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A B C. JUEVES 19 DE JUNIO DE 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PA GTíjSS Cuando ya bastante exhausta de objetos la tómbola, la Reina pasó a tomar el té, acompañada de los infantes doña Cristina y don Juan y los embajadores de Inglaterra y Bélgica continuaron en aquélla D Jaime y doña Beatriz, incansables en su simpático t r a bajo. E l público empezó entonces a tomar el té, que estuvo admirablemente servido. N i el menor incidente n i la menor contrariedad, a pesar del enorme gentío. Los servidores de Palacio atendían a todo, y ía concurrencia no pudo disfrutar de un ordeií mejor n i de una mejor organización. E l i n fante D Juan, abandonando a su aue usta madre, vino a mezclarse democráticamente con el gentío, que le contemplaba con su uniforme de Marina. L a infanta doña Isabel y los infantes hijos de D Fernando tomaron también el té en la mesa general. Después la Reina paseó con sus augustos hijos por Ir- jardines, deteniéndose con unos y otros y recibiendo constantes homenajes de adhesión y respetuosa simpatía. L a Soberana hallábase visiblemente satisfecha ante el éxito de la fiesta, que. siguió animadísima hasta las primeras horas de la noche. Todas las Reales personas, terminada la tómbola, pasearon, confundidos, entt los miles de concurrentes. L a salida, que se inició a poco de regresar a Palacio l a Reina y sus hijos, estuvo también admirablemente organizada para peatones y vehículos. Todos salieron verdaderamente encantados de la fiesta, a la que no pudo asistir Su Majestad el Rey, retenido por otro acto análogo a beneficio, igualmente, de los infelices tuberculosos, también con motivo de la fiesta del día, es el T i r o de Pichón, donde se desarrolló ayer tarde la tirada de la Flor. r CELEBRACIÓN D E L A F I E S T A D E L A F L O R EN MADRID Constitución de las mesas. Detalles. E n las plazas de Oriente, de Isabel J y de Santo D o m i n g o E n otras mesas. C a m p o del M o r o Constitución de Jas mesas M a d r i d 18, 10 noche. Favorecida por un día espléndido, se celebró en M a d r i d la simpática Fiesta de la Flor, que se instituyera, bajo los auspicios de nuestra augusta Soberana, para construir sanatorios dedicados a combatir la terrible peste blanca de la tuberculosis. M a d r i d como en años anteriores, ha demostrado la generosidad de sus sentimientos, contribuyendo con su óbolo a la fiesta, que en el año actual, por su perfecta organización, ha revestido máxima brillantez. A las diez de la mañana, y en los sitios previamente designados por la Junta de Damas, se constituyeron las mesas petitorias en los distritos de Madrid. Prestaron su cooperación los Exploradores de esta Corte. Postularon desde las primeras horas de la mañana, por los paseos y calles céntricas, bellísimas señoritas, que lograron lucida colecta, que engrosará los fondos destinados a sostener los sanatorios de tuberculosos. E l público, como dejamos consignado anteriormente, contribuyó, con su esplendidez, al mejor resultado económico de la fiesta. L a familia Real, con su presencia en algunas calles céntricas y con sus donativos dio mayor relieve a l a fiesta, E l festival en el Plaza de Santo D o m i n g o Presidida por las señoras de L o r i n g H e rrera y Ansaldo, la recaudación fué muy b r i llante. A media tarde se calculaba en unas m i l quinientas pesetas, pues sólo una casa industrial había enviado un donativo de quinientas pesetas. E n otras mesas E n las mesas instaladas en la Plaza de España, Plaza de la V i l l a Puerta del Sol, calle de Sevilla, Banco de España, plazas de Colón y de la Independencia, presididas por aristocráticas damas, hubo todo el día extraordinaria animación, recibiéndose importantes donativos y efectuándose por las señoritas que postulaban brillante recaudación. E n la Rosaleda del Retiro tocó la Banda municipal. E n esta Rosaleda se reúne la demos. Pero la aristocracia acude a la mesa instalada allá donde estrecha el paseo de coches y hay al otro lado un salón de té. E n este salón de té fueron obsequiados los Reyes con un cock- tail cuando llegaron a entregar sus donativos. E n la Castellana, la marquesa de U r q u i jo presidía un puesto, muy artísticamente adornado. Aquí se han recaudado dc- ativos de cierta obesidad. L a Telefónica, 2.000 pesetas; el Banco Urquijo, 1.000; el marqués de Urquijo, otras 1.000; varios de 500... LA TASA LA DEL MÍNIMA VENTA TRIGO Detalles. Plaza de Oriente E n la Plaza de Oriente, frente a la puerta del Príncipe, se instaló el puesto de todos los años. Desde primera hora presidía la mesa la marquesa viuda de