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A B C. MARTES 17 D E JUNIO DE 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 33, Llegamos al momento de la salida para Cuba. Todos están emocionados con la v i sita que se aproxima a la hermosa tierra antillana. Pero en este momento el mago charlista hace un alto en su oratoria, para que los espectadores puedan fumar un cigarro. Son las doce y media y Sanchiz está hablando desde las once. Cuando reanuda su charla, explica que, acostumbrado a las constantes rectificaciones horarias del Zeppelín ha acabado perdiendo el sentido del reloj, pues ha venido a hacer el descanso cuando ya está, próxima la obligada terminación del espectáculo, según las leyes de Policía. Anuncia que, en vista de los apremios que existen, dejará para la sesión siguiente el Viaje a Nueva York, l a descripción del pasaje del Zeppelín y las preguntas que los espectadores deseen hacerle, según tiene anunciado. Esta noche sólo describirá el fracasado viaje a Cuba. Los deseos de que fuera visitada la América hispana obligaron a incluir la etapa de Cuba en el vuelo del Zeppelín a los E s tados Unidos. Ahora bien, esta etapa fué escamoteada suavemente. Se alegó el mal tiempo, la existencia de depresiones atmosféricas. Pero ya al salir de Alemania habían prevenido que no se podía enviar correspondencia para Cuba. L a supresión del viaje a la Habana ronw pió la a r m o n í a entre gran parte del pasaje- y el mando del Zeppelín Eckener se dio cuenta, y en una reunión dio explicaciones, que justificaban la supresión de la etapa. E n cambio, se batiría el record de ir en menos de tres días del Brasil a Nueva York. Con una copa de c h a m p a ñ a brindó por tal éxito. No pudo, sin embargo, romper completamente el hielo. L a falta de la H a bana en la travesía del Zeppelín había destruido grandes ilusiones, particularmente en los pasajeros españoles. E l globo pasaba ya por encima de Puerto Rico... E n esto momento dice el charlista que le anuncian desde bastidores que ya es m á s de la una y es preciso dar por terminada la sesión. Se despide por esto hasta pasado mañana. Y en el teatro estalla nuevamente otra ovación, como premio al gran artista, que ha sabido dominar todos los matices del léxico para evocar todas las emociones en el aliña do sus oyentes. INFORMACIONES DE ESPECTÁCULOS, TEATROS, CONCIERTOS, CIRCOS E n el teatro Fontalba. Segunda charla lírica de Garda Sanchiz. Carteleras sevillana y madrileña. E n e) Fontalba. Segunda charla de García Sanchiz Madrid 17, 2 madrugada. E l teatro está absolutamente lleno y es un público de calidad el congregado para oír la segunda charla lírica de García Sanchiz, acerca de Sus impresiones viajeras a bordo del Zep. pélín Sigue llegando gente a l a taquilla. ¿Hay personas de signiñc ación que- logran entrar, no obstante haberse acabado las localidades. Estas personas van a acogerse a las oseurida, des del escenario, por donde, en las sesiones de Talía, anda la tramoya: det r á s de telones y diablas. Y en sillas vulgares- -de tramoyistas- -se disponen a o i r la charla. como en penitencia, por haber llegado tarde. Hay en el ámbito un silencio profundo a l levantarse el telón. P a r a las p ersonas que asisten a la sesión con billetes de escenar i o dijérasc que la sala se halla yacía. M i lagro del arte del narrador, complicado con la cultura de un público ganoso- de recibir informaciones nuevas. Y empieza la tirada de E l Clamor Su redactor único- -el Sr. García Sanchiz- -va componiendo galeradas por medio algo taumatúrgico, tal un Moisés que alumbrara el venero l- en una roca. Con sus manos, un poco varita mágica, va haciendo signos cabalísticos en el aire, y sobre el componedor del escenario van cayendo líneas y líneas, que son imágenes brillantes, metáforas, símiles graciosos, episodios tiernos. Todo se imprime r á p i d a m e n t e y sale a l público, que lo devora con ansiedad. E l viaje empieza éri: Sevilla, con uh recuerdo a aquel tiempo en que era un gesto heroico volar. E l narrador va en un coche a Tablada con un amigo aviador, que se dispone a hacer un vuelo. Y a en el campo, saca: el aviador un sobre abultado y se lo entrega, muy serio, a su compañero. A u n que probablemente no p a s a r á pero, por si acaso... Hay que dejar en regla los asuntos... ¿Su testamento? -N o unas cuentas atrasadas para que las pague mi pobre madre. Así es el humorismo sevillano. Y cuando en l a m a ñ a n a de la salida del Zeppelín al propio García Sanchiz se le inflamó l a caja de cerillas, al encender el último cigarro antes del vuelo, aquello pudo interpretarse como un mal augurio. Afortunadamente, los hados no estaban en contra del record de E c kener. Antes de embarcar son los detalles de las últimas horas en el hotel sevillano: l a noche pasada de claro en claro, con excepción del suizo que se tiende un cuarto de hora para desquitarse del precio de l a habitación, manchando las s á b a n a s las prisas por l a última taza de café, las despedidas, el equipaje. L a toma del globo, la partida en l a mañ a n a trémula, Chipiona y Cádiz, pueblos de m á r m o l y de sal. Luego el Zeppelín se encuentra a solas consigo mismo, porque- ya le faltan los saludos de los espectadores de tierra. Hasta tal momento parece que. no ha ido solo en el airé. Ahora que le faltan las señales de. los pañuelos es cuando empieza el soliloquio del globo. Dos