Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ESTE ES E L PANORAMA QUE E L HOMBRE QUE DUERME E N U N ATAÚD CONTEMPLA FILOSÓFICAMENTE DESDE LA ALTURA DE SU SILENCIOSO RETIRO E L PUEBLO D E AZNALCOLLAR. ¡Pizarro, yo te conjuro! Dinos si eres alma en pena o no. Pero con sinceridad, sin andarte con rodeos. ¿E r e s un vivo, como el señor y yo, o eres un muerto, o eres un humorista, o eres un pobre hombre que no tiene n i dónde dormir... ¡H a b l a P i z a r r o! -i J é j é j é ¿A r m a en pena? ¡J é j é Pos no crea. u s t é Que eso le pasó a un amigo mío. ¿E l qué? -L o de no sabe sí era arma en pena b no... ¿Y cómo pudo ser eso? -P o se lo c o n t a r é a ustede. H -U n o tiene daos muchos susto en este pueblo, pero sin curpa. U n o s acostumbra al ofisio, sea er que sea... Y o soy sepurturero de aquí. Pero, claro, la gente... como tiene esa cosa con los muerto... P o una noche que se e m b o r r a c h ó un compadre mío, pa recogerlo y que no a n d a r á por el pueblo dando escándalo, íí y me lo traje a casa... aquí, ar sementerio, que es mi casa. Y la de ustede. -Y la de todos, Pizarro. Siga. -G ü e n o po... yego y me lo traigo aquí, como digo, y voy y lo acuesto ah í, onde yo duermo, en la caja ésa. E l no daba cuenta de sí. ¡C l a r o! Q u é iba a da si tenía una t a j á como un bicho... Y o lo que quería, es natura, quitarlo y a de bebé y que s acostara ¡hasta que se le pasara el tablón. L e prepar é su caja, le muyí sus viruta, esas v i r u t i ya que están ustede viendo y que echo yo en er fondo de la caja pa que no resurte tan duriya. Y total. Que a los tres minuto estaba m á s dormío que los resto de Colón. ¿Y usted aquella noche dónde d u r m i ó? -Y o ma costé en la mesa. ¿E n l a mesa? -Sí. E n l a mesa ésta... Esto é er depósito de cadáveres, ¿sabe u s t é? Y esta mesa... ¡Sí, Pizarro, s í! ¡Esta mesa es la mesa de disección! ¡P i z a r r o! ¡P o r las cenizas de su glorioso antepasado! ¡A h ó r r e n o s usted detalles... E n resumen, que... el compadre pasó la noche aquí en... esta alcoba del sueño eteriw, y se durmió en... la capta ésa. Y que él no sabía dónde estaba... ¡H o m e natura que n o! Pero, claro... como pa uno esto no tiene importansia... Y o con l a mejó intensión, pos... ¿Y q u é pasó, q u é p a s ó -P o ná. ¡J é j é j é ¡O j ú! ¡J é j é Güeno, pos yo, ar clarea er día, sabe usté, a g a r r é y me fí, un ratiyo na má, a dá una vuerta por el sementerio... ¡J é j é j é Y la mardita casualiá. E n ese momentiyo que se quedó solo... -Qué, qué... ¡D e s p e r t ó! -Despertó en... -E n er depósito de cadávere y metió en una caja e muerto, ¡J é j é j é -Y ¿n o se quedó muerto del todo? -L o s primeros día me lo preguntaba muchas vese: O i g a usté, compare- -me desía- -i u s t é que entiende mucho de muertos, ¿y o estoy difunto? Y en cuanto tomaba la t a j á se iba a su casa a por una sábana, se la liaba ar cuerpo y esperaba a que dieran las dose en punto de l a noche pa salí de arma en pena... -A mí no me se da cuidao de n á De n á tengo miedo. -Y ¿cuánto gana usted, Pizarro, por sü trabajo de sepulturero? -U n a peseta de sueldo al mes. ¿Y no tiene usted miedo... ¡N i n g u n o! ¿N o tiene usted miedo a morirse de hambre? ¡H o m e hambre... Come, lo que se dise come, éáo no lo he hecho yo en mi vía... r ¡Pero v a uno tirando! -Pero no es posible que sólo viva de una peseta a l mes. ¡H o m e una peseta sola n o! Ese é et sueldo. Luego después, me dan diez pegatas Bor cada sepultura que hago... NUESTRO AMIGO PIZARRO E C H A UNA SIESTA E N SU CAMA HABITUAL CUANDO LLEGAMOS A SU CASA LA ALGARABIA D E LOS CHIQUILLOS D E L PUEBLO L E DESPIERTA. Y EN VERDAD QUE, NO OBSTANTE ESAS BARBAS TAN CRECIDAS Y LA FÚNEBRE APARICIÓN QUE ENCARNA, TIENE U N DESPERTAR MUY AGRADABLE, (FOTOS SANLUCAR)