Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. V I E R N E S xi D E J U L I O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 6 3 a impetuosidad del aviador amigo del riesgo cede ante el prurito de no tener accidentes, que es la mejor evidencia dé su maestría. Otro piloto es Tonda. Reconcentrado, reflexivo. Quizá un novelista hallaría en él rasgos stendhalianos. U n a de esas siluetas viriles de que se enamoran las muchachas y que han substituido a la del marino de las novelas románticas. Y Tonda va pasando al radiotelegrafista casi niño- -Nájera- -avisos para que llame a los aeródromos. -Y a contesta Sevilla- -dice este último. -A h o r a es M e l i l l a quien responde- -añade. Así, a dos m i l metros de altura, mientras se cruza E s p a ñ a hacia el Sur, hay algo de milagroso en estas conversaciones sostenidas con parajes tan distantes. Pero es un milagro que no sobrecoge, que no empavorece. Y no sólo porque sea indicio de que caminamos asistidos desde lejos por esa solicitud humana, sino porque está producido en ese ambiente jovial de una tripulación cuyos capitanes sonríen en plena mocedad. ímpetu y mesura, lirismo en acción y no en palabras, voluntad de realización, decisión para vivir, sabiéndolo, pero sin decirlo, en poesía... S i hav realmente un espíritu juvenil de modernidad inaccesible a las generaciones maduras, ¿dónde está, si no es en estos hombres? separatista? Nunca. P o d r á tildársela de i n consecuencia en otros respectos, pero no de haber rectificado, la afirmación de buscar soluciones al llamado problema catalán dentro del Estado español. L o qué hay- -y esto quita motivo a toda alegría- -es que la L l i g a sólo es españolista teóricamente. Prácticamente, es todo lo contrario. E n sus Estatutos consta que no intentará desmembraciones del territorio español; pero fuera de los E s tatutos, en el periódico, en la escuela, en el l i bro, en la calle y en el mitin ha hecho cuanto ha podido para crearen Cataluña un estado de opinión adverso a la unidad política de E s paña. U n a y m i l veces se ha definido españ o l i s t a pero en toda ocasión, salvo los momentos en que una actuación mal disimulada de su encono a cosas que deben ser sagradas para todos los españoles podría comprometer- -estamos atravesando- uno de estos momentos- -una próxima exaltación de los regionalistas a las poltronas ministeriales o la concesión de un beneficio, la L l i ga, sin abjurar de la m á s fundamental de sus afirmaciones estatutarias, no ha cejado en la tarea de desespañolizar la tierra catalana. S i hay separatismo en: Cataluña, a l a L l i g a se lo debemos. Obra suya es, y traiciona sus amores, su historia y es desleal con los ingenuos que la siguen cuando por conveniencia se pronuncia contra el separatismo catalán. Durante todo el siglo x i x y una buena parte del x v i i i Cataluña fué dé una fidelidad absoluta a España. L a guerra separatista y la de sucesión se habían olvidado por completo. L a obra de asimilación parecía lograda, y la unidad nacional, por lo que respecta a Cataluña, también. N i n g ú n alquimista de la política catalana habíase dado cuenta de la existencia de un hecho diferencial L o s catalanes convivíamos en paz y amor con el resto de los españoles. Los literatos catalanes, siguiendo a Juan Boscán, escribían en castellano, y se producían en este idioma poetas y prosistas de tanta valía como Cobanyes, Piferrer, Balmes, B a laguer, Milá y Fontanals, M a ñ i é y Flaquer, F e l m y Codina, Ixart... Cuantos catalanes habían pasado por la escuela sabían castellano, hasta el punto que los que menos relación tuvieran con el idioma del Romancero mal que bien escribían sus cartas en castellano, y nunca en catalán. Esto. para que los improvisados pedagogos catalanistas sostengan que los catalanes no sabrán nunca castellano mientras la primera enseñanza la reciban en este idioma. Cuando no ío sab r á n ni mal ni bien, y esto. es lo que se persigue con finalidades políticas, será cuando el profesor catalán eduque a los párvulos en su lengua vernácula. Durante el indicado período de ciento cincuenta, años, -Cataluña compartía con el resto de España sus dichas y sus desventuras, y con ella colaboró en todos los azares de la política. Gerona se inmortalizó en la guerra de la Independencia. E n las guerras dinásticas, Cataluña tomó activa parte. L o mismo podemos observar en la revolución septembrina, en el reinado de Amadeo, 1 a República y la Restauración. Cataluña l u chaba por esta o aquella idea, pero no hablaba para nada del hecho diferencial. N i siquiera le interesó cuando fué denunciado por P i y Margall. Los que en Cataluña siguieron a este político, fué más por sus teorías proudhonianas y su irreligiosidad que por su federalismo, cuyos resultados pudieron tocarse en Cartagena y Alcoy, con l a escuadra pirata prisionera de los ingleses. L a clase burguesa catalana, la que hoy forma en las filas de la L l i g a no quería ni oír hablar de federalismo- Anotemos también que l a -a ta EL ESPAÑOLISMO D E L A LL 1 GA Algunos periódicos de M a d r i d y de provincias han comentado, alborozados, el que la L l i g a Regionalista haya hecho, por boca de sus hombres representativos, profesión de fe españolista. N o nos explicamos este alborozo. ¿C u á n d o l a L l i g a se ha declarado JUAN PUJOL Las enfermedades del aunque sean de muchos años de antigüedad y hayan fraoasado otros tratamientos se curan con el A Medica 4 Í 32 mentó agradable, inofensivo siempre en todas las edadesy de resultados. positivos para quitar el dolor de estómago, acedías, vómitos, agyas de boca, maías digestiones, diarreas en niños y adultos, etc. k al r
 // Cambio Nodo4-Sevilla