Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. JUEVES 12 D E J U N I O D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 11 generosidades del auditorio madrileño. ¿N e gocio? Y a me daría por satisfecho con reembolsar lo gastado (1) ¡E n fin, lo importante es v o l a r FEDERICO GARCÍA S A N C H I Z de sus arterias. Y un escritor la de sus escritos, añadimos nosotros. Y la obra de don Jacinto desmiente a él y a sus biógrafos, porque es hoy tan joven o acaso m á s j o ven que la de su juventud auténtica. P o r que no tiene años. ¿S e r á que D Jacinto tampoco tenga años? Y eso es, sin duda... La compañía clásica de arte moderno Isabel Barrón- Rivcs Cherif. -Terminada su breve y lucida temporada en Madrid, sale esta compañía para el Romea, de Barcelona, Morano, en Madrid. -Estos días pasea donde h a r á n las tradicionales verbenas de por la corte, en- viaje de vacaciones, el ilusSan Juan y San Pedro. tre actor Francisco Morano, que ha interrumpido su labor por provincias para abraA las obras representadas en el Español zar a su hija Fifí. Vamos perdiendo la cosañadirán para su excursión veraniega de tumbre- -y lo que es peor, olvidando acaprovincias: Ecos de sociedad, de J o r d á n so- -de ver a Morano, no ya por los escede U r r í e s La castellana de Shenstsne, de narios, sino ni siquiera por. las calles y co- Bisson, inspirada en una novela de Florence Barclay, autora de El rosario, y últirrillos cortesanos. mo suceso del Odeón, de P a r í s La gata- -Esto no es para mí- -dice, altivo y quede Angora, de Benavente, hace muchos jumbroso, D Paco- E l teatro está cada años no representada, y que no lo ha sido vez peor. N o hay comedias, no hay cómien el Español por l a prohibición de su recos. Y como uno tiene que vivir, no queda pertorio, que pesa sobre el teatro municiotro remedio que ir tirando, con el repertopal; La loca de la casa, de Galdós; Un FELIPE SASSONE rio de uno, por esas provincias. caso raro de veras, de Manuel A b r i l Ti- -Gran éxito su Topacio, ¿n o? -Pues parece que sí. E s una bella co- niebla, de Mariano Benlliure y T u e r o media. Gusta mucho a la gente, y en cuan- Brujas de oro, de Alfredo Carmona; Lines, to a mi trabajo, dicen que está bien, y me la Coplera, de José D de Quijano. Las charlas del Zeppelin De las obras representadas en el Espaelogian mucho. A l mismo Pagnol han lleñol, las de mayor éxito de crítica han sido gado estas noticias y me ha escrito una 1- íañana, viernes, a las diez Sombras de sueño, de Unamuno; La mo a cuarenta y cinco de la noche, será, carta muv cariñosa. en el teatro Fontalba, de Madrid. de cántaro, de Lope, y La casa de naipes, ¿Y del Vplponef la primera de las tres Charlas del de Ugarte y López Rubio. E l favor del p ú- -i Q u é l á s t i m a! ¡Cómo me, hubiera guszeppelin, acerca de las cuales dice blico se ha manifestado preferentemente tado hacer esa comedia en M a d r i d! Pero Federico García Saneniz lo sien dos obras del repertorio: Tambor y casya es tarde. Y además, yo no sé cuándo guiente cabel, de los Quintero, y El rosal de las tendré aquí un teatro. U n teatro en Madrid tres rosas, de Linares Rivas; una revisión Ramón P é r e z de Ayala, en sus inolvidaes la cosa m á s difícil del mundo. interesante de los Quintero, asimismo: El bles cuartillas del banquete con que me desDon Paco está rejuvenecido. T a n exubeniño prodigio, que no se daba desde su espidieron mis amigos, anunció que al rerante como siempre, y tan naturalmente treno, en 1 9 0 5 y el estreno. de una comegresar yo de mi viaje comenzaría el de cordial y alegre. S u pesimismo sobre el teadia francesa a ñ e j a Pitusa, traducida de l a quienes me aguardaban a mí, y m á s que a tro madrileño y su alejamiento del bullicio célebre Blancheite, de Brieux. mj a mis relatos. cortesano, que hace y deshace tantas repuHasta entrado el invierno- -porque hasta ¡Ojalá se realice el generoso deseo del taciones falsas o legítimas, no han podido pasada la Navidad tiene contratos firmados xfiaestro! S i por acaso es verdad que las aún vencer su buen humor juvenil ni su en provincias- -no vendrá a Madrid de nue ¿harías poseen cierto vigor plástico y una efusivo desbordamiento. vo la compañía de Isabel B a r r ó n y Rivas peculiar condición informativa, nunca como Cherif. E s muy posible que para entonces ajhora p r o c u r a r é utilizar esos medios, pues La edad de D. Jacinto. ¿Nos permite tengan una obra nueva de Serafín y Joaantes que nada mi ilusión consiste en que el D Jacinto Benavente una grave rectificaquín Alvarez Quintero. auditorio conozca al detalle el zeppelin, no ción? H a y que poner las cosas en su pundejando de escudriñar rincón alguno. to, y los puntos sobre las íes. E n el ingenioLes fácheitx, -Hay que reconocer que el S e g u i r á a esto la narración del periplo, sísimo artículo que el insigne dramaturgo público madrileño es el m á s bullicioso, a l sobre el mar y en las escalas sabidas, desde publicó recientemente en estas P á g i n a s borotador y desordenado que conocemos. lá sevillana a la neoyorquina, sin escamotear Teatrales, decía, al pasar, como quien no lá brasileña. Para escamoteos, ya basta con atribuye importancia a estas minucias: Y o Cuenta con una mayoría abrumadora, de jácheux molierescos, importunos e inoporel de l a Habana... Aunque, bien