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Primores del mundo físico. S o b r e telepatía, visiones y otros prodigios. 1 A célula nerviosa puede entrar de varios i modos en actividad radiante o en función perceptiva; o, diciéndolo con expresión más adecuada: puede entrar en actividad por excitación de manantiales de diferente origen, abstracción hecha de la luz, del calor y del sonido. Debemos admitir que dicha actividad sea excitada por tales choques o contactos sensitivos: la fisiología nos lo enseña con datos experimentales; pero también es justo discurrir que los estímulos celulares provengan de actos de la voluntad, ajena o propia, o de impulsos, vigorosos procedentes de la radiación cósmica, de la onda que llega a nosotros del espacio interestelar a poner orden en las manifestaciones físicas locales y a concertar las vibraciones corpóreas en la vida del universo. L a psicología experimental no sabe nada, sobre los novísimos rayos cósmicos, y rehuye prudentemente entrar en los hondos problemas del alma. E n la evolución de la ciencia psicológica, desde el asociacionismo a la psicología de la percepción y del. pensar, nótase un creciente horror a las hipótesis indemostrables. Es temerario empeño el de reducir a procesos mecánicos 3 a vida espiritual. (Braunshausen, Introducción a la psicología experimental, edición española de Labor, por Carreras Artau. Las radiaciones extraterrenas vi nen, como decimos, a dar a nuestra vida la tensión armónica, el tono que le corresponde t TEORÍA D E LAS RADIACIONES CEREBRALES. -REPRESENTACIÓN VISUAL E N T R E DOS C E REBROS. LA LUZ REFLEJADA POR LA IMAGEN IMPRESIONA L A R E T I N A ESTA TRANSFORMA LA ONDA ETÉREA. E N CORRIENTE NERVIOSA, LA CUAL CONDUCE E L OBJETO D E- L A VISION A LOS CENTROS CORTICALES ÓPTICOS en la composición de la vida universal. Para muchas personas carece de importancia un rayo de sol; muchas otras no ven en éste sino la satisfacción de poder gozar de un ambiente sereno y limpio, lo cual significa la comodidad de dar un paseo, la alegría de solazarse en una proyectada excursión o de presenciar un espectáculo predi- H u m -í lecto al aire libre (toros, carreras, pedibalón, etc. pero ¿quién piensa, hecho el natural apartado de médico. s e higienistas, en que un rayo solar es regulador y fuente de vida sana, y que es así por su influencia decisiva en el vigor de los tejidos orgánicos? ¿Quién imagina que las radiaciones pueden producir malestar o agrado, enfermedades o curaciones, según se reciban o se apliquen? Porque la luz solar excita la actividad circulatoria y posee una considerable fuerza bactericida; pero si se prolonga su acción fuerte o se aumenta su intensidad, origina el eritema (irritación, quemadura de la piel) y puede causar insolaciones graves. E l eritema y la pigmentación cutánea consecutiva son efectos también de los rayos ultraviolados: ambas ciases de radiaciones tienen actualmente preciosas aplicaciones terapéuticas (fototerapia, Iieholerapia, actinoterapia) L a luz roja es un excitante cerebral; la luz violada es calmante, sedante; la luz azul es microbícida. CUANDO L A VOLUNTAD COIÍCENTRA E L PENSAMIENTO, LAS VIBRACIONES CEREBRALES ENVÍAN A DISTANCIA ONDAS ELECTROMAGNÉTICAS QUE PUEDEN TENER SOBERANÍA SOB R E OTRAS VOLUNTADES Y SOMETERLAS Y GUIARLAS. MUCHAS IDEAS R E P E N T I N A S PROVIENEN D E ONDAS EpCTRAÑAS QUE INVADEN E L CEREBRO E ILUMINAN E L ESPÍRITU. E N ESTE CASO E L CEREBRO ES COMO L A ANTENA D E NUESTRO APARATO D E R A D I O LA CUAL RECOGE L A ONDA INESPERADA QUE H A PASADO, HACIENDO TEMBLAR LOS SENOS DEL ÉTER Notabilísima es la acción de los rayos ultraviolados sobre nuestro organismo: a su influjo se muestran sensibles, no solamente la piel, sino el sistema nervioso, la sangre, ciertos órganos profundos (glándulas de secreción interna) L a piel es de la misma estirpe genética que el cerebro: el tejido tegumentario y el tejido nervioso tienen sus fuentes nativas en la hoja externa del blastodermo (blastós, germen; dérma, piel; por tanto, membrana primitiva del embrión) Se dice que la piel es el polo periférico del sistema nervioso. Su comunidad de origen con el centro, ¿no significará, en parte, una comunidad fisiológica? L a transmisión de la corriente nerviosa al exterior, y de la radiación etérea al cerebro, debe de hacerse por mediación de las papilas de la dermis y los corpúsculos de Méissner. E l movimiento nervioso puede comenzar en una sola célula periférica; por ejemplo, en un cono de la foseta central de la retina, en una célula ciliada acústica, etc. pero en cuanto es transmitido a los centros, el número de células nerviosas qué intervienen en su propagación crece en alud, por cuanto las arborizaciones centrales de cada cilindroeje tocan al cuerpo y expansiones de un gran número de elementos ganglionares; por donde resulta muy verosímil que, en el trabajo cerebral, la representación o la percepción sensorial más sen-