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A B C. J U E V E S 10 D E J U L I O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G n gustaba, la tuvimos que quitar del cartel. Porque es que a nosotros nos pide el público que le hagamos reír muchas veces, y a D e l grás y a otros, con que le hagan reír dos o tres veces, se conforma... Tararí es una obra filosófica, 1 no? Y no quiero decir que a uno no le gusten las obras profundas. Pero cada cual a lo suyo, ¿no le parece a usted? A h o r a que a mí el astrakán... vamos, que no... Y o se Io he dicho muchas veces a D. Pedro... D o n Pedro, que estas obras no duran más que un año Pero él se divierte mucho escribiéndolas. Tiene un talento y un ingenio que pa qué, y cuando dice allá voy ahí quedan sus obras. Pero a mí el astrakán no me entusiasma, la verdad. E l mayor éxito de mi vida ha sido ¡Es mi hombre! de D. Carlos, y lo que yo pretendo es hacer reír por las buenas. bras, se reconocen parientes las dos mujeres. -N o te apures- -dice la Pompadour- encontraremos a tu marido... Luego, al ver el medallón pendiente del cuello de su prima, se entera por el retrato que encierra de que el marido de la daniiía. provinciana es el conde Renato- d Esprés. Su estupor es hondo y doloroso. L a novela se acerca a su fin. E n esto el Rey, que ancla de cacería, tiene barruntos de algo insólito, y se presenta de improviso en la residencia de su favorita. A l descubrir a su presunto rival, se desata su f u ror, y ordena que. sea fusilado inmediatamente. Pero el amor vela sobre Renato d Esprés. ¿Qué es preciso hacer para salvarlo? ¿Mentir? Eso no es difícil a unos labios enamorados, sean de hombre o de mujer. L a Pompadour inventará una fábula, verosímil como todo lo que contiene una parte de verdad, y el Rey, que la ama, pasará por aquel. embuste, necesario para la tranquilidad de su egoísmo... H a y en la opereta tipos episódicos muy divertidos, como el poeta Calicot, que es un trovador, enemigo de la tiranía, dispuesto a dejarse domar en cuanto se le den facilidades para vivir, y un jefe de Policía, que alterna, como todos sus iguales, la estolidez con la perspicacia, para estar a la altura del cargo... L a música de Leo F a l l es deliciosa, y lo será mientras no la. hagan suya y la repitan los cien millones de fonógrafos que hay esparcidos por el mundo... MANUEL BUENO París, junio, 1930. S O B R E M E S A Y ALIVIO DE COMEDIANTES Valeriano León- -Ahora que el ocio los va sacando al sol de la calle, como las ranitas jocundas que salen en bandadas al borde de los matorrales; ahora que los cómicos dejan el estanque tenebroso de los escenarios, y se acarician el abdomen en los asientos del café... sepamos ahora lo que los cómicos piensan de sus autores y de sus comedias. Pues así como se ha creído comúnmente que hay lluvias de ranas inquietas y juveniles, así creo yo que en el verano madrileño hay lluvia de actores sobre las ardientes aceras de la calle de Alcalá. Apurando la analogía propicia, ¿podremos negar que Valeriano León tiene todo el pergenio de una rana sonora? Los años le van abultando el tejido adiposo de los maxilares; tiene el hocico corto y los ojos distantes; acciona a brincos y brinca accionando; arrugas finas y desiguales; ágil, blando, delgado, menudo; su voz gangosa es el canto de la rana al sol, y las orejas largas tan cercanas a las pupilas de batracio, que no dudamos en una genealogía anúrica del gran actor cómico. V i v o -o mejor vivales alegre, despreocupado y saltarín como la rana. ¿Y qué piensa Valeriano León de la crisis del teatro, y del teatro en general? ¿Yo hay crisis. -He aquí su experiencia de triunfador por todos los escenarios españoles: ¿C r i s i s? ¿Y eso qué es? A mí me parece que el teatro español no ha estado nunca mejor que ahora. Y a mí que no me d i gan... Pero, hombre, ¿de cuándo? Pero ¿qué más quieren los cómicos? H o y todos son unos señoritos, a Dios gracias, y que sea por muchos años. Cuando yo era un chavea y me metí a estas cosas, los cómicos éramos unos bufones: nos moríamos de h a m b r e nadie nos tomaba en. -serio; comíamos- -cuando Dios quería- -en las tabernas... En fin, pa qué le v y a contar. Pero ahora... Pero si ahora todos tienen automóvil, que a lo mejor no pagan: pero todos lo