Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
CIENTÍFICOS Y POETAS LAS AVENTURAS POLARES para el mundo, la raza de los buscadores de aventuras desinteresadas no se ha extinguido todavía. Pero los que nos inspiran simpatía más respetuosa y más pura son los que emprenden esa aventura heroica del viaje a tas regiones polares, donde no hay riquezas ni amores que encontrar y de donde todo lo qué puede traerse son unas cuantas verdades científicas útiles para que la especie humana conozca un poco mejor el planeta que sólo en parte ha explorado y habita. En esta raza de los exploradores árticos y antarticos imaginamos vivas, sin saber por qué, las más viriles virtudes humanas el valor sereno, la destreza y la paciencia para vencer ingentes obstáculos, la resistencia física, el buen humor a prueba de adversidades, la inteligencia capaz de afrontar- -sin sentir el vértigo de los abismos- -esos problemas cosmológicos que los hombres vulgares no consideramos, por lo general, más que a hurtadillas y a intervalos. Y cierto angé ico candor, una especie de santidad y ascetismo laicos, indispensaELIZMENTE 1 F LAI FAZ MONSTRUOSA D E U N INOFENSIVO E L E F A N T E D E MAR LAS AVES NO H U Y E N A T E M O R I Z A D A S LA R E A L I D A D NOS H A H E C H O COMPRENDER HASTA QUE PUNTO LA NECESIDAD O LA M A L DAD D E L H O M B R E H A N ALTERADO E N E L RESTO D E LA TIERRA LA PARADISIACA INOCENCIA D E LAS BESTIAS ABAJO Q U E D A B A E L BUQUE, Y ARRIBA, E N E L DÍA CLARO, P A L PITABA LA HANDERA INGLESA, QUE TODOS LOS E X P E D I C I O NARÍOS SALUDABAN CON ENTUSIASMO bles para d e j a r cotí gusto las seducciones de la vida civilizada y lanzarse a esas abnegadas peregrinkciones, que tienen por ú n i c o p r e m i o una fragmentaria verd a d geográfica cuando no rematan en la muerte. Ahora acaba de regresar a Sydney- -en Australia- -después de su larga y fructuosa exploración antartica a bordo del Discovery, sir Douglas Mavvson. E l Discovery, aunque p r o v i s t o de máquinas que. le. permiten navegar sin velas, está armado, como los viejos navios, con sus palos mayor, trinquete y me san a; su botalón para largar los fo ques, sus cordajes y sus vergas, en que, cuando el viento es propicio, se abren las velas como alas. -Ha pasado muchos meses en los mares del Sur, aprisionado entre los hielos. Los compañeros del famoso- viaje. ro son dignos de él. Algunos tan ilustres como W S. Marr y el doctor Ingram. Muchas semanas han permanecido viviendo en la cabana de madera que llevaban en sus exploraciones, y que a menudo rodeaban los pingüinos. ¿Se han, aburrido ustedes muc h o? 1 e s- -preguntaron a su llegada al puerto australiano. o t e n í a m o s tiempo. r