Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MADRID- SEVILLA 26 D E 1 U L I O D E 1930. NUMERO 10 C T S SUELTO REDACCIÓN: PRADO D E SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y ANUNCIOS: MUÑOZ OLIVE, CERCANA A T E T U A N SEVILLA BC DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O VJGÉSIMOSEXTO N. 8.606 M- íff a admirable Ciudad Universitaria. Pero deje- zarines un romance de moros y cristianos mos a estos hombres de buena voluntad que, que recordaba la época gloriosa dé la Repensando en- la Patria y en la juventud, siri conquista. Luego la comparsa de los tunos dar demasiado oído al bullicio de estos días sacó a relucir, con gracia y malicia inofenImpresiones de agitación, dan jornales a los obreros, tra- siva, en versos bien hechos, los defectos: y Como en mi último viaje, por razón de bajan en sus talleres y laboratorios, y con- pecadillos de algunos convecinos presentes, la enfermedad de mi nieta Mercedes, fue- templemos otros aspectos de la regeneración que no los negaban, sino- que los confesaron pocas las personas que me vieron, mis de España. ban y pedían por ellos perdón a la Virgen. compatriotas van a pensar que no hice nada En mi pueblo, Saelices, está terminada ya E l director de la comparsa- habló de los o que me aburrí en los días que pasé en la nueva escuela, cuya primera piedra puse tiempos malos que estamos atravesando, en España. Los que así piensan es que no sa- la última vez que estuve en España. Es un los que se oye decir: Esto ño tiene remeben lo que es para los que vivimos lejos de hermoso edificio, con amplias y espaciosas dio y, señalando a la ermita, nos decía: la Patria el aire, y el cielo, y las flores, y salas, y anchas ventanas, por las que pene- Allí está la Virgen de los Remedios; ella el ambiente del país natal. tra la luz y el aire puro de un jardín. Aire lo encontrará En los tiempos en que la etiqueta me di- y luz son ya vida para los niños. He lograCuando tunos y danzarines acabaron con ficultaba andar por el mundo como ahora do dotarlas de abundante y moderno ma- sus relaciones, los romeros, formando gruando, no podía oír nunca sin honda emoción terial, y espero que con la ayuda de: los se- pos, se sentaron en el suelo para almorzar. en la ópera Aida la escena en que la he- ñores maestros habré logrado hacer algo Sacaban sus provisiones y me decían: ¿Usroína recuerda su Patria lejana, y compren- por Saelices. Soy de las que creen firme- ted gusta? Me fui a. almorzar a casa, pero día muy bien cuando, en el dúo con su pa- mente que mientras no empecemos por la les prometí que cuando, por la tarde, entradre, el Rey Amonasro, que le recuerda los escuela no lograremos hacer nada. Cuando ra la procesión en el pueblo estaría allí. Y bosques de su tierra, exclama: Un ora di me preguntaban por qué no había llevado llegué a la hora en que los danzarines iban dolceza e poi morir ahora a los nietos, como cuando eran pe- a la iglesia a buscar a la abuela Santa Hay algo indecible, algo inefable que une queños, les contestaba que porque estaban Ana para que saliera a la era al encuentro a cada ser con la tierra en que nació. La ya en edad escolar, y en esa edad en Ale- de su hija, la Virgen, que volvía del Cerro. vida, la suerte puede atarnos con lazos es- mania los hijos de los príncipes, como los Sacaron en andas una figura antigua sentrechos a otros países; pero en el. fondo hijos de los obreros, no pueden faltar un tada en una silla, que fué saludada con cocontinuamos amando toda la vida la Patria solo día a la escuela hetes y gritos de ¡Viva la abuela! No que nos vio nacer. Había pensado inaugurar oficialmente la debía llegar a la era antes que la Virgen Nó tenía intención de filosofar cuando, nueva escuela durante mi estancia en L u- de los Remedios, porque en España no se cogí la pluma; quería tan sólo contar a los jan; pero luego me pareció que nó hacían puede admitir que un modelo de perfección que no me vieron todo lo que hice en Es- falta ceremonias estériles cuando todos nos como es la Virgen María haga esperar a paña, fuera de mi vida dé familia, que ya entendíamos como una familia. Fui una tar- su madre. En efecto, cuando llegamos a la conté en otras impresiones. de al pueblo, admiré el edificio, desempaque- era ya estaba allí la Virgen esperando, y Me fui de Munich, por Suiza, a Barcelo- tamos el material, que acababa de llegar de todo el pueblo con tan buena compañía volna, porque el actual alcalde, conde de Güell, Madrid, y, de acuerdo todos, decidimos que vió a la iglesia. Yo me despedí de todos y continué mi que había