoñería. Añadiré, para cito, es. apenas un pretexto para. ¿xhibir una cinta dialogada; pero como eU inglés E s indudable que una de las cosas que que los de la acera de enfrente no echen tampoco las campanas a rebato, que la moral no está al alcance de nuestras masas, ¡el púImpiden alcanzar la plenitud es el afán blico no encuentra en el diálogo ninguna l i n de maduración y el de substitución. P o r- humana en la actualidad sufre una limitación que los humanos, en su ansiedad de perfec- que la empequeñece hasta casi- equipararla deza que compense la languidez de las esceción, no dejan que ésta llegue por sus trá- con la confesional. L a moral del buen m o- nas. Es lástima, porque Detrás de 14 más cara está muy bien interpretada y tiende buemites, usando de frase vulgar, por sus pasos mentó de la dramaturgia o la novela, la de contados, sino que quieren forzar la máqui- Ibsen, Haupmann, Suderman, Zola, A n a- na fotografía. Únicamente dieron tregua tole France, Galdós... no tiene nada- que na, y, en vista de la obligada lentitud, sual tedio de los concurrentes al Pátfié C i ver aquí. L a pobre Hedda Gabler, Oswaldo, nema algunos bonitos números musicales plantar por otras las cosas que tardan en N o r a Gloria, Electra, no harían un gran pamadurar. intercalados en el asunto. U n a de las que, en los civilizados, retra- pel. Pero si los gestos de rebeldía o los san la juventud y algunas veces la demoran, abandonos de pasibilidad en manos del Des U n plato a la americana tino, o la fatalidad que arrastran donde han haciendo pasar de una infancia precoz a una Janet Gaynor- Charles Farrelí senectud prematura, es la manía de anticipar arrastrado todas las rebeldías, desde la de Satán aquí, a un infierno de ignición eterna, el maduramiento. U n a hombría precoz lleva Nueva Y o r k celebró con gran regocijo su o todos los gestos de resignación como el emparejada anticipada decrepitud. fiesta del 4 de julio. E n todos los Jbarrios A l g o de esto sucede con el arte. Siglos de Job, al muladar, no entusiasman ni casi se improvisaron amenos espectáculos, doninteresan; en cambio, lo que priva es la moy siglos puso la pintura en llegar desde los de lucen sus aptitudes para el arte casi toral humana, pero eso sí, recortada a medida toscos dibujos rupestres a la pasmosa verdos los vecinos. dad de los Velázquez o a la sintetización de de nuestra sociedad, acatando sus leyes, sus Uno de aquellos cuadros, tan pintorescos reglas, sus costumbres y jerarquías. U n los Goya. Igual ha pasado con todas las ary divertidos, se ve turbado por la Veloz tes que han necesitado la colaboración del punto de rebeldía, sí; algo de ironía, sin irrupción de un coche, que destroza las tiempo, ya que, según Napoleón, el tiempo llegar al sarcasmo; un poquillo de despreocupación, pero... nada más. P o r eso, si el. vistosas instalaciones. E l joven conductor, 110 respeta sino lo que se hizo con su conlanzado en aquella loca carrera por un i m público cree verse enfrente de un film de curso. pulso de desesperación, al verse desdeñado catequesis doctrinaria o de predicación moPues mucho de elfo hay en lo que sucede por su pretendida, encuentra amparo en la ral, se llama a engaño. Aquí quiero hacer con el cine sonoro. Aún no había el séptimo casa del vecino de más autoridad del barrio, uña salvedad o aclaración. Los católicos soarte logrado su plenitud, sino que proseguía que así evita su linchamiento. Desde allí un lento perfeccionamiento, siendo cada paso mos harto torpes para cuestiones de proasiste a la velada teatral, donde la angelical paganda. N o sabemos velarlas o disimularun avance que se señalaba por etapas, cuanAdelina T o d d desgrana la seducción de sus do ha surgido el cine sonoro con la preten- ías con oropeles de diversión, estetismo, o dulces canciones. sión de perfeccionar innovando. Claro que frivolidad y las damos crudamente sin. penPrendado el joven. de la artista- -criatura en este perenne tanteo alguna vez acierta sar: que es manjar harto fuerte. P a r a eso los de humilde condición entabla amistad con protestantes son maestros y saben deslizar avanzando un paso, y que otras veces, entre ella, y lo que empezó por un sentimiento de la multitud de películas en las que, entre la seudolección tomando como pretexto mutua simpatía pronto se transforma en episodios bíblicos. confusos episodios, escucha el público una amor, que en la unión conyugal alcanza, la jerigonza caótica en inglés o francés, de la Digo, pues, que la propaganda moral ha plenitud de dicha. que le cuesta trabajo sacar nada: en limpio, de i r muy disimulada para que el buen E l título que mejor cuadra a esta nueva hay alguna que, si no llega a la perfección, pública trague el anzuelo. A h o r a bien; que producción de la F o x es el de Ensueño. constituye, sin embargo, uña maravilla, como el espectador tiene gran inclinación por lo sucede con El desfile del amor. que podríamos llamar desenlaces o conse- U n sueño delicioso es