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orugas destructoras del fruto, y las larvas de la avispa las destruyen. Así, cuando los huevéenlos puestos se abren para dar paso a estos nuevos seres carnívoros, la oruga de la nuez cuenta con un parásito interior que le irá devorando las entrañas hasta consumirla. Mucho tiempo hace que los entomólogos estudian eficazmente las particularidades de la vida parasitaria de los insectos dañinos y de sus comensales y huéspedes, con el fin de remediar en lo posible los estragos producidos en las plantaciones de carácter industrial; y tales estudios han enseñado á dichos naturalistas el arte de criar insectos destructores de larvas perjudiciales: es, como siempre, un primor de la inteligencia oponiéndose victoriosamente a la acción perniciosa de otro primor natural instintivo, en la pelea multiforme, sin cuartel y a dentelladas, con que hombres y animales combaten por triunfar contra la destrucción y el aniquilamiento que los acechan. Un caso notable, y poco notado hasta ahora, de esa lucha con el insecto y de ese triunfo del hombre, nos lo ofrece California en sus extensos y magníficos noguerales: al doctor Stanley Flánders deben muchos plantadores norteamericanos la próspera conservación de su fortuna agrícola. E l procedimiento adoptado por ¡Flánders ha sido y es muy fértil en venturosas consecuencias, pues con él ha podido evitar la pérdida de una, incalculable cantidad de millones de dólares. Dicho procedimiento consiste en dirigir e intensificar los fenómenos naturales del parasitismo por medio de un criadero de avispas, larvas y huevos, los cuales proporciona el doctor a cuantos plantadores los piden. Los huevecillos van dispuestos a millares en discos de cartón; estos discos se cuelgan de los nogales, adonde acuden nubes de avispas a devorar las larvas dañinas que salen de aquéllos. Las avispas, después de consumido el cebo de los cartones, siguen buscando alimento en el mismo lugar en donde lo había en tan bienhechora abundancia, y a la vez van depositando huevecillos suyos dentro de las blandas carnes orugueñas, que no tardarán en ser pasto de las glotonas, insaciables larvas del véspido. PELAYO V I Z U E l E (Fotos Ortiz. EL DOCTOR. F L Á N D E R S EXAMINANDO VOS DE A L MICROSCOPIO LA AVISPA U N O D E LOS CARTONES CON H U E- PARÁSITA DOS DA, NUECES POR FRESCAS, M U Y AMPLIADAS. PARA EN LA DE LA DERECHA SE VE EL AGUJERO UN RO PAQUETE DE DE DISCOS DE CARTÓN CON HIMENOPTESE EN- ABIERTO E L CARPOCAPSA DEPOSITAR SUS H U E V O S E N L A D E L A IZQUIERE N E L CIRCULO, L A MARIPOSA MILES HUEVECILLOS DEL PARTIDA, SE V E L A ORUGA R O Y E N D O E L GRANO. TRICHOGRAMMA T A L COMO CARPOCAPSA V Í A N A LOS NOGUERALES INFESTADOS