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A B c DOMINGO; 8 EL A L C A L D E D E SEVILLA CONTESTA A L SEÑOR C R U Z C O N D E E l alcalde, señor conde de Halcón, nos facilitó ayer tarde, para su publicación, copia de la siguiente carta, dirigida al señor Cruz Conde, en contestación a la que dicho señor le enviara: 6 de junio de 1930. Excmo. Sr. D José Cruz Conde. M u y señor mío y distinguido amigo: Recibo l a carta de usted, fecha de ayer, cuyo texto me era ya conocido, por haberse publicado en la edición sevillana del diario ABC. E n ella afirma, de una manera categórica, que no ha tenido ánimo n i propósito de ofender e injuriar l a respetable dignidad de los regidores de Sevilla en el ejercicio de su más respetable función añadiendo que, a su juicio, n i el pueblo de Sevilla, n i su digna representación, simbolizada en el Ayuntamiento, pueden n i deben intervenir ni figurar en asunto tan personal y pequeño Para someterla a su conocimiento, reuní a mis compañeros de Corporación, y de acuerdo con ellos l a contesto. Nadie pudo estimarse aludido por las palabras del S r Giménez Fernández, como antefirma en el libro de visitas del pabellón de A r t e Antiguo de l a Exposición, y menos las tales palabras han de ser tomadas, sin no. toria pasión, como injuriosas u ofensivas para persona determinada. Cuando en el último Pleno del Comité de l a Exposición Iberoamericana pidió facilidades el S r G i ménez Fernández para realizar un detenido estudio de la gestión pasada, usted, que se encontraba presente, n i protestó de ello, n i se dio por ofendido entonces, n i después. E n cambio, usted reconoce que ha ofendido gravemente al S r Giménez Fernández, como investigador. E n las palabras consignadas en un libro público, que pertenece al Coaiité de l a E I. A en cuyo Pleno tienen asjstencia usted y el Sr. Giménez F ernández, se refiere usted a la labor i n vestigadora de éste, labor que realiza por su cargo y en representación del excelentísimo Ayuntamiento. Se trata, pues, de una actitud provocada ante el ejercicio de una función pública, y en esta función, l a representación del S r G i ménez Fernández nace de su condición de concejal. Y dicha, injuria reviste mayor gravedad por alcanzar a respetabilísima dama, ajena a toda actuación pública y a toda airada actitud. Este ha sido el motivo de l a actitud del Ayuntamiento en su sesión plenaria, acuerdo que ha tenido el unánime asentimiento de todos sus miembros, por l a magnitud del agravio. P o r tales razones, los concejales insisten en su actuación y ratifican los acuerdos adoptados, estimando inseparables en este caso l a persona y la función. Padece usted, pues, una ofuscación, al suponer que se trata de crear ninguna clase de inmunidad, para sustraerse a responsabilidades en la vida privada, siendo, por el contrario, lo cierto que el Ayuntamiento no puede permanecer en el silencio, ni dejar sin l a asistencia necesaria al Sr. Giménez Fernández, ofendido gravemente por usted, por el hecho de investigar la actuación pasada. Aunque en otras circunstancias serían de estimar y agradecer las frases de consideración que dedica usted en su carta a l a ciudad y a su digna representación, no pueden bastar ahora para desvanecer los agravios inferidos a un concejal y a una señora virtuosa y merecedora de toda cla; se de respetos, mientras aquéllos subsistan. Se reitera de usted, afmo. amigo y seguro servidor q. s. m. e. El conde de Halcón E L PREC 1 O D EL A S SUBSISTENCIAS E N SEVILLA U n a nota del gobernador E l gobernador ha facilitado en la Prensa la siguiente nota: Contestando a las indicaciones hechas en un suelto publicado en el periódico A B C referente a la intervención que debe tener mi autoridad como presidente de la Junta Provincial de Economía Nacional, para lograr la baja en los artículos de primera necesidad, debo de hacer constar, que en la primera Junta celebrada se trató de ello con todo interés, poniendo de m i parte cuanto he pedido para que se lleve a su realización, quedando el señor teniente de alcalde delegado de Abastos del Ayuntamiento en ponerlo en conocimiento de la Alcaldía para que acordase lo que hubiese lugar, pues m i misión es solamente, con arreglo al nuevo reglamento de Abastos, de fecha 29 de marzo próximo pasado, servir de intermediario entre el ministerio de Economía Nacional y los alcaldes- presidentes de los respectivos Ayuntamientos, elevando las propuestas relativas a requerimientos que los mismos formulen, después de oír a las Juntas provinciales de Economía, ejerciendo además el gobernador la debida vigilancia de los servicios del ramo con arreglo a las facultades que le concede el articulo octavo del citado reglamento; correspondiendo exclusivamente a Jos Ayuntamientos y en representación a sus alcaldes- presidentes, con arreglo al artículo 12, proponer a m i autoridad la regularización de precios- de las subsistencias alimenticias de primera necesidad y artículos de consumo indispensables, para después elevarlas al ministerio de Economía Nacional. Todo esto se ha publicado en el Boletín Oficial de la provincia, en circular del 10 de mayo próximo pasado, para su más exacto cumplimiento por todos los señores alcaldes de la jurisdicción. Agradecemos al conde de San L u i s sus aclaraciones sobre asunto tan interesante para la ciudad. Efectivamente, en la primera reunión de la Junta Provincial de Economía Nacional se acordó una baja en el precio del pan, que- -dicho sea entre paréntesis- -no ha tenido, según nuestras noticias, toda la efectividad que fuera de desear; pero, n i ese organismo ni ninguna otra autoridad ha hecho extensiva la baja a los restantes artículos de primera necesidad, tan indispensables como el pan y tan injustificadamente caros. Y esto no debe ser. P o r eso pedíamos en nuestro suelto anterior y reiteramos l a petición ahora, que en la forma que los reglamentos vigentes establezcan acometan las autoridades llamadas a ello el pronto estudio y resolución del asunto, que es del mayor interés para todos. L a nota del señor conde de San Luis deja aclarado que, según el nuevo reglamento de Abastos, es el alcalde quien debe proponer al gobernador la regularización de los precios. Pues al alcalde nos dirigimos con nuestro ruego, en el que recogemos el sentir general, y del alcalde esperamos una rápida y acertada intervención en defensa de los consumidores. Ante anuncios aparecidos del Apéndice 1929 de Alcubilla, con el uso indebido de nuestra marca, ya reconocida y única para libros, REUS informamos a nuestra antigua clientela, con manifestaciones de la propia Casa Alcubilla, que el Apéndice no aparecerá, probablemente, hasta primeros de julio, con el precio de 25 ptas. en rústica. Contestamos con esta nota a las numerosas reclamaciones ocasionadas uor tales sueltos, cuyo móvil fácilmente comprenderá el lector, significando que dicho tomo no puedo venderse todavía y que, sin reniña anticipada de fondos, como todos los años, lo servmi inmediatamente a sus abonados icademia, Preciados, 1. Librería, Preciados, 6 Apartado 12.250, Madrid. A LOS COMPRADORES DEL ALCUBILLA EDITORIAL REUS S. A f
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