Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
TRAJES TÍPICOS DE DALMACIANAS a la ciudad sombría, con sus dos viejas torres de sencillo armazón y de muros ruinosos y negros. E n el puerto hay unas barqüitas de pescadores con sus velas latinas, recogidas unas, o prontas al vuelo las otras. Y o he hablado, por medio del guía, con un pescador viejo que fuma en su larga pipa de barro, mientras sus miradas se pierden en la lejanía brumosa... N o no ha salido nunca del golfo de Cattaro; sus viajes se detienen en la bahía de Teodo o en las playas de Castelnouvo. Alguna vez se acerca a la isla de San Marcos- -aquella islita verde que detuvo nuestras miradas- para recoger los encargos de los buenos padres... Pero al mar libre no ha llegado nunca. -E l mar libre tistá muy lejos para mi pobre barca- -me dice- el camino es largo y el viento no empuja mucho; hay que acudir a los remos, y es penoso... ¿Y cuando el viento es fuerte... -Entonces... Y el viento de mis palabras debe de haber empujado (hacia su memoria nubes de recuerdos sombríos, como estas nubes que van desde una montaña hasta la otra y parecen descansar sobre nuestro pecho, porque su frente se ha velado también con nieblas obscuras... -Entonces... es mejor quedarse en casa, a la sombra de las torres de San Trifón... E l viento de acá es malo, malo; parece que llega desde el infierno... Y señala con la pipa hacia las angosturas de los precipicios cercanos, ocultos ahora por las nubes bajas. Cuando le pregunto si no deseó nunca conocer nuevos paisajes, cruzar caminos nueves, él me mira un poco extrañado y me contesta, con un encogimiento de hombros y un acompasado movimiento de su cabeza, nevada: -No... ¿P a r a qué? MARIANO TOMAS t IplÉif CATTARO. VISTA PARCIAL D E L PUERTO