tienen, Antes, r Los noveles. -En mi género no hay noveles, porque todos los que me entregan obras se empeñan en imitar a mis autores consagrados. Los noveles que llegan a mí no pertenecen a la vanguardia- ni son intelectuales- -como esos chicos de La casa de naipes- ni nada. A mí me entregan obras el camarero, el sereno, el tendero, el policía. Usted ya sabe que todos los españoles tienen uñas cuantos comedias en casa: pues los noveles míos son, por lo general, horteras, que se creen que es muy fácil llegar a ser un A r n i ches o un Muñoz Seca. ¿Cuándo trabajan ustedes en M a d r i d? -E l 15 de septiembre empezamos e n l a Zarzuela, después de nuestra actuación en San Sebastián, Santander y la Coruña, y luego nos iremos a Buenos Aires, para donde tengo firmado ya el contrato. ¿Y qué obras tiene usted para estrenar? -H a s t a ahora nada más que una de Carreño y Sevilla y muchas promesas... Nueva comedia de Amichas. -Don Carlos Arniches, a quien nuestro Ayuntamiento quiso dar estos días unos desmontes en el extrarradio, como homenaje generoso a su ingente labor madrileñista, ha concluido una nueva comedia, que se estrenará por Pascua en el Infanta Isabel, y que lleva por título El señor Badanas, tragedia grotesca. Arniches ha recibido una proposición para ir a Buenos Aires en el mes de marzo, y, si se decide, tendrá que aplazar los estrenos de otras dos o tres comedias que tiene actualmente en preparación. Aurora Redondo y Valeriano León, que en el próximo mes de septiembre actuarán en el teatro de la Zarzuela, de Madrid, donde harán una larga temporada. ni dinero para el tren. íbamos a pie. Y o ha recorrido a patita media España y toda A n dalucía. U n a vez hice un viaje largo a Cazorla, y como no tenía más que un par de RAMÓN en el teatro. -Monóvar va adzapatos, y no era cosa de estropearlos en el quiriendo rango de capitalidad escénica. camino, me los eché al hombro, y cuando Asorín ha estrenado allí recientemente su llegué a trabajar no me los pude poner, admirable auto sacramental Angelito, y Góporque se me habían hinchado los pies... Y mez de la Serna prepara una comedia no nos pagaban, y nos trataban como a para el mismo pueblo y la misma compañía parias. ¡Vamos, hombre! Hablarme a mí de Adela Tortosa. Se llama Los seres de las de crisis... Nunca ha estado mejor el nebuhardillas, y es... gocio del teatro. L o que pasa es que- nos- -E s- -d i c e el gran humorista- -la comeotros queremos estropearlo, y no lo consedia de lo insatisfecho, de las ilusiones que guimos. Aquí, en seguida que un actor o no han podido lograrse en la vida, de los una actriz despuntan un poquito, a forseres que allí viven encerrados con, un númar y salen a provincias y se compran mero en la puerta. Buhardilla número 2, un automóvil... Y o formé compañía porbuhardilla 3, q, 6... Y o hago, v i v i r arícelo que no tuve- más remedio y porque había un lo que no ha podido ser en la vida, toempresario, que era M i h u r a que se empeñó dos los ideales que no han triunfado f i q u e en llevarnos a A u r o r a y a mí por provinhan tenido que arrinconarse como los j rascias. M i h u r a se murió y me quedé yo con el negocio. ¿Qué iba a hacer? Desde en- tos vieios en las buhardillas. E l que quiso ser brigadier, almirante, comerciante; m i tonces, viento en popa. nistro la que no pudo llegar a tiple, p r i Lo cómico y el astrakán. -Desde entonmera actriz, gran cortesana... Y o me ences, todo nos ha ido mejor de lo que pencaro siempre con las puertas de las buharsábamos. Claro que nosotros no nos salimos dillas y hago salir a todos los personajes nunca de lo nuestro, y lo nuestro es hacer simbólicos que en ellas arrastran. su frareír. E l público no exige mucho, y hay que caso. E l número 2, el 4, el 5, el 7, el 8... complacerle. Valentín Andrés Alvarez, que- ¿Y cuándo el estreno? es- paisano, íy. amigo, me entregó Tararí, y- -H a c i a octubre. Quiero escribir otras yo lo monté, y í l o hice con mucho gusto, comedias para Madrid, sin hacer concesioporque és una comedia estupenda. Bueno. nes a nadie ni a nada... N o hay más repa qué le v y. a decir; usted ya lo sabe. A medio tenemos que ir al teatro. lo que íbamos; hacemos Tararí, y nada, el UN TRASPUNTE público no se reía con nosotros, y, aunque
 // Cambio Nodo4-Sevilla