Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
VERDADES Y MENT I RA S L arte de retratar niños está reputado como muy difícil de practicar con buen éxito. L a natural movilidad de la chiquillería es el gran enemigo de u n buen retrato, casi tan grande como el forcejeo de las madres para conseguir que los niños pongan el gesto con que están más ricos. De ahí que durante mucho tiempo los fotógrafos hayan tratado de cautivar la atención de los nenes con la promesa, siempre incumplida, de que va a salir un pajarito. De nada sirve ya semejante argucia. L a talla de la credulidad se ha rebajado mucho en todas las edades, y ya hay entre los chicos de cuatro años discusiones sobre si vinieron de París en tren o en avión. Nada, pues, tiene de extraño que se haya corrido entre ellos la especie de que el pajarito del fotógrafo es una entelequia. (Ellos lo pronuncian pampina Y si hoy día un fotógrafo acude a la anticuada muletilla, el niño que se está retratando suelta el chupón y emite unos sonidos que son palabrotitas. Tanta es, en fin, la antipatía acumulada en nosotros por la eterna decepción dé los estudios fotográficos, que cuando de algún sitio sale un pájaro de veras le pegamos un tiro. No puede ser otro el origen del tiro de pichón. Ahora bien, lo que debe hacer un fotógrafo es tjener un tipo lo bastante interesante para interesar por sí mismo. Ved, si no. el ejemplo: una criatura que no se puede estar más quieta mien- E LAS VACACIONES D E L MONO tras la retrata un chimpancé. Si yo fuera fotógrafo, ya me estaba dejando crecer la barba por todo el cuerpo. Y otro arte que también se la; trae de difícil es el de andar en dos pies sin ser ridículo. Ese equilibrio del cuerpo obliga a un equilibrio de discreción, a un ten cor ten especial, porque ni se ha d andar tan desmadejado y flojo que parezca que uno quiere hacerse perdonar el haberse puesto de pie, ni se ha de mostrar tan orgullosc y estirado como esos hombres d roseta en el ojal, que muchas veces no tienen m á s mérito que e de saber andar, y aun correr, coe la mitad de sus medios de locomoción. Los mismos pingüinos nc saben cómo arreglárselas para andar dignamente, sin exagerar k dignidad. N i quieren ser tan enfáticos que parezcan personaje! pasando revista al público que les rinde honores, ni tan humildes que sus tocas blancas y negras les den un aire de hermanitas de los pobres. Y es que por el mero hechc de ser bípedo se llena uno de responsabilidades. DOS C L A S E S D E B Í P E D O S Bueno, ¿y qué me dice usted de esta tercera foto? Pues lo siguiente que así como Madrid tiene ya la Casa de los Gatos, en Hamburgc tienen la Casa de las Gatas; pero no crean ustedes que os un Círculo gatuno femenino de dicado a la frivolidad. Nada de eso. Se trats de la casa de maternidad de las gatas. Cuandí una gata sospecha que se va a aumentar el número de sus parientes en primer grado, tiene abiertas de par en par las puertas de ese asilo, donde son acogidas sin distinción de ideas políticas Y eso que todos los hijos de las gatas son naturales. L a foto es un testimonio del buen trato que se da a las huéspedas. Y es muy posible que no se pare ahí el buen corazón de las directoras de la casa. A lo mejor alguna de ellas se sube a los tejados a impedir la trata de gatos. Es admirable la cantidad de ternura que se sacan en los entreactos los pueblos de pura sangre guerrera! RAMIRO U N A F A B R I C A D E GATITOS MERINO (Fotos M a r í n
 // Cambio Nodo4-Sevilla