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ABC. MARTES 17 DE JUNIO D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G to cendencia para los países de lengua española como el problema que plantea el cine sonoro ai lo referente al idioma de las películas habladas. DIVAGAC 3O NES CINEMATOGRÁFICAS Palabras absurdas Mientras que cineastas y teatrólogos se enzarzan cada día m á s en la contienda de probar la supremacía del arte de su predilección, yo, que me encuentro entre los aficionados al teatro y al cinc, sin confundirlos, tejo y destejo, como su tela Penélope, l a trama sencillísima de mis divagaciones diferenciales. Y asi digo una vez más, y nunca se dirá bastante, que escena y pantalla poco tienen de común entre sí, aunque a! cine le pidan dinamismo ios vanguardistas de la vieja novedad, fundada en la pluralidad de cuadros, y al arte dramático palabras los cinemáfobos inconscientes de las películas señoras. N i son las comedias fiesta de los ojos tan sólo, como los bailes rusos, ni son los films obras filosóficas, o siquiera literarias, para necesitar la expresión significativa y segura de los vocablos. L a película muda era el cinc verdadero: la ausencia de palabra y de color era descansos de los ojos y de los oídos y acicate de la imaginación, que se divertía supliéndolos. Universales, porque no tenían idioma, las películas no eran el arte del m i mo, -sino la fotografía animada de una acción verdadera, rápida como el pensamiento, que no se detuvo en expresarse con palabras, y ello consentía la vastedad de asunto y la multiplicación de episodios fuera del tiempo, como en el prodigio castizo de las pesadillas. P a r a lo esencial de lo cinematográfico, para la mudez, atributo y v i r tud de su milagro expresivo- -tanto mejor era una cinta cuanto menos letreros expíi; ativos necesitase- representa una oposición y un estorbo la palabra, exacta, numérica, musical, y morosa y retardataria de una acción vertiginosa y frenética. L a conquista del ruido- -mejor la película sonora o ruidosa que la hablada- esa sí constituye una victoria innegable, porque a la plasticidad del paisaje cinematográfico, el rugir del mar, el susurro de las frondas, el gotear de la lluvia, el trepidar de un motor, tren, automóvil, aeroplano, y hasta el trinar de los pájaros, le prestan una apariencia de verdad que refuerza la visión, y es posible donde no oculte la palabra, que en la comedia y el drama, por el contrario, quiere estar sola, con todo su prestigio literario e ideológico, sobre una representación del medio, paisaje mudo, fondo y accesorio, y nunca base principal y parte integrante del drama. Entiendes, Fabio, lo que voy d i ciendo... L a supremacía escenográfica del cine sobre el teatro, no puede dañar a éste, porque en la película todo es escenografía, todo está en la pantalla, y tan retrato es el paisaje como las figuras vivas que se mueven en él. E n un escenario teatral, limitado siempre, hay una perspectiva pintada, en la cual nunca podrá entrar la figura corp ó r e a y real del actor; en la película sí, potque la perspectiva nc es obra del pintor, sino reproducción fotográfica, como el personaje que puede perderse en ella. É n cambio, la voz en el cine nunca dará la sensación de la verdad; nunca, por mucho que se perfeccione su reproducción. L a voz llegará- -ha llegado ya tal vez- -a dar la impresión de que sale de la boca del personaje; pero saldrá siempre, se irá de la pantalla, mientras el personaje se queda preso en ella. Será la voz, con respecto a quien la emite, como un mueble verdadero es, en la escena teatral, al cuadro pintado con marco y todo, fingido y no colgado, en el lienzo de la decoración. Y es que paisajes y figuras 110 tienen en la pantalla más que dos dimensiones, y no pueden tener más, y la voz es polidhnensional, tiene un volumen, y con él se expande y corre por l a sala, dando así la impresión inarmónica y falsa de una cosa real y verdadera que sale de otra fingida, de una voz efectiva emitida, no por un hombre, sino por el retrato de un hombre. H a r í a falta que l a voz se expandiese, se derramase como un líquido sobre la pantalla donde pasa la cinta y la mojase sin salirse de ella, como no se salen las figuras. Porqué, en resumidas cuentas, lo importante es que, por m á s que se hable de la fotografía, del sonido, no es eso lo que el público oye, sino su reproducción, la voz misma, real y verdadera, emitida por una persona que no es persona v e r dadera y real, sino fotografía. LOS E S T R E N O S D E L A S E M A N A EN SEVILLA El canto de! Jobo Lupe Véle 2- Gary Cooper Después de dos años de permanencia en las Montañas Rocosas regresan a Taos, primer punto de contacto con la c i v i l ú a ción, tres audaces cazadores, dueños de un riquísimo cargamento de pieles de castor, producto de su vida