todo lo que le ocurre a la gentil Adelina. N o es, pese a ello, de esta película de lo cuencias morales, es indudable, pero siempre L o más agradable de la cinta que nos ocuescandalizándose, y protestando de que, se que quiero hablar, aunque sí de algo que, pa es su bellísima partitura, rica, en canciopretenda moralizarle. H a de servírsele la viéndola con las últimas creaciones cinemanes sentimentales o cómicas altamente gratográficas, me ha inspirado algo que se re- moral... inmoralmente. tas al oído. E l acierto con que ha sido reaAsí se encanta y extasía con El desfile del fiere... a las perspectivas en las películas. lizado todo lo demás- -interpretación, direcE n realidad, la perspectiva en el cinema- amor. ción y fotos- -hacen de Un plato a la ameritógrafo puede ser de dos clases: material Encierra esto u n a lección práctica para cana- -estrenado en Lloréns- -una de las mey moral. L a cuestión material de la perspec- los que quieren educar o moralizar con los jores películas del año y quizá la más finativa estudiada en sí es cosa artística en que films y les demuestra que no basta- el deseo mente lograda. hay algo de científico, de matemático; l a docente, sino que hay casi qué enseñar perspectiva moral es otra; depende de los como los antiguos maestros que servían la La trampa amorosa resortes para hacer vibrar la sensibilidad lección... en verso. Cuidar de la perspectiva; del público y la potencia receptora para re- he ahí el secreto. Laura L a Plante- Neil Hamilton gistrar esta valoración. U n a seductora segunda tiple dé un famoANTONIO DE H O Y O S Y V I N E N T Claro que es curioso anotar cómo vemos so, cuadro de revistas se ve despedida de la las figuras en el cinematógrafo, qué valor compañía y en situación muy crítica, pues al tienen sus. gestos y actitudes, qué actos o L O S E S T R E N O S D E L A despido sigue el desahucio, que sitúa en plemodo de interpretarle nos emociona o rena acera el modesto mobiliario de la joven. pele; en fin, cuál llega a nosotros. E s el cine Sentada ésta de las butacas de S E M A N A E N S E V I L L A ajuar, en plena en unaes tan grande su t sucomo un raro cristal que tuviese el don de calle, ri mostrarnos el exterior de los acontecimienbulación que no advierte cómo va calando sus tos, y, al mismo tiempo, por un milagro, ropas una lluvia despiadada. Entonces pasa! no dejase ver la verdad interior, l a s ideas Detrás de la máscara por allí un galante joven y le ofrece un o sentimientos que son generadores de las auto para que se resguarde del agua, y que Hal SkelIy- William- Powel- Fay W i r a y actitudes. luego lleva su gentileza hasta el extremo de E n este plano sacamos en limpio, desde H a l Bron, artista excéntrico, socorre a cargar en varios taxis todo el menaje de 1 %l uego, una cosa. L a película americana pro- su. compañero Cardoni, a quien encuentra encantadora corista. L a original caravana piamente dicha, la del cow- boy, ha perdido en la calle en. situación: indigente, y lo lleva recorre toda la ciudad y llega, por fin, al el interés que ofrecía a nuestra curiosidad a; cierta casa de comidas, a la que H a l so- campo, donde encuentran a un pastor qué novelera ver galopar un caballo, correr un lía concurrir atraído por la belleza de M a los casa. Pero la familia del contrayente, apetren o dispararse un revólver nos deja ría, la hija del hotelero. gada a rancias tradiciones de casta, rehusa ¡fríos. Las amorosas divierten más (aunque L a mayor distinción del favorecido con- todo trato con la chica, que acude a sus ingesean quizá, todas lo son, las de aventuras niosas intrigas para conseguir, lográndolo complicadas, a la infancia, lo que las de sigue las- preferencias de la. muchacha, con finalmente, hacerse grata a los parientes de quien Cardoni se casa, formando; juntamenamor a la juventud) y, además de recrear, su marido. te, con su benefactor, un atrayente número. enseñan... a besar. E n realidad, hoy por hoy, N o es original el tema, pero la Universal ha adquirido un gran valor la interpretación Poco después, Cardoni se entrega a una vida matada en el suicidio, al Goya lo ha realizado con originalidad que y él público sabe apreciar escenografías y de disipación, verse rechazado por otra hermosa artista, hace de La trampa amorosa una simpática propiedades. a quien amaba locamente. comedia. A tan buen resultado coadyuva la Pero lo que ofrece grandísimo interés es genial L a u r a L a Plante en una de sus meCon mucha abnegación, H a l se hace pala perspectiva moral. Pues bien, y sentaré jores creaciones. una afirmación, que será grata a los mora- sar a los ojos de su indiferente amada A l público del salón Imperial le complació listas y moralizadores; los gustos del pú- como culpable de la mala conducta del otro, blico son esencialmente morales. Entendá- y, pin esperanza de verse nunca correspen- sobremanera este film. LA EL PERSPECTIVA E N CINEMATÓGRAFO 1 1 DI ti Bu ¡1 imrBiHiiüH IU iiniíT
 // Cambio Nodo4-Sevilla