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N O DÉTE- USTED D E L E E R TODOS LOS DOA UNGOS QUE ES P O R T F O L I O por la diversidad de sus fotografías. U N L I B R O por la abundancia de su texto. U N M U S E O por la belleza de sus planas artísticas; y U N R E G A L O por la baratura de su precio. UNA PESETA E L EJEMPLAR E N TODA ESPAÑA 250 E. R O D R I G U E Z- S O L I S L O S G U E R R I L L E R O S D E 1808 portantes fuerzas, y don Pedro Adorno atacan a Moncey, su pérdida era segura, y su ejército habría quedado muerto o prisionero. Dedicados a estos generales, hemos encontrado manuscritos, entre algunos números que se conservan en la Biblioteca Nacional, de la Gaceta de Valencia (180 S) los siguientes versos, que por lo huevos y curiosos no resistimos el deseo de copiar: P. ¿Por quién se salvó Valencia? R. -Por la Divina Providencia. -E l general Adorno, ¿qué es lo que h i z o? -Sacrificar en Pajazo a los suizos. -D i c e n que estos valientes pelearon. -S í señor; y por eso la pagaron. ¿P u e s no estuvo don Pedro en la batalla. -E n donde está el francés nunca se halla. ¿Dicen que no se vio por las Cabrillas? -No va donde reparten peladillas. ¿Y se halló én el combate de Valencia? -N o que el matar es caso de conciencia. ¿P u e s qué hizo en todos estos puntos? -R e z a r y más rezar... por los difuntos. -E s hombre de valor, vé lo 4 ue dices. -E s o no más le falta, y las narices (1) ¿A quién debió Valencia todo amparo? -A sus vecinos, y al valor de Caro. ¿Mucho habrá trabajado Cervellón? 1- -S í acompañó a don Pedro... en la oración. -Conque, en suma, ¿estos dos no h ¿ai hecho padaí -Sí; cortarle a Moncey la retirada. ¿Y cómo puede ser, si pasó el río? -F u e r o n qr otro lado, señor mío. ¿Y por qué no salieron a l atajo? -Dolidos de Moncey y sus trabajos. ¿Conque Moncey pasó sin perder nad -Ñ o que sacó la pólvora... mojada. -P u e s si nadie lo vio, ¿cómo se sabe? -Porque no es imposible, y todo cabe. -Y ahora que está sin pólvora, ¿qué haremoS: -C o n pachorra detrás los seguiremos. ¿P u e s no será mejor apresurarse? (1) Según el padre Rico, desapareció después del, combate, huyendo vergonzosamente, el general dorna. i- L a artillería francesa destruyó nuestra primera línea; replegáronse los españoles a l a segunda, establecida en el arrabal de Cuarte, que defendieron hasta que, llegada la noche, se vieron obligados a replegarse a la ciudad. Dolorosa era la pérdida; pero Valencia había ganado un día más para prepararse a la defensa, en 2 a que se dispuso a tomar parte toda la población. U n paisano, llamado Juan Bautista Moreno (el (Torrero) arrastró y colocó él sólo un cañón en la puerta de Cuarte, y con una espada en la mano alentaba a sus compañeros, y cerraba y abría las puertas, sin reparar en el peligro a que se exponía. L a puerta de Cuarte fué embestida tres veces por los franceses; otras tres acometidas a la puerta de Santa Catalina no tuvieron mejor éxito. Como último recurso, atacó Moncey la puerta de San Vicente, considerada como la más débil, pero inútilmente; y Jos franceses se retiraron a las ocho de la noche ía media legua de la población, a los pueblos de Mislata y de Cuarte. Imposible le parecía a Moncey tan heroica resistencia en una ciudad abierta; pero habría cambiado tíe opinión al entrar por sus calles y ver a los anacíanos arrancando los hierros de los balcones y Verjas y partiéndolos en pedazos, para que las muj e r e s desde l a condesa a la labradora, formasen con ellos sacos de mortífera metralla; a los paisanos, adiestrados por hábiles oficiales, convertidos en ar tilleros; a los labradores, dirigiendo, desde las alquerías y huertas, sus certeros tiros al padre Rico, entusiasmando al pueblo; a don Luis Peñaranda, haciendo prodigios de valor al frente de los huertanos; a los jefes y soldados, realizando actos heroicos, y al mesonero Miguel García verificando solo y a caballo cinco salidas, y consumiendo en cada una cuarenta cartuchos con extraordinario- acierto. A l ver Moncey que dé los 9.000 hombres que llevaba había perdido 3.000, que carecía de municiones y que no llegaba Chavran de Cataluña con los refuerzos anunciados, salió para Almansa el 2 de julio, encaminándose a reparar sus fuerzas en Albacete. S i el general Llamas, situado en A l m a n s a e l ¡sonde de ¡Cg veUgm. flue. estaba j n A j c i r a gpn im- 1 t