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ABC. -MARTES 17 D E J U N I O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 35. INFORMACIONES Y TAURINAS NOTICIAS La décima de abono, en Madrid. En Vista Alegre: Dominguín Chico, Pajarero y Chaves Chico. En Tetuán. Una corrida de moruchos. Corrida goyesca en Bilbao. Toros en el Puerto de Santa María, Jaén y Barcelona. En otras plazas. Novilladas. Otras noticias. EN MADRID Esto todavía tiene alguna disculpa en el toro propio. Allá él con los inconvenientes que se está creando, pero es que también lo hace sin ningún miramiento en los toros de los demás. En esta corrida vimos que discutían Bienvenida y Lalanda, porque un peón de éste cometió la, incorrección de quitar el toro a Bienvenida cuando no había terminado de torear. Y a digo que meparece incorrecta la postura del peón, seguramente mandado; pero es que tampoco hay derecho a agotar los toros de los demás. Esto se evitaría con que cada matador lidiara su toro con su cuadrilla y así se vería quién sabe lidiar y quién no. Claro que a esto no se llegará, mientras más que la lidia del toro interese el simulacro de los quites. Valencia estuvo admirable con el capote; 110 se puede pasar más cerca el toro, sin otro inconveniente que el señalado. Con la muleta no hizo nada. Todo lo había hecho ya con el capote, y matando, tampoco. A l primero todavía le dio algún pase; al cuarto, no. A, éste lo que hizo fué darle una gran estocada, la última vez que entró, y no Je aplaudieron. Como con la muleta había estado mal, sin duda no le dieron importancia, p r o ejecutó la suerte admirablemente. Marcial Lalanda se despedía, al parecer, por este año del público de Madrid, y estuvo todo lo triste que se está en las despedidas. Y eso que cuando estaba toreando movidísimo a su primero d i o dos naturales aún más movido y le aplaudieron. Pero ni esto le alegró. Es que una despedida es muy triste. Éste toro había sido muy bravo; llegó a los caballos hasta estrellarlos; quizá algo aquerenciado con la puerta de Madrid, y, sin embargo, me pareció que algunos pitaron al arrastrarle. Esto de juzgar a los toros para que haga efecto en la reacción de juzgar al torero, me parece equivocado. Pitar a los toros para provocar el inmediato aplauso al torero o aplaudir a un toro manso cuando se piensa luego silbar a un torero, da, por lo menos, margen a pensar que no se ha visto el toro o que si se ha visto no importa. Pero esto es frecuente en la plaza y también en algunas revistas. En el otro toro estuvo también mal Marcial, porque estuvo mal toda, la tarde; pero en éste hay que tener en cuenta que fué el toro que no embistió, porque, además de que acaso su construcción contribuyera a agotarle antes, fué el menos bravo, el que echó la cara al suelo y escarbó. Marcial le hizo faena de descabello desde el primer pase. Bienvenida estuvo hasta el último toro apático y cohibido, como temeroso de andar por esta plaza. Realmente no ha logrado x La décima de abono Madrid 16, 4 tarde. Los hermanos A n goso embarcaron en Villoría la corrida de Madrid; L a corrida de Madrid es siempre la preocupación del ganadero, digan lo. que quieran las pasiones, y se habla en la casa de la corrida de Madrid, y se la tiene aparte, rodeada de todo cuidado, y se teme por ella, y cuano se embarca, las preocupaciones pierden una gran parte de su peso. L a Empresa de Madrid, en uno de tantos viajes de recuento de toros, coincidió con el embarque, y le hizo la misma grata impresión que le hizo al público la salida de cada toro. Sería de las pocas veces que no pondría reparo Miguel Parejo, mayoral de la plaza, que no necesita gemelos para ver los toros y discutir si es una arruga del hierro o un mal movimiento del toro algb anormal que nota. L a corrida de Angoso fué, en efecto, una corrida cuidadosamente presentada, gorda, hermosa, de preciosa estampa. Con los caballos pelearon los toros hasta dar con las tablas, recargando condiciosos, metiendo los ríñones hasta arrastrar los cuartos traseros. Pelea dura, pelea brava... Pero después, los toros se agotaban, iban a menos, a menos, y no lucían en el último tercio lo que habían lucido en el primero. Alguno, como el quinto, acabó por no embestir. Se cumplieron los temores de Manuel Cesáreo: Ese toro, pesado, es precioso, pero está muy gordo y es muy corto de cuello, y temo que se ahogue y se acabe pronto En seguida se acabó. Añádase a sus características que bregó mucho con la puerta de los chiqueros, que casi rompió. Acaso los que más duraron fueron los dos primeros. Observemos también lo poco que se preocuparon los matadores de llevar la lidia al ritmo del toro. Valencia II es un ejemplo de estp. V a lencia