Comillas, acompañada de la condesa de Gamazo y señoras de Moreno y G i l L o s Reyes y los infantes dejaron en esta mesa varios billetes y monedas de cinco pesetas. Su Majestad el Rey marchó al puesto del ministerio de Estado, que presidía la duquesa de Alba, y desde allí fué al del Reti: ro, donde dirigía la cuestación la marquesa de Hoyos, y, a continuación, siguió al de la marquesa de Urquijo, enclavado en el Paseo de la Castellana. Allí coincidieron con el Soberano Su M a jestad la Reina con sus augustos h i j o s y fueron obsequiados todos con un cock- taíl, regresando el Monarca a Palacio a la una y media. L a Soberana y sus hijos recorrieron muchos puestos y tornaron al Alcázar a las dos. PARA E l festival en el C a m p o del M o r o L a nota saliente de la fiesta de ayer la constituía el festival en los jardines del campo del Moro. L a feliz iniciativa de Su Majestad la Reina se vió coronada por el más completo éxito. Fué enorme la afluencia de público, todo él muy distinguido. L a Cruz Roja, a cuya benéfica Institución se dedica el importe del precio de la entrada a los jardines, ha debido obtener por este concepto grandes ingresos. Los jardines presentaban animadísimo aspecto. S. M la Reina y sus augustos h i jos asistieron al festival, y en el Parque Real la animación v alegría no cesó en toda la tarde. Imposible dar nombres de algunas, siquiera, de las cuatro o cinco mil personas que se paseaban frente a la tómbola, por los jardines, escuchando los sones de las Bandas de Música, entre ellas la del Real Cuerpo de Alabarderos, y permanecían sentada en las filas de sillas puestas a ambos lados del paseo y en torno a la magnífica fuente de la Glorieta. E l presidente del Consejo y sus familiares, él capitán general de Madrid, los duques de Alba, el ministro de Hacienda y familia, los embajadores y ministros extranjeros, duques, marqueses, condes, todo, absolutamente todo cuanto significa algo en la vida aristocrática de Madrid, y mezclados con los popolíticos, los diplomáticos, los militares de alta categoría y los nobles, así como centenares de familias de la clase media. Pone de relieve, en primer término, la fiesta de ayer la gran cultura y corrección del pueblo, que sabe sumarse con el corazón y con delicadeza a esta clase de actos. Plaza de 1 sabel 11 E n este puesto la recaudación fué principalmente callejera, pero de resultado tan eficaz que a las dos de la tarde las presidentas de la mesa, señoras de Sorolla, del Campo y de Sáinz de Baranda, auxiliadas por varios jóvenes Exploradores, manejaban democráticamente montones enormes de monedas de cuproníquel y cobre, formadas junto a unas bandejas en las que, entre billetes de 5 y 5 pesetas, se veía también gran cantidad de piezas de plata. L a Reina y los infantes r, e detuvieron unos momentos, a medio día, en el puesto, sufriendo el asalto de muchas de las señoritas postulantes, 2 Dijimos hace pocos días que somos partidarios de la tasa mínima del trigo porque puede ser la garantía del agricultor; pero que el Gobierno, con todos los elementos de juicio en su mano, debía decidir sobre ei restablecimiento de aquella medida. E l acuerdo del Gobierno ha sido afirmativo, y nos parece oportuno el insistir una vez más sobre el procedimiento. Para que la tasa mínima impida con eficacia que se estruje al agricultor necesitado, es indispensable que se mantenga con r i gurosa verdad, y ello no se logrará nunca, nunca, con el método candoroso y simplicísimo de la declaración, aunque sea jurada. ¿Qué va a decir el vendedor a quien la miseria o la necesidad imperiosa de un pago ha forzado a entregar el grano por lo que le han querido pagar? Y como el agente se limita a preguntarle, sin más averiguaciones, la tasa queda falseada. E s preciso que se organice el servicio de suerte que garanticen la vigencia de la tasa los Ayuntamientos, con directa y fulminante responsabilidad personal del alcalde, ediles y secretarios. E n esto, como en la estadística verdadera e inmediata a la recolección, no habrá nunca una base sólida para la política de abastos si no se emplea la intervención municipal a cambio de estrecha responsabilidad. H a y que esperar ahora a las iniciativas d sistema y de método del Sr. W a i s S i el e ministro se inclina a constituir esa red de servicio local perfectamente aunada en la esfera provincial, pero con directa y expedita afluencia al órgano central superior, J ministerio; si no inicia con presteza y con decisión una política más práctica v más intensa, volveremos a los fracasos anteriores, lo mismo en materia de la venta sub r e p t i c i a que en materia de ocultaciones.