Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. D O M I N G O 15 D E J U N I O D E 1930. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 39. INFORMACIONES Y NOTICIAS DEPORTIVAS F ú t b o l L a selección checoeslovaca vence a la española p o r dos a cero. Motorismo. Polo. Checoeslovaquia vence a España p o r dos a cero Antes del partido Praga 14, 3 tarde. Días antes del sábabo empezaron a llegar forasteros de todo el país para presenciar el encuentro de fútbol entre los seleccionados nacionales y el equipo de España. L a capital ofrecía con este motivo un aspecto animadísimo. Los diarios publicaron extensas informaciones, ocupándose de la llegada de los españoles, de los que- se han hecho gi- andes elogios, recordándose sus grandes triunfos internacionales. Algunos recuerdan la derrota de Checoeslovaquia en la ciudad condal, y dicen que aquél fué un partido en el que los centroeuropeos estuvieron muy por debajo de sus merecimientos, mientras que los españoles se emplearon con su furia característica. Acerca de aquella furia y de la popularidad y la influencia de que gozan algunos ases en la Península, se hacen pintorescos comentarios y se deslizan frases, que revelan escaso conocimiento del deporte hispánico. Los españoles, agasajados por su colonia, hicieron el viernes una excursión y hoy fueron a depositar una corona de flores en la tumba del soldado desconocido, acompañados de los directivos checos y de los jefes de su expedición. Todos se encuentran muy animados y confían hacer un excelente partido. E l match, que estaba anunciado para las seis (hora de la Europa Central) se retrasará un poco, porque antes se celebrará un encuentro entré los equipos de Praga y Piegel. E m p i e z a el encuentro Praga 14, 6 30 tarde. E n el campo del Sparta F. C abarrotado materialmente de público, se ha jugado el partido entre los equipos representativos de España y d e Checoeslovaquia. L o s equipos son acogidos con sendas ovaciones al saltar al campo, y, tras los discursos de rigor, una banda de música interpreta los himnos nacionales de los dos países. Los equipos, de rojo, los españoles, y blanquirojos a rayas, los checos, se alinean como sigue, a las órdenes de M Langenus, belga. España Z a m o r a Ciríaco, Quincoces; Ga rizurieta, Muguerza, Roberto; Lazcano, G o i buru, Olivares, Padrón, Gorostiza. Checoeslovaquia: P l a n i c k a Burgr, H o j e r Vodicka, Kada, C a r v a n Juneck, K o s taleck, Swovoda, Silny y Puc. Se echa a suerte y toca a España elegir campo, lo que hace a favor del viento. Sacan los checos, pero los españoles les arrebatan rápidamente el balón y atacan a fondo, aunque estrellándose sus ataques en los defensas checos, colocadísimos siempre. A los siete minutos, el interior Silny chuta fuerte y colocado, salvando muy bien el meta español. A los quince minutos de juego, Kada, l i geramente herido por Padrón de una patada en la cara, abandona el campo, pero vuelve enseguida a éste. A los veinte minutos, Padrón empalma un tiro formidable, que pasa rozando el larguero. A los veintiún minutos, el portero checo, Planicka, se ve obligado a conceder comer, a consecuencia de un espléndido shoot del delantero centro español. E l juego continúa con dominio alternativo de ambos equipos, y a los treinta y cua, tro minutos de juego, Padrón chuta de nuevo fuertemente y Planicka, en una estirada, se ve obligado a conceder un córner, que se tira sin consecuencias. U n minuto más tarde, se tira otro córner contra Checoeslovaquia, y a los cuarenta y dos minutos el portero español, Zamora, cuya actuación es muy brillante, envía a comer un remate del interior izquierda, Silny. E l arbitro pita el descanso, sin que ninguno de los dos equipos haya conseguido marcar, terminando, por tanto, el primer tiempo con un empate a cero. Durante este tiempo el dominio ha sido alternativo. L o s checos han tenido más suerte, mientras que los españoles se han mostrado más activos y tiran con más fuerza. Praga 14, 12 noche. Segundo tiempo. Desde el principio del segundo tiempo se impone el equipo checoeslovaco y el juego se lleva en terreno español, viéndose constantemente asediada la meta de Zamora. L a superioridad del equipo checoeslovaco es absoluta. Pero encuentra enfrente a un Zamora insuperable y a un Quincoces, que rechaza con una energía inagotable y con una segundad maravillosa, todos losavences del equipo contrario. Los delanteros checoeslovacos chutan frecuentemente, pero no tienen suerte en los remates. A los diecisiete minutos, C i ríaco hace un foul al intentar cortar un avance de Silny. A l mismo tiempo toca el balón con la mano, dentro del área, de penalty. E l arbitro pita el penalty contra E s paña. Se encarga de tirarlo Hojer, que lo convierte en goal, a pesar de la estirada de Zamora. Este tanto parece encorajinar a los españoles, que llevan durante unos minutos el juego al terreno contrario, dando