Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. MIÉRCOLES 23 D E J U L I O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 7 Su excelencia no estaba y nos despedimos en la acera de Gobernación; puse proa al Casino, y en un café de la calle de Alcalá encontré al bravo matador de novillos malagueño que se llama... no recuerdo el nombre en este instante, pero no se afligía a la hora de matar. N o tardó en ser primer espada. ¡O11 Rafaé- -me dijo al diquelarme- tome usted una copita conmigo; ya sé que va osté de gobernaor a mi tierra, Málaga; i m alaga mucho la notisia! -B u e n a provincia, ¿eh? L o mejorcito que hizo Dios cuando actuó- de alfarero de este globo en los primeros días del caos. ¡Vaya una joya, compare! -E s o me acaban de decir. ¿Y en qué consiste tanta bondad y belleza? -P u e s verá usted: allí no hay frío ni calor y se crían los mejores vinos y las mujeres más hermosas que se pueden admirar en la cristiandad, en la morisma y en los extranjís. Comienza en invierno a bajar la columna dé mercurio, todo hace suponer que el frío se viene encima, no hay más remedio que sacar la capa; en cuanto hace usted la intención el termómetro sube; lo contrario pasa en estío; hay días de terral angustiosos, los botijos arden, sobra la chaquetilla, es preciso arrancarse la piel; pues no se quite osté la almilla, porque se entera el termómetro y baja dieciocho grados en un decir: ¡Jesús! y si no se envuelve usted la nube, se constipa. ¿Y cómo soportan ustedes esos cambios bruscos? -E l vino lo apaña too; como lo guardan en cuevas, en invierno está caliente y en verano frío; unas veces arropa y otras refresca, verdadero atemperante y reconstituyente, ¡caldo ie s o l! ¿Y no ha oído usted decir si los hombres políticos dan mucho que hacer? ¡Ca, no, señor! Todos son buenos, noblotes y mu decentes, más bien criados que un toro de doña Celsa Fonfrede. Tomé el tren en sábado; en Campanillas me esperaba buen golpe de correligionarios. Todo fueron vítores y aplausos; la odisea no podía presentarse mejor. M e sentí, virrey de opereta. Todas las noches, al volver del teatro, o de alguna reunión, el calabocero me saludaba con esta apacible noticia: ¡S i n novedad en l a guardia, señor gobernador! L a semana entera se pasó sin cambiar de disco; el sábado hubo alguna variante; el guardián, al verme, exclamó: ¡H a y novedad, señor gobernador... y no hay novedad- ¿C ó m o es posible ese disparate? ¡Señor, perdone vuecencia; pero es que los sábados, hay en Málaga un hueso, que además de hueso es un borrachín impenitente, y como aquí el vino es bueno, aunque traidor, a las tres copas que toma el pobrecillo al salir del trabajo, se le v a la cabeza al hueso, y como el infeliz comprende que sin hora fija, lo han de traer al fin y a l cabo a la Aduana, a eso de las once un pie tras de otro para no tropezar, se viene aquí y se pasa la noche cantando por alegrías, tientos y caracoles. -L a música no hace mal a nadie- -repliq u é- déjale cantar y ábrele la puerta cuando se aclaren el día y su cabeza. Mientras subía la escalera, pensé allá en mis adentros: -S i aquí no ocurre nada de particular, ¿por qué el refrán dice: M a t a al Rey y vete a Málaga? 1 CRITICA Y NOTICIAS DE LII El po- El amante invisible p o r A J b e r t o Insúa. O t r o s libros. brecillo de A s í s Poesías Salterio novela consiste precisamente en la actitud magníficamente humana respecto a l más Es difícil desarraigar de la conciencia el allá. Los poderes del Averno están al servicio paralelismo entre bueno y natural. L o no nade su Pandoro. Pandoro pudo justificar su tural, y aun lo sobrenatural, inspiran siemnombre griego, pudo verse agraciado con topre recelos, y la misma Iglesia católica se dos los dones; pero, abrumado al ver entrar cuidó de que el abogado del diablo i m en su existencia el elemento demoníaco, se le pugne los milagros de presuntos santos con trabó la reflexión y limitóse a la invisibi iobjeto de poner muy en claro lo que parece dad; no se le ocurrió ni siquiera pedir la i n estar más allá de la Naturaleza. E n Literacorporeidad, que hubiera sido el complementura no cabe duda que el público recibe con to debido; y eso que el diablo con quien tratacautela al deus ex machina, parte por ese ba estaba dispuesto en el momento del pacto general prejuicio y no poco debido a la co- a las más amplias concesiones. Disculpemos a rriente realista de fines del siglo x i x que Pandoro porque estaba obsesionado con la muy en persona mayor relegaba. lo fantástico idea amorosa de una dama. de alcurnia. Desa los niños. P o r esto es valiente y digno de pués, lo mismo que a Fausto, el diablo le emser loado el que un escritor de gran público pujó a la empresa de gobernar a sus semejantes. Pandoro era ahora hombre diferente como Alberto Insúa presente a sus lectores a los demás. Debido a esa diferencia, consicon toda la riqueza de llamaradas y detogue triunfar de