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NO DEJE USTED DE LEER TODOS LOS DOMINGOS O U E ES U N P O R T F O L I O por la diversidad de sus fotografías. U N L I B R O por la abundancia de su texto. U N M U S E O por la belleza de sus planas artísticas; y U N R E G A L O por la baratura de su precio. UNA PESETA E L mmsm 27 t E. RODRIGUEZ- SOLIS LOS G U E R R I L L E R O S D E 271 Aunque el Consejo de Castilla trató de impedir la ábertad de imprenta, de la que no era partidario, no pudo prohibir El Semanario Patriótico, escrito por el gran Quintana, ni su célebre oda España Ubre; ni la aparición de El Centinela contra los franceses, obra de Campmany; ni la publicación de un escrito muy aplaudido de don Juan Pérez Villaatnil, en que decía a Fernando que verificado su anhelado rescate y vuelto al Trono, si quería conservarle mandase poco, mandase menos, porque eran demasiadas las llamadas prerrogativas de la Corona, y el pueblo, al salir a recibirle, ya libre, le presentaría una Constitución a la que había de atenerse Y es que Ja verdadera censura la ejercía en aquellos momentos el pueblo, más sólo para aquellos trabajos que no respondían a sus patrióticos sentimientos. Nueva expedición contra Gerona. -Don Juan Claros. -D o n Francisco Miláns. -D o n José Manso, Los Somatenes del Ampurdán cercaron el castillo de Figueras, de que se hallaban posesionados los franceses desde su entrada en España, decididos a reconquistarlo, y sólo se retiraron cuando los sitiados se vieron socorridos por el general Reille (5 de julio) que llegó de Perpignán con numerosos refuerzos. Orgulloso Reille con este triunfo imaginario, y persuadido que la cercana plaza de Rosas, aunque en parte desmantelada, atizaba y sostenía el fuego de la insurrección en todo el Ampurdán, suministrando armas v municiones a los Somatenes, intentó el 11 de julio tomarla por sorpresa, pero le salió vano su i n tento. Orgulloso Reille, la intimó la rendición, que fué rechazada con noble altivez, así por la escasa guarnición como por el paisanaje, y el general francés tuvo que desistir de su empeño al saber que se acercaban algunos somatenes, al mando de Claros, en socorro de la plaza. E r a don Juan Claros un antiguo militar retirado, ayudante mayor que había sido del Batallón ligero de Gerona, y que se había distinguido en las guerras de 1793 contra ios franceses. Honibre de tanto valor- como prestigio, gozando de una justa celebridad, muy práctico del terreno, como hijo que era del país, había recibido el mando del Segundo tercio de Miqueletes, creado en Figueras el 15 de mayo, a l frente del cual interceptaba continuamente los convoyes que de Francia enviaban a las fuerzas que ocupaban el castillo de Figueras. E l 23 de julio, cerca de Pons de Molíns, derrotó Claros un gran Cuerpo de ejército, le hizo 300 bajas, le cogió muchos prisioneros y se apoderó del convoy. Claros, llevando al frente a sus intrépidos Miqueletes, y con la ayuda de algunos otros Somatenes del Ampurdán, atacó al general Reille, derrotándole en varios encuentros, y señaladamente en el de Alfaro, en que le causó grandes pérdidas. Duhesme había resuelto emprender una segunda expedición contra Gerona, con la ayuda de las tropas de Reille, al que mandó se encaminase de F i gueras a Gerona, cuya plaza- -dijo al salir de B a r celona, imitando la célebre frase de Julio César- -se proponía atacar el día 25, tomar el 26 y arrasar el 27. Contra lo que esperaba, halló su camino sembrado de obstáculos. Los Somatenes, mandados por don Francisco M i láns, militar de justa reputación, hombre de un valor probado y de una capacidad extraordinaria para la guerra de guerrillas, como veremos en el transcurso de nuestra obra, y por los hermanos Besos, le salieron al encuentro, y ayudados por el fuego de una fragata inglesa y cuatro buques catalanes que guardaban la costa, le acometieron, logrando quitarle algunos cañones. Aunque con trabajo, llegó Duhesme a Gerona, uniéndose con Reille, juntando entre los dos un Cuerpo de ejército de 12.000 hombres. Con todo, las pérdidas que había sufrido en el camino le h i cieron demorar el ataque de la plaza hasta recibir de Figueras algunos pertrechos de guerra que había pedido. E l 12 de agosto intimó la rendición a Gerona, y como fueran desechadas sus proposiciones, rompió íel fuego el día 13, particularmente contra el castillo. de Mpntjuich. V
 // Cambio Nodo4-Sevilla