un respiro a la defensa española. Los checoeslovacos vuelven muy pronto a tomar la iniciativa y a imponer su superioridad. L a defensa española se multiplica de una manera prodigiosa, malogrando todas las combinaciones de los delanteros checoeslovacos. E s difícil que ningún trío defensivo pueda mejorar la labor del español. E l público, sin dejar de animar a los suyos, aplaude con entusiasmo a Quincoces, Zamora y Ciriaco. E l segundo tanto de los checoeslovacos se produce como consecuencia del intenso dominio que vienen manteniendo. E n uno de los avances, se cuela Svoroda entre los defensas y manda un shoot, imparable. E s el segundo tanto. Hasta el final del partido, se mantiene la presión de los checoeslovacos, interrumpida solamente por esporádicos avances de los es pañoles, queson llevados con muy poca trabazón. Planicka devuelve varios shoots de Padrón, y vuelve el balón a rondar la portería española; pero la admirable actuación de los defensas mantiene inamovible el tanteador. E l público, compuesto por más de veinticinco mil personas, acoge con frenéticos aplausos el final del match. Ambos equipos son nuevamente aplaudidos. E n opinión de los críticos locales, ha s i do el partido más interesante de todos los partidos internacionales que se han jugado en Praga en los últimos tiempos. Los dos equipos han jugado con gran entusiasmo, y han demostrado ser maestros en el fútbol. Los equipiers checoeslovacos han de- mostrado una técnica superior y han i m puesto el juego por bajo. E l equipo español ha mostrado una mayor movilidad y cuando han atacado han hecho gala de una rapidez y virtuosismo que han arrancado aplausos al público. E n el juego por alto han sido muy superiores a los checoeslovacos. P o r otra parte, sus delanteros han tenido una verdadera desgracia en los remates. De los españoles se han distinguido Z a mora, Ciriaco, Quincoces y Padrón. De los locales, Planicka, Hojer, Kada, Svoroda y, V odicka. E l tiempo, calurosísimo. E l campo, muy duro. Comentarios N o creemos en nuestra invencibilidad n i nos asustan estos fracasos. Estamos seguros, por c! contrario, de que ciertas derrotas suelen servir de provechosa lección, mientras que algunas victorias, no muy justas en ocasiones, permitieron un desbordamiento de la algarabía entusiasta, con notorio perjuicio del equilibrio deportivo. L o s triunfos de la temporada anterior, fáciles en Sevilla y Zaragoza, tuvieron por encima de todos una jornada memorable: la del Estadio metropolitano, donde la selección británica fué vencida en aquel partido, durante cuyo transcurso, al contrario de lo que es normal en la historia internacional de nuestro fútbol desde Amberes hasta ayer, el eclipse de Zamora fué maravillosamente salvado por los demás compañeros. Porque estamos persuadidos de que hay en el Continente equipos superiores a la selección espoñola quisiéramos no ver sacadas de quicio las cosas y presenciar inmediatamente cómo se tomaba nota de la lección que Checoeslovaquia nos ha dado en Praga. S i el procedimiento seleccionador de M a teos tiene una base profundamente lógica (y ello es indudable, porque los buenos equipos sólo se fraguan de la conjunción homogénea de todos los elementos) la derrota de los rojos no hay que buscarla en otro accidente que en el fracaso de la linea, que quería estar sólidamente engarzada y no han podido resistir el primer empujón. Pero esto no es culpa de Mateos; en todo caso, su responsabilidad única es el no haberse dado cuenta que se iniciaba en el Athlétic vasco- -manantial del equipo nacional- cautivado por el heroico esfuerzo hecho por los campeones para desembarazarse del Barcelona y llegar hasta el final. Puesto que la virtud deportiva primera es saber perder, reconozcamos justo el triunfo de los futbolistas checos y aceptando el duro palmetazo procuremos sacar el máximo provecho. Faltan ocho días para jugar contra los italianos en Bolonia, y el equipo de Praga necesita, tiene que ser, indispensablemente, apuntalado en aquellos puestos donde flaqueó. E l seleccionador, compañero inteligente, al que no pueden dolerle estas indicaciones porque desea el triunfo hispano tan fervorosamente como nosotros, hará mal en considerar fracasado su procedimiento. H a n fracasado los jugadores, y sobre todo la línea media, no porque técnicamente no constituya un elemento magnífico, sino porque físicamente su inferioridad se manifestó djsde hace algunos partidos a consecuencia del curso más duro que jamás hicieran dos muchachos de clase indiscutible. Sustituya esa línea íntegramente (no en un hombre) por otro terceto perfectamente regular, agrupado siempre bajo una bandera, dueño de la forma y de la clase. Quiere nombres? P u e s aquí están: Salvador, Molina, Amorós N o se asuste de que las gentes no los citen como ases ni de que las crónicas de los técnicos apenas hayan escrito cuatro pala-
 // Cambio Nodo4-Sevilla