mirado, no al leer los artículos y los discursos polítidejó de efectuarse la escala habanera, y ya cos de estos días, a los setenta años de m i tunos, de gente que irrumpe en el patio de butacas para que sepa el mundo que allí se explicará este misterio. Permitidme que edad, me veo en los felices de mi niñez, enestán ellos. Llegan siempre tarde, pisando no a. delante m á s sino que fué de una singutre los ocho y los diez a ñ o s Y eso no es fuerte, atrepellando al espectador humilde lar emoción. verdad: D Jacinto se quita años. ¿Por y silencioso, tosiendo, saludando y hablando coquetería? ¿P o r rectificar a sus biógraPor último, el desfile de tipos curiosos, en alta voz. ¿C ó m o va esto? preguntan fos contemporáneos y despistar a los venilos pintorescos y los respetables; la serie de a un amigo, y en seguida aventuran u n deros? Don Jacinto se quita un lustro, por escenas animadas, las intrigas, los retazos de lo menos. Y no es que creamos nosotros que sjuicio radical: S í vamos... U n a tontería historia encarnados en este o el otro paY agregan: ¿Estuviste en el estreno de ha llegado a los setenta y cinco- -que se sajero, novelerías, ingenuidades y snobismos. ayer? Mueven nerviosamente a diestro y los deseamos felicísimos, como amigos y Tres charlas, una para cada asunto, como siniestro la cabeza, y obligan a los especadmiradores- sino, que, añadiéndose años, el zeppelin lleva hidrógeno, gas blau y gatadores que les siguen en fila, a todo lo D Jacinto se los quita. Como los chicos solina, consiguiendo con la oportunidad en largo del patio de butacas, a hacer los misque tienen mucha prisa en llegar a homsujsmpleo distintas finalidades. mos movimientos, como un ejército obebres, y no se atreven a confesar su corta U n suma, un gran reportaje, cuando mediente a las órdenes del mando. Son como edad... D o n Jacinto se añade años porque nos en su aliento y su coste, de El Clamor. los fácheitx de que habla. Moliere en su fatiene el pudor de sus pocos años. O quizá L a fecha en que nos hallamos ha obligamosa comedia, los cuales iban al teatro para le abrume demasiado su gloria, y quiera do a interrumpir la tradición de efectuar lucir su figura y hablar de sus caballos, de disculparla a: nuestros ojos como un p r i las charlas por l a tarde y en la Comedia, a vilegio de lá edad. O acaso prefiera que d i- sus conquistas, de sus favores en la corte. pesar ele la acogedora y leal actitud de don P a r a dar sus opiniones acerca de las comegan sus admiradores: T a n viejecito y esT i r s o Escudero. P o r una vez la redacción dias que no ven, de los actores que no conotrenando a ú n esas obras tan maravillosas de El Clamor trabaja en el teatro Fontalba, cen y de las actrices a quien pretenden. y no aquello d e E s t á en la plenitud de cuyo alcurniado propietario ha tenido la ¿Ñ o sería, posible reprimir la oratori? su edad y de su talento. gentileza de ordenar que de nuevo se instaturbulenta y el incesante nerviosismo de esos lasen en su sitio las butacas, aparatos de luz, Pero l a edad no es una cuestión de años. señoritos espectadores que van al teatro paretcétera, que ya estaban gozando de su ve- E l hombre- lecia un médico- -tiene la edad que los demás no vean ni oigan? ¿N o podrían raneo en el almacén. los actores y los empresarios tomar disposi (1) Se escribió esto hace unos días, sin que Todo retorna. E l dirigible, a su base de ciones contra la porción de público inoportu se hubiesen anunciado las charlas y ante el biFriedrichshafen; las poltronas, a la platea; no que entra mediada la comedia, que r í e lletaje intacto de las tres, que es un paisaje yo, a las charlas... Y el público? ¿S e g u i r á tose y grita, que deia caer el bastón, que lunar. E n honor de la verdad, y muy reconocia m p a r á n d o m e este Madrid por quien en de- do, debo confesar que, si la demanda continúa golpea ruidosamente la butaca y que- -en los finitiva hice el viaje? Sí, me he lanzado a teatros frivolos- -hace guiños a esas vedetcomo hasta ahora, estas veladas tendrán la las alturas. para corresponder a las pasadas, abundancia y la calidad de aquellas tardes. tes opulentas conocidas vulgarmente con ei aunque; siempre en m i gratitud presentes, F. G. S, nombre de descachan- antes orgullo y nuestro gozo, y su censura nuestro dolor y nuestra vergüenza, pero nunca nuestra ¡lección. De mi sé decir que, atento a la vieja fábula- si el sabio censura, malo; si el necio aplaude, peor he trabajado mirando a la opinión de los varones doctos, sin sentirme dueño de ningún secreto artístico y por atenderles, y aun por fiarme de mi yo autocrítico, enemigo de mi yo creador, me he llevado un par de años tejiendo y destejiendo, y hoy, al dar cima a un drama, -acaso opuesto a mis teorías sin yo saberlo, como aquel delicioso Beaumarchais, que en la práctica negaba sus preceptos, ya no quiero volverlo a leer y espero a verlo en escena, donde, por la versión de los intérpretes, y. la opinión de la crítica, y el gusto del- público, de tal suerte saldrá, que ni yo mismo podré reconocerlo. Y es que estrenar es siempre perder, y la comedia tendida y escriba, cuando se yergue y habla, nunca se pierde por donde nosotros temimos y nunca triunfa por donde nos gustaba. S O B R E M E S A Y ALIVIO DE COMEDIANTES A U T OCR 1 T I C A
 // Cambio Nodo4-Sevilla