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cilla, v i s u a l t á c t i l acústica, etc. sea una resultante de la actividad de miles de células nerviosas. (C a jal y Tello, Histología normal y técnica traerográfica, M a d r i d 192 pág. 620) L a o n d a puede, en efecto, tener o r i g e n en el movimiento v i bratb r i o (oscilatorio de una sola célula periférica; mas, en general, no es un punto, sino una superficie de extensión a p r e c i a b l e la sometida a la excitación; y, por tanto, en el m i s m o origen ondulatorio son y a m i llares de células periféricas los productores de ondas transmitidas a l o s c e n t r o s (ondas c e n t r í p e t a s) A s í por inducción s u cesiva de la corriente nerviosa entre expans i o n e s del protoplasma, arborescencias y cilindroejes, se cuentan por m i l l o n e s las c é l u l a s interventoras en el t r a b a j o de la TEORÍA D E LAS RADIACIONES CEREBRALES. Y E N MUCHOS CASOS, LAS ONDAS ENTRAN E N L A CASA Y DESpercepción, de la r e PIERTAN E N LA FAMILIA E L RECUERDO D E L AMIGO QUE ESTA PRÓXIMO A LLEGAR (E L POPULARISIMO RUIN presentación o de la D E ROMA) intercomunicación cerebral. N o se olvide que un volumen de de luz. E n este proceso disquisitivo de nuessangre de u n milímetro cúbico contiene c i n tra conciencia advertimos la exigua c l a r i- co millones de glóbulos rojos, y el glóbulo dad de un dato, y para dar a éste l a l i m sanguíneo es una célula. pieza y determinación que exige el buen discurso, nuestra voluntad dispone que recuSentémonos u n poco a meditar. Cerrerramos a la consulta de una página de u n mos los ojos. Nuestra voluntad marca u n libro. Y aquí, por mandato de la voluntad, rumbo a nuestro pensamiento, y en ese m i s la atención se vuelve, los ojos escudriñan, mo instante nuestra atención se detiene, el brazo se levanta y se extiende, la mano se queda como clavada en el laberinto de un apodera del volumen. Ciertamente, la v o grave problema de genealogía de las impreluntad es erigen interno de excitaciones cesiones cerebrales. Aunque con datos que h u lulares y movimientos orgánicos; pero en bimos de tomar de la experiencia, ahora estas excitaciones entran asimismo las p r o elaboramos una hipótesis, y los sentidos no ductoras de ondas electromagnéticas que intervienen en nada ni para nada en tal ponen nuestro organismo en comunicación momento, que para ellos es de anestesia, de inteligente con otros organismos, les coprofunda modorra funcional; no tienen do munica ideas, representaciones, imágenes y minio alguno en esta operación concreta y aun estímulos de la propia voluntad. M u superior de nuestro espíritu, operación a l cho hemos andado desde el famoso fluido tísima que nos aparta de la función sensual del conde de Gasparín, el psícodo de T h u r y y nos aleja de los brutos unos diez m i l años TEORÍA D E LAS RADIACIONES CEREBRALES. CUANDO SE V A A VISITAR A UNOS AMIGOS Y E L PENSAMIENTO SE CONCENTRA E N ESA VISITA, LAS ONDAS PRECEDEN A L V I SITANTE y los experimentos y conclusiones de C r o o kes. H o y vamos ya, con algún mayor desembarazo, por los caminos de Cazamalli, de A n d r y Bourgeois, de Lakhovsky, de M o n tandon, Tíschnev, Hérbertz- pero Cazzamalli, el ilustre profesor de Neurología y P s i quiatría de l a U n i v e r s i d a d de Milán, es el que entra de lleno a revelar y a medir las ondas cerebrales. PELAYO V I Z U E T E E oto Alfonso. TEORÍA D E LAS RADIACIONES CEREBRALES. -LAS ONDAS D E AMBOS CEREBROS CONCUERDAN E N FRECUENCIA Y E N LONGITUD, Y PRODUCEN CORRIENTES D E SIMPATÍA. SON ONDAS CONCORDANTES O ARMÓNICAS Y LA SIMPATÍA ES UNA SUAVE COMPLACENCIA ESPIRITUAL
 // Cambio Nodo4-Sevilla