Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A BC. JUEVES 31 DE JULIO DE 1930. EDICIÓN DE ANDALUCÍA. PAG. 1 del idioma catalán; la renovación de nuestro derecho civil, a fin de que no pueda ser aplicable en Cataluña el general de España; la enseñanza primaria en catalán, y. la universitaria también. N o se cansarán nunca de pedir, y con esto no harán más que ser fieles a su ideario. Se JOSÉ M S A L A V E R R I A encuentran mal en España, y procuran, ya Ginebra, julio, 193 a que no pueden ni les conviene separarse de ella por muy separatistas que sean, que les moleste lo menos posible. Y a lo dijo, cuanEL PROBLEMA do convino decirlo, el Sr. R o v i r a y V i r g i l i CATALÁN N o os pedimos que nos gobernéis bien, sino que nos dejéis solos. L a bandera catalana- -han dicho catalanistas de la derecha y Sin solución de la izquierda- -la queremos bien alta, bien t J n grupo de intelectuales de Madrid, enderecha y bien sola. P o r no poderla izar tre los que hallaríamos alguno que no sabe bien sola, la L l i g a Regionalista 110 ha abanpalabra del problema catalán, y otros que, si derado su balcón con la gloriosa enseña de bien lo han estudiado en los libros, no lo han las cuatro barras. L a prefiere enrollada en vivido y desconocen completamente al catasu vitrina que ondeando al viento en comlanista, el cual, cuando le conviene, sabe vepañía de la española. Pedirán siempre; unas lar su pensamiento y ocultar sus intencioveces para satisfacción de sus ideales y otras nes, e incluso, llegada la ocasión, organiza para mantener la agitación en Cataluña, pues banquetes como el llamado de la C o n c o r d i a sin ruidos, protestas y trastornