Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ojos; al contrarió, quisiéramos saber si hay en nosotros alguna otra forma de visión, otra visión, que estemos, imprudentes, postergando. Vivimos en la superficie de nuestro ser -ha d i c h o William James, un h o m b r e bueno y sabio que se dedicó a e s t u d i a r la psicología de las gentes y e x p l o r ó c o n afán, no sólo de científico, de hombre, el alma de las personas que van caminando a tientas, y las cuales, ¡oh, prodigio! en vez dé caer, dan pasos m á s seguros que las otras... Ahora que están d é moda los plongeons, no estaría de más que algunas veces tratáramos de e n s a y a r un chapuzón por las pro fundidades ignotas y obscuras... V i é n d o l a s fotografías, que a q u í damos... no sabemos, lector, qué d e c i r t e nos dan, sí, mucha lástima esos pobres niños LOS NIÑOS MANIQUÍES APRENDIENDO A PINTARSE Y PEINARSE PARA PAiRECER Y SER- -MUÑECOS. MENOS ciegos que están ahí MAL QUE, CON ESTO Í É IMPONERLES DESDE CHICOS L A OBLIGACIÓN D E SER TONTOS, L E TOMARAN, A L O M E- jugando en la AsociaJOR, ABORRECIMIENTO A SERLO. Y NO L O QUÉ PASA A H O R A ción neoyorquina para ciegos; pero, en r i gor, ho sabemos sí no están esos niñitos ¿Qué serta, según eso, de los ciegos, si poder encontrarnos en condiciones de inmás cerca de un mundo envidiable que esas teresarnos por una y de entregarle el cosupieran administrarse su ceguera? otras lindas criaturas a quienes educan, razón, o el alma, o el pensamiento. como veis, desde pequeños, en el arte de luDe ahí que sea posible que los ciegos se La experiencia de los ciegos no está hecir y de lucirse, de rizarse, pintarse y vesencuentren en condiciones mejores que noscha. Hasta ahora ningún ciego ha tratado tirse para hacer de... maniquí. otros para llegar a escuchar los secretos- rede educarse como ciego y de hundirse y cónditos del mundo. Haber nacido ciego será triste; pero haahondar en la exploración de su mundo. L a noche obscura del alma ha sido para ber nacido humanos y que nos hagan maVive el ciego, por el contrario, pensando hombres que tenían los ojosv bien- abiertos niquíes, la verdad, ¡n o s parece un poco- -acaso por culpa nuestra- no en lo que la noche precursora del verdadero amafuerte... tiene, sino en lo que le falta- y no es suyo... necer. MANUEL ABRIL Vive el ciego queriendo igualarnos en la No es que vayamos nosotros a cegar ni figuración del mundo de la luz, del cual esque aconsejemos a nadie que cierre los (Fotos Orrios. tamos todos hablándole a todas horas. Lean ustedes la literatura de los ciegos y se encontrarán constantemente con términos como el crepúsculo con su rojizo fuego... las rosas con sus alegres colores... todo aquello que nos oyen a nosotros, que sólo conocen de oídas y de lo que nos quieren nafrarla todo trance, dominados por la preocupación exclusiva de hacernos ver que también ellos se hacen cargo del mundo visible y de que son capaces de igualarnos supliendo con la imaginación el sentido que les falta. L o cual quiere decir que hemos contrahecho las almas de los ciegos a fuerza de estarles siempre ponderando las excelencias de un mundo en el que a nosotros no nos va tan excelentemente como a ellos les decimos. ¿Q n é podría, en cambio, ocurrir si el ciego- -como decimos- -cerrara los ojos por convicción y con plena aceptación y asentimiento para enterarse m á s y más del alma de ía sombra? ¿Por qné no se sumergen los ciegos hasta el fondo en el silencio de la luz... E n nuestros momentos de unción solemos cerrar los ojos. ¿Para qué? Para sentir algo profundo, acaso lo mejor de nuestra vida. v Atender a una cosa significa desatender al mismo tiempo a las demás. Y viceversa: hay que cerrar los ojos a mil cosas para LOS N I Ñ O S Y A CONVERTIDOS E N EjXPERTOS MANIQUÍES SABIENDO Y A CON TODA PERFECCIÓN ADOPTAR LAS POSTURAS CURSIS D E LAS PERSONAS Q U E V A N A COMPRAR A LOS ALMACENES D E E L E G A N C I A S- SE E X H I B E N A N T E LOS COMPRADORES