momento. Shaw, derivando naciones propias de una fiesta de fuegos de sus ideas de Montesquieu, ha expresado hace artificio esos maravillosos relatos que titula ya mucho su fe en que los gobernantes sean El barco embrujado y El amante invisible. diferentes de los gobernados, proponiendo a Los autores de novelas extraordinarias los amarillos como regentes ideales de la desproceden hoy día a lo Julio Verne, a lo quiciada Europa. L a selección natural da el Wells, y lo maravilloso de sus personajes se triunfo en amor también a los muy diferenexplica por una mayor extensión a aplicates. M a s Pandoro no comprendió, no supo ciones prácticas de lo que ya son axiomas comprender; se gozó en su invisibilidad, no científicos, ocupándose así, más que de lo so- ¡en ser diferente; le deleitaba hacer lo que brenatural, de las posibilidades de lo natuquería, pero no se resignaba a tratar a los ral. Pero en el caso que nos ocupa el escrihombres como dictador implacable n i a que tor se ha lanzado directamente a la conOctavia le amara tan sólo como a uno que quista del más allá sin tercería de ciencia es distinto de todos los demás. T u v o que ninguna. Su lema han sido aquellas palabras terminar pidiendo al diablo que le convirque el pasajero misterioso dirige al doctor tiese en vegetal para no s u f r i r fué un tíDemetrius en el primer capítulo de El barco pico ex dictador en el destierro... Y lo soembrujado: H a c e usted mal, ilustre doctor, brenatural no le sirvió para nada. en pensar que todo se explica con su Magnífica huida del v i v i r cotidiano es l a ciencia novela sobrenatural de Insúa, que desconBarrie en Inglaterra y Heinz Ewers en gestiona nuestro cerebro, cargado de realiAlemania, han procedido de igual manera, dades sin escape. Wells sería en un relato aunque por diferentes motivos. E l autor de semejante más científico y menos verdad, Peler Pan refleja de continuo esa atmósfehaciéndonos ver que el amante invisible ra de nursery tale que todo buen inglés trapudiera ser realidad dentro de algunos años ta de captar en su casa cuando menos una el autor nuestroha escogido con mucho gravez al año: por Christmas. E s fantástico, en cejo un personaje simpático por su facilidad, suma, porque se siente niño, y la imaginacomo nosotros; pero protegidos por fuerzas ción del niño, inglés está poblada con las de más allá del progreso, de más allá de ese maravillas que sus remotos abuelos los celcorte rápido donde todo estará resuelto, dontas creyeron dogmas. Heintz Ewers recuerde se sabrá todo y donde terminará todo: da una tendencia de buen abolengo alemán del Apocalipsis. (Tieck, Brentano, Fouqué, Chamisso, H o f f L a obra de Insúa es más agradable que la man) tendencia que brotó a comienzos de Wells porque es más interesante el homdel x i x porque los espíritus necesitaban huir bre embrujado que la máquina perfecta. -El de las realidades de la revolución y sus gueduque de Canalejas. rras y refugiarse en el mundo de las leyendas antiguas, de la fantasía. La mandragora y El vampiro, sus dos obras más conocidas, O t r o s libros ya las señalé en una ocasión como algo seE L POBRECILLO DE A s í s -D o n Adolfo de dante después de tanto libro de guerra. Sandoval, el brillante escritor y académico, E l origen de la nueva manera de Insúa, ha publicado un nuevo libro. N o se trata de tan parecida a la de los dos autores mencionados en su magia pura, romántica y no ¡un volumen más que, pasada la actualidad del momento, cae en el olvido. E L P o r- R E C i científica, tal vez tenga motivo también en LLO DE A s í s es un libro de ahora y de siemese cansancio de la realidad apuntado en pre; una historia del santo, un interesantíHeinz Ewers. Sabe que sus anteriores novesimo y verdadero estudio histórico social, las realistas fueron éxitos rotundos, pero que apasionará a los admiradores y detracsin embargo se dice: A h o r a voy a hacer tores de San Francisco, suscitando vivas otra cosa; estoy cansado de hacer eso y ¡discusiones. suprime de u n plumazo el tiempo, el espaMucho, y en todos los idiomas, se ha escio y la causalidad, y lleva su novedad al crito sobre la vida del poverello; pero hapúblico, a su gran público. Tiene su situacía falta que un comentarista imparcial, seción cierta semejanza con aquel momento en reno, justo y al mismo tiempo un novelista que D Juan Valera escribió el cáustico de fina sensibilidad poética, como el señor Morsamor. A qué ocultar que este terreno Sandoval, hiciese este libro, documentado, razonado y ameno, al margen de todo pares peligroso, que hay que tener cuidado con tidismo y de toda tendencia. que lo sobrenatural no resulte falto de naturalidad, con que el protagonista no sea un E l libro de Sandoval, al que auguramos un gran éxito de venta, es un concienzudo actor engolado en lugar de un superhombre. trabajo, rebosante de espiritualidad y de E l acierta máximo de Insúa en esta última Insúa y lo sobrenatural RAFAEL COMENCÉ