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NUMERO EXTRAOR D I N A R I O 20 C E N T S AÑO VIGÉSIMO- N U M E R O EXTRAORD l N A R I O 20 C E N T S AÑO VIGÉSIMOkm m m SEXTO. W W SEXTO, T r e s días hay en el año que r e l u m b r a n más que el sol: jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión. CORPUS CHRISTI O r i g e n e s p a ñ o y. a r a g o n é s d e esta fiesta. entrar, D Hernán Sánchez de Ayerbe a oíros cinco caballeros que en el interior de la tienda de campaña, y ante improvisado a l tar, se disponían a recibir de manos del sacerdote la Sagrada Comunión. -Fortalezcamos, pues, nuestras almas- -a g r e g ó D Ramón de L u n a- -c o n el P a n de los Angeles, y el Dios de los ejércitos nos dará l a v i c t o r i a contra los hijos del Islam. Y los seis magnates se arrodillaron para comulgar. Esto ocurría a fines de febrero del año 1238 en las inmediaciones de l a moruna V a lencia, donde el g r a n Jaime I de Aragón tenia, establecido su campamento para l a conquista de l a ciudad. Formaban: las huestes de tan gloriosa empresa selectos Tercios, que las Comunidades (Mancomunidades de A s í se oía cantar el (lia del C o r pus por las calles de la ciudad aragonesa de D a r o c a mientras las buenas gentes, llenas de santo j ú bilo, entregábanse a las más entusiastas manifestaciones d e d e v o ción por los Sagrados Corporales. E l Santo M i s t e r i o como es llamado desde el siglo X I I I y por el que los da rocanos sienten tuia devoción no inferior n i menos entusiasta que la que Zaragoza pueda tener por la V i r g e n del P i l a r o los sevillanos por la Macarena. ¿P e r o usted sabe- -le dije a m i extrañado compañero de viaje- -que la catolicisima fiesta del Corpus que tan solemnemente se celebra en el. orbe entero es en su o r i gen eminentemente española y aragonesa... i Que aquí, en Daroca. y en este lugar mismo (nos hallábamos contemplando la monumental puerta- Fondonera) aquí ocurrió... II- ¡T o d o está preparado para l a acometid a! ¡Y el R e y está impaciente! -dijo, a l pueblos) de Teruel, Daroca y C a l a t a y u d proporcionaran al C o n quistador. Y eran campeones ilustres de tal ejército ¡os seis cristianos caballeros (todo en la toma de V a l e n c i a fué exclusivamente aragonés. huestes, caudillos, equipos y enseña; Cataluña no existia entonces, n i aun de nombre) que, en la tienda de campaña, arrodillados y a a l pie del altar se disponían a r e c i b i r al Señor que el sacerdote tenía en sus manos, cuando de repente, a poco trecho, resonaron los guerreros alaridos peculiares de los infieles, que en el estertor de su agonía, y en defensa de su último baluarte- -el castillo de O l i v a- habían acometido al campamento cristiano. Forzoso fué a los caballeros salir de la tienda y ponerse al frente de sus huestes, mientras el sacerdote, temeroso de una profanación, ocultaba en una gruta próxima las consagradas F o r m a s Terrible fué el encuentro e incomparable el ardor desplegado por ambos bandos combatientes. Pero los cristianos, guiados por los seis enardecidos caballeros, pronto rechazaron a l a morisma y asaltaron la fortaleza, enarbolando sobre sus muros el pendón aragonés. Y nuestros seis caballeros, orgullosos de ver ondear en las alturas l a glorínsa señera volvieron a su tienda. v. DAROCA. FIGURAS D E RETABLO GÓTICO