ha circunscrito la corrida a la suerte de capa. Se pasa los toros por la faja, y en la media verónica asusta al toro y a los espectadores. Primero, al toro, que no sabe cómo se le ha ido. Pero Valencia, en ese alarde de valor, abusa del toro y de los espectadores; es decir, de los espectadores, no; puesto que lo que hace es muy de su agrado y le ovacionan largamente. Pero del toro, sí; porque los agota y, cuando los ve agotados, en vez de aligerarles la lidia, los porfía, los busca y los rebusca, sin acordarse que está en el primer tercio y ha de llegarse al final. E l final no le importa; ha subvertido los valores de la lidia, y como lo que tiene más hecho es el toreo de capa, ahí busca todas las ovaciones de la tarde. A mí me parece muy bien- ¿cómo me va a parecer mal? -que toree de capa como torea, dando esa gran emoción que da, cuando los- demás no dan nada, ni emoción, ni lances, ni propósitos de pasarse el DE toro; pero le digo que no debe- perder de A G U A S vista las condiciones del toro; que con sacar el toro del caballo al tercio y allí dar un lance por cada lado, y rematar con su Y SOPORTILLA media verónica ceñidísima, es suficiente; Afecciones de estómago, hígado, intestinos la emoción, la misma, y el aplauso de la y de la nutrición. plaza, igual. Si esto se puede conseguir con Ajjerlura, el 15 de junio. Trato excelente. Teléfono: Bergüenda núm. 1 tres lances. ¿Por qué dar siete? aún una tarde de Madrid y el público desconfía y recela de su precocidad. Cuando despedían a Marcial en tono jocoso, le decían: Llévate también al niño Su mayor pecado es ser niño. Y es que no todos los hombres se dan cuenta de que es la época de los niños y que si en la vida española hay algún gesto de hombre, ese gesto le tiene un niño. Los estudiantes, todos son niños y son los primeros hombres que hay en España. Y. volviendo a este niño, Bienvenida, decimos que estando toda la tarde cohibido y aniñado y mal en su primer toro, como los toreros que no son niños, el que hizo la faena de hombre fué él: el niño. Su último toro, grande y manso, estuvo defendiéndose en las tablas, y allí mismo, en las tablas, le hizo una faena sobria y seria, como la hacía un torero que era muy hombre, que se llama Vicente Pastor. Una faena que no la pondríamos ningún reparo sí no hubiera intentado sacar al toro de las tablas, quizá por convencer que no había otro sitio por donde torearle, intento inútil, porque estaba muy marcada la querencia desde el segundo tercio, por lo menos. Y allí, en tablas, le mató muy bien de una estocada. Estas faenas le han valido a Vicente Pastor grandes ovaciones en la plaza de Madrid, y a Bienvenida apenas le aplaudieron un poco por el 2 y por el 3, que eran los que mejor lo veían. Y va a ser de lo mejor y más serio que haga este niño en esta temporada, porque precisamente su escuela no es esa y es muy dado a la alegría y al relumbrón y al efectismo y un día saldrá el torete del pegolete y se lo comerán a aplausos y luego dirán que se vician los toreros. Y él pensará que una vez que toreó serio y sobrio en Madrid, no se lo aplaudieron. Y es que todos los días entra un aficionado nuevo por la puerta de Madrid. -G. Corrochano. E N VISTA A L E G R E Dominguín Chico, Pajarero y Chaves Chico El ganado que para esta corrida envió el Sr Robles fué terciado, bastóte y descarado de defensas, y, en general, cumplió, sin exceso de bravura y dificultades. E l primero fué mansote. Dominguín Chico tuvo un mal lote de toros; el primero, manso, y el cuarto, que llegó bronco y con nervio a la muerte. Toreó el muchacho con más eficacia que lucimiento, por las malas condiciones de sus enemigos, y mató al primero de un pinchazo y media estocada, entrafldo siempre con decisión, y al cuarto, de varios pinchazos, porque el novillejo se defendía y desarmaba. Pajarero estuvo valentón toreando de capa y muleta. En su primero, pinchó mal e intentó el descabello varias veces, y en su segundo, mató de una entera, desprendida. Se le aplaudió y d i o la vuelta al anillo. E l debutante Chaves Chico causó muy buena impresión. En su primero estuvo voluntarioso con el capote y muleta, y despachó de. un pinchazo y una entera, mostrándose valeroso. Apuntó en todo buen estilo. En el sexto también se hizo aplaudir, especialmente a la hora de matar. Salió en hombros. E l festejo resultó distraído a ratos. L a entrada no pasó de regular. E l calor se dejó sentir bien. ¡Ya era hora l- -M. Reverte. $O BRON EN TETTJAN Una corrida de moruchos Madrid 16, 10 mañana. Mala fué la novillada enviada el domingo último a esta plaza, por el ganadero D. José Escobar, pues aparte de ser los. bichos bastos de lámina. Depósito: San Mateo, 18. Teléfono 31590.