viajeros destacados son el infante D. Alfonso y el teniente coronel Herrera. Este informa que l a atmósfera del mar es m á s normal que l a de tierra y que, por tanto, hay m á s probabilidades de i r bien ahora que antes. Los viajeros entran en tertulia. E l narrador entra en su cabina con el doctor Megías. Mirar desde lejos por la ventanilla es muy diferente de asomarse a inspeccionar l a ruta. Como marchamos a m á xima velocidad, el viento parece querer llevarse los cabellos, los ojos, la cabeza. ¡Y qué diferente, el espectáculo, visto perpendieularmente! E l charlista hace una descripción originalísima del- mar y; de las diferentes cía ses de nubes, vistas desde el Zeppelín L a primera singladura aérea termina a la a l tura del Cabo de San Vicente, donde el pasaje se va a dormir. Los viajeros españoles han do traducir antes l a rama, hecha en a l e m á n por el camarero. Pero antes aún ha habido que librar una batalla. E l Cosconato que es una tertulia alegre de gente sevillana, llevó en obsequio a Eckener, por el vuelo del Zeppelín una imagen de la Virgen de la M a carena. No obstante ser toda l a tripulación protestante. Pero con el regalo sagrado, hizo Sevilla otro presente, éste completamente profano, a los viajeros del Zeppelín Una nube de moscas. E l ejército tomó posesión total del globo, y fué preciso sostener una enconada lucha para desalojarle de sus posiciones. Los españoles no fueron los que menos se destacaron exterminando huéspedes enojosos. Por la m a ñ a n a apa. -c- cci Jos alisios, vientos favorables; se ve ei mar J. Jos Sargazos, y al salir el sol se contempla la sombra del dirigible al dibujarse en el mar. Es la mascota del globo. Los barcos saludan al encontrarse, con las- sirenas, y el Zeppelín contesta largando el pabellón alemán. Este encuentro es m á s conmovedor con un buque tudesco, el Cap. Polonio que saluda también con erhimno Alemania, Alemania sobre todo Las islas de Cabo Verde. Allí se suelta la primera saca de correspondencia, que iba para Canarias y que no pudo entregarse en esta isla por el viento contrario. A l fin, Brasil a las 51 horas de viaje. E n Recife, capital de Pernambuco, estaba todo preparado para aterrizar. E n veinte minutos, el globo está amarrado. Descripción amenísima de Kecife; los indios guaraníes y los negros; los tipos criollos de la ciudad: el pez- buey, que come hierba en un estanque. E n Río de Janeiro asistimos a una pintura hermosa de la población. Hermosa Kío; desde lo alto, m á s bella aún que de costumbre en las relaciones de los navegantes del mar. Los soldaditos del aterrizaje no están a tono con el bello espectáculo de la ciudad. E l aterrizaje hace exclamar a Eckener: ¡P é s i m o s Aquí viene el paso del Ecuador meteorológico y luego el de la línea ecuatorial geográfica. Las ceremonias tradicionales, los disfraces, los bautizos. Aquí es Eolo en vez de Neptuno el dios que preside. Entre los nombres de pila que se imponen, el infante D. Alfonso recibe el de E n f a m g a t é el doctor Megías, el de doctor L i c o r y al narrador le ponen charlista en alemán. E n la vuelta a Pernambuco ven escrito en tierra con grandes letras blancas: ¡Han- a, Eckener! ¿Con qué material se han hecho aquellas letras? Con pescadores vestidos de blanco. Sucede a esta nota otra sentimental dol tránsito por los terrenos pantanosos. Allí invade la tristeza al pasaje, y, en aquel momento, Lehmann, el segundo de a bordo, toma su acordeón, y la melodía, uniéndose al estado de espíritu, congrega junto al músico al pasaje, que se entrega con todas sus potencias a sentir la música en todas las inmensas soledades del aire. Aquí hubo ira aplauso formidable. Pero no aquí por primera vez. Antes, en varios momentos del discurso de García Sanchiz, el público no pudo contener su emoción, y rompió con ovaciones el religioso silencio en que escuchaba. Otra nota pintoresca. L a visita a un m i llonario escandinavo, de Recite, quien le mostró una cuadra de carreras de ciento cincuenta caballos famosos en el mundo; un gallinero con tres mil gallos de pelea, y una jaula con m i l canarios, tambifli de pelea. ¿Allí- hay una raza de canarios que educa para la. lucha, ¡Ah! Y una auténtica serpiente cobra. Cartelera sevillana Exposición. (Compañía Carmen Díaz. A las diez y media, L a jaula de la Leona Duque. (Compañía de comedias RossiCalvo. A las diez y media, Las Brujas (última representación) Frontón Betis. -Tarde: Andrinúa y Allende contra Zaldüa y Laca; Goenaga II y A l zaley contra Celaya y Egui. Noche, diez y cuarto: Azcúe y Urresti contra Múgica y Arrate; Echaniz y Mendizábal contra Onaindía y Lizarralde. Cartelera m a d r i l e ñ a Comedia. Lo mejor de Madrid Calderón. La rosa del azafrán y M a ría, ia Tempranica Reina Victoria. La playa de Olaola y E l príncipe Carnaval Eslava. Las paníorrillas y Las g r a pas Alkázar. (Compañía Alaría Teresa Montoya. L a mujer desnuda y L a Malquerida Cómico. (Compañía teatro americano. Shanghai Fuencarral. (Compañía Eugenio Casáis. Los de Aragón Los claveles y E l mesón de la Florida Martín. El gallo ¡Duro con ellas! y E l país de los tontos R o m e a ¡P o r si las moscas! y ¡Colibrí! Maravillas. (Compañía de revistas de Pedro Barreto. Los cuatro jinetes de ¡a Poca Lacha Latina. (Compañía Manrique Gil. L a hija de Juan Simón Pavón. (Compañía de género chico. L a marcha de Cádiz L a revoltosa Las corsarias y, í El santo de la Isidra