conocido de niño en Comillas en no se haría el traslado de los chiquillos hascasa de su abuelo, mi inolvidable D. Antonio ta que empezara el nuevo curso después del camino a Madrid, deteniéndome en RiánLópez, me había convidado a ver la Expo- verano. Estos revoloteaban alrededor nues- sares para dar la bienvenida a las teresiasición. Todo lo que me habían contado na- tro sintiendo- su importancia. Todo lo qué nas en nuestra comarca, donde tanto bien cionales y extranjeros era poco ante lo que contenían aquellos cajones que habían lle- pueden hacer. vi y admiré. Comprendo que España y Ca- gado de Madrid era para ellos, y de ellos E l señor obispo de Cuenca, que gusta de taluña se sientan orgullosos por la obra rea- estábamos hablando. Y a veis cómo nos que veamos y admiremos las riquezas arestamos ocupando de vosotros- -les dije- tísticas y las maravillas de su diócesis, me lizada. Encontré tiempo para ir a Montserrat y ahora tenéis que ser muy buenos j muy había dicho en una excursión que hicimos besar la mano de aquella Virgen bendita. aplicados. Así nos entendimos mejor que juntos a los Palancares: Vaya a saludar Gusto mucho de arrodillarme al pie de los con los discursos oficiales. a las teresianás, que están ya en Riá. nsáres; Dio la casualidad de que a los pocos días se alegrarán mucho de verla Fui y bajé altares, donde lleva el pueblo sus anheles. Qué cosas nos contarían los muros de los era la fiesta del pueblo, la fiesta del Cerro a la cripta de la hermosa capilla que guari Cuando me enteré suspendí mi viaje, para da los restos del duque de Riánsares, que templos si pudiesen hablar! i el que ya tenía todo dispuesto. Otro díaoí misa en Nuestra Señora de la I Fui con mis hijos al Cerro de Cabeza de veo en los recuerdos de mi niñez venir, en Merced. M i nieta Mercedes estaba enferma, j Griego para esperar allí la llegada de la París todas las noches, con mi abuela, a y me consolaba rezar a la Reina del Cielo Virgen de los Remedios, que venía desde el cenar con nosotros. bajo esa advocación. Me escuchó. Gracias! pueblo en procesión, llevada en andas por La excursión a los Palancares, qv. s hicile sean dadas. sus devotos. Llevaba un precioso manto mos invitados por el infatigable ingeniero En Madrid visité las obras de la Ciudad blanco bordado en oro. Delante de la ima- jefe forestal de la provincia, nuestro fiel Universitaria. Almorcé, un día con los viz- gen venían los danzarines incansables, bai- amigo D. Jorge Torner, fué sencillamente condes de Casa Aguilar, en la Residencia de lando todo el camino (ocho kilómetros) al preciosa. Kilómetros y kilómetros de pinaEstudiantes, fundación del Sr. Del Amo. son del tamboril y la dulzaina. E l Rey Da- res, con árboles seculares, que recuerdan, Está edificada con cariño para que los mu- vid manifestaba también su devoción bai- estoy por decir que con ventaja, la belleza chachos se sientan bien y estén contentos. lando delante del Arca de la Alianza. Asi y grandiosidad de los bosques más hermosos Alrededor de esa casa van a construir sus llegaron a la ermita, que los cristianos edi- del Norte de Europa. Y es que, así como Residencias nuestros hermanos de la Amé- ficaron sobre las ruinas del templo pagano Cuenca ciudad es una de las poblaciones rica española. Pronto habrá también una de la antigua Segobriga. Las mujeres, con más bellas y pintorescas de España, Cuenca casa alemana, lo cual quiere decir que la encantadora familiaridad, bajaron de las an- región, con sus imponentes montañas, las Ciudad Universitaria ha impresionado se- das a la Virgen y la colocaron en el nicho torcas de sus pinares y las cascadas y hoces riamente a este pueblo de pensadores. E l Rey del altar, que ráoidaménte cubrieron de flo- de sus ríos ofrecen al visitante lugares de recibió de un buen amigo mío, admirador de res campestres. Era emocionante la misa en encanto y belleza incomparables. Los señoEspaña y del Rey, la cantidad necesaria para aquel lugar. Y o pensaba que el Dios que res del Patronato del Turismo harían obra edificar una Residencia en la que confra- había elegido el séquito de sus apóstoles en- de justicia y patriotismo dando a conocer ternicen españoles y alemanes. La realiza- tre los pescadores de Galilea se complacía a nacionales y extranjeros lo que es Cuención de las obras queda en manos de los en bendecir a aquella gente sencilla y buena. ca y su provincia. que, pensando en España, están haciendo sur- Después de la misa, con la misma sencillez gir de una manera maravillosa 1 a futura y que habían rezado, me declamaron los dan- ¡PAZ DE MI VIDA