aventurera. Llegan los tres a un baile público, dondé Hans, el. m á s joven, conoce a L o l i t a Mucho aún podría escribir; pero el espaSalazar, bella hija del señor, del lugar, y cio es avaro y temo además. catisar al lector de tal modo se sienten atraídos el uno por con el confusionismo de una teoría que en el otro, que aquella misma noche huyen, contrayendo matrimonio en el primer fuerrealidad todavía tengo en los sesos en estado te que encuentran- -centinela avanzado para de nebulosa. ¿Q u é quiero decir? Desde lueevitar las. invasiones de los indios- -antes go, nada contra el cine ni contra el teatro; de llegar al desierto. señalar tan sólo una diferencia de caminos que se me. antoja saludable para los dos. E n M u y pronto- -no hay luna de miel eterna cuanto a las palabras en las comedias, tammás que en el deseo de los cronistas de bién me importa decir algo; pero será otro sociedad- -Hans siente la nostalgia de la d í a mañana mismo, si quiere la Dirección pasada existencia y siente vibrar en su de A B C, o dentro de una semana, y así vida, sin cesar, el bellísimo canto del lobo de los montañeses, que le invita con fuerDios le dé paciencia al lector y éste de mí za irresistible a dejar su tranquilo v i v i r se acuerde para entonces, como yo nunca de ahora. le olvido. Obediente a su afición, huye, al fin, y reFELIPE SASSONE emprende la vida salvaje que nunca debió abandonar. Pero- -nadie sabe lo que quiere- -ya en el desierto advierte que su amor a Lolita le h a r á insoportable la brava soledad. Entonces vuelve a ella, acabando la película antes de sentir nuevamente la i n clinación del desierto, apremiante, no sólo para Hans, sino para muchísimos casados que en el mundo son. H a quedado constituido el Comité ejecuL o mejor de esta producción Paramount tivo oel Congreso Hispanoamericano de C i -proyectada en el P a t h é- -e s la interpretanematografía, declarado oficial por reciente ción, donde Lupe Vélez supera, si ello es acuerdo del Gobierno, a cuya aprobación se posible, la calidad de sus precedentes creaha sometido la lista de nombres que sigue: ciones. Bellísimas canciones, acompañadas de Comité del mismo que se somete para su la guitarra, dan. singular encinto al Canta aprobación al excelentísimo señor ministro del lobo, que posee excelente fotografía y de Trabajo y Previsión. grata sonoridad. Presidente, excelentísimo señor don J o s é Su éxito fué grande. Francos R o d r í g u e z vicepresidente primero, marqués de A r g ü e s o vicepresidente segun Hampa do, marqués de Luca de T e n a vicepresidenJenny Jugo- Willy Frist te tercero, marqués del Bórghetto. Klaus, contramaestre del vapor AlexanVocales: Don Pablo A b r i l de Vivero, don Antonio Barbero, D J o s é L Benito, don dría, es encargado de l a vigilancia nocturFrancisco Burgos Lecea, D Julio Calleja na a bordo, hasta que la embarcación, anJiménez, D L u i s Calvo, D Rodolfo G i l (G i l clada en aguas de Hamburgo, se haga a Benhumeya) D José Gutiérrez- Ravé, don la mar. Durante una de sus guardias, ampara a Fernando G. Mantilla, señor marqués de Navarros, D Sabino A Micón, D Eduardo Kety, gentil apachera, que en el Alexandría Palacio Valdés, D R a m ó n Pérez de Ayala, se refugia, huyendo de los gendarmes. A esto sigue un idilio, que acarrea a Klaus la D L u i s de Sosa, D Ricardo M de U r g o i pérdida d e s u empleo, pues, al abandonar ti, D Manuel V i o l a y S á n c h e z secretario el barco para charlar con su Kety. aquél general, D Fernando V i o l a Para tratar de la finalidad y de los idea- es saqueado, deponiéndose, por negligente, les del Congreso han dado conferencias ante al amoroso contramaestre. E n tal situación, el hombre se une a la el micrófono de la Radio D Fernando V i o la, autor de la patriótica iniciativa; D José banda de apaches a que l a muchacha está Francos Rodríguez, D Julio Calleja y el adscrita, siendo poco después procesado marqués de A r g ü e s o en nombre del Círculo como presunto culpable de una muerte. Pero de Bellas Artes, que h a hecho pública su ad- Kety, agradecida, lucha denodadamente hashesión entusiasta al Congreso, poniendo a ta encontrar la inocencia del interesado. P o r disposición del mismo su edificio social, y en último, ambos se apartan de la honorable la emisión de noche de m a ñ a n a jueves ha- agrupación, y consiguen ser lícitamente fe blará el ministro de Trabajo, señor mar- lices. qués de Guad- el- Jelú, ofreciendo el apoyo A d e m á s de mudo, este film de, la U f a es del Gobierno y demostrando el interés des- interesantísimo y está magistralmente desenpertado en todas las esferas de la opinión vuelto e interpretado, ofreciendo sugestivas pública por un asunto de tan elevada tras- vistas de los muelles hamburgueses y una CONGRESO HISPANOAMERICANO D E CINEMATOGRAFÍA
 // Cambio Nodo4-Sevilla