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HOMBRES CONTRA INSECTOS Salvando millones de dólares. s incontable la multitud de animalillos ociosos! enemigos del trabajo, que v i ven a costa de Otros animalillos. Estos son, y a trabajadores, ya cofrades de los primeros en la hermandad de la holgaz a n e r í a mas parecen creados para tener calidad de contribuyentes de su propia carne en favor de otros privilegiados haraganes de l a faiiina. E l á r e a del parasitismo, del. comensalismo, etc. es de una magnitud y complejidad enormes, desde la comunión en los altibajos de l a existencia; es decir, desde la asociación provechosa para ambas partes convivientes simbiosis) como ocurre entre actinias y crustáceos, o entre hormigas y ciertas especies de pulgones (áfidos) hasta el verdadero parasitismo, en que el h u é s ped acaba pereciendo a causa del hambre rediviva de su comensal, o es víctima de g r a ves trastornos o r g á n i c o s producidos por éste, como vemos en muchos insectos, gusanos y protozoos. Pero el hombre, observando las costumbres de los parásitos, ha podido imitar a la Naturaleza empleando sus propias leyes y p r o c e d i m i e n t o s biológicos, y consigue a m e n u d o criar artificialmente insectos cuyas larvas se nutren de o t r a s larvas devorad o r a s d e frutos vegetales, y, por tanto, destructoras de cosechas y de f o r t u n a s cuando las plantaciones, por tener fines industriales, o c u p a n e x t e n s a s áreas. 1 E E L FAMOSO ENTOMÓLOGO NORTEAMERICANO DOCTOR STANLElY FLANDERS ANTE LA CAJA PONEDORA D E L CARPOCAPSA POMONELLA LEPIDOPTERO DESTRUCTOR D E LOS NOGALES D E CALIFORNIA Todos conocéis l a brava y edificante h i s t o r i a del gorgojo, polilla d e l granero. É l gorgojo nace de u n mievecillo que ha puesto la hembra en u n grano de trigo (supongamos que es el gorgojo del trigo) y la larva se n u tre de la substancia interior del grano hasta dejar éste reducido a una inservible cascarilla. T a m b i é n tenéis conocimiento de la vida y aventuras de la cecidomia, especie de mosquito de color amarillento, cuyas larvas r o j i z a s EL DOCTOR FLANDERS RECOGIENDO CON LA BARREDERA N E U MÁTICA LAS ORUGAS D E L LEPIDOPTERO PARÁSITO, NACIDAS D E LOS HUEVECILLOS AMONTONADOS E N AMPLIAS ESTANTERÍAS v i DISCOS NELLA DE D E CARTÓN L A AVISPA QUE CONTIENEN MILLARES D E HUEVECILLOS CARPOCAPSA D E ALIMENTO DE LAS COSECHAS POMO- DÉ L O S C U A L E S S A L E N L A S O R U G A S QUE S I R V E N A LAS LARVAS T R I C H O G R A M M A S A L V A D O R A devoran las flores del mismo cereal y, a menudo, las flamantes ilusiones del agricultor. ¿C u á n t a s veces a l abrir un albaricoque o a l cortar la pera o la manzana con que ponéis t é r m i n o a vuestra comida os halláis un gusano royendo apaciblemente en una sinuosa galería abierta en l a pulpa? E s l a larva de un insecto que os agua la fiesta (Grapholita, Carpocapsa) y que, en las manzanas, por ejemplo, es l a Carpocapsa pomonella. Pero las larvas zapadoras no siempre prosperan en ese estado envidiable de quietud g a s t r o n ó m i c a lo mismo ciertos gusanos de los frutos que la Cecidomya del trigo tienen perseguidores mortales, bandidos de alma negra que les clavan agudísimos puñales en el cuerpo y les frustran l a placidez de l a existencia; digo la placidez de la existencia, pero no la existencia misma, que es muy necesaria para que la prole parásita disponga de carne fresca, de substancia nutritiva jugosa y palpitante. E l enemigo m á s temible de l a cecidomia es una especie de icneumón (Psylla) de tan perversas intenciones que hunde su lanceta en el cuerpecíllo larvario de aquél y pone allí sus huevos. Y a habréis adivinado que las larvas que salen de éstos roen con lentitud el cuerpo de su huésped y, si han llegado a tiempo, con semejante destrucción salvan la espiga del cereal. E l fruto del nogal, una de las m á s espíen- didas producciones agrícolas de N o r t e a m é rica, no se libra de tales invasiones parasitarias. L a nuez es bocado predilecto de l a oruga de una especie de mariposa que, por su pequenez, ha merecido de los naturalistas el honor de ser incluida en el grupo de los microlepidópteros (las mariposas se- llaman lepidópteros porque tienen alas escamosas (lepis. lepídos, escama; pterón, ala) Este de. que os hablo es el mismo que da origen al gusano de las manzanas: el Carpocapsa pomonella; pero l a oruga de la nuez, como la larva de l a cecidomia, no en toda ocasión disfruta impunemente de la jugosa pulpa de la nuez fresca. L a oruga es, a su vez, a l i mento favorito de otras larvas: las que salen de los huevos de una especie de avispa bautizada con el nombre de Trichogramma, ininútum. Este himenóptero (la avispa, como la abeja, es un himenóptero, y tales insectos se llaman a s í porque tienen alas membranosas humen, humónos, membrana; pterón, ala) deposita sus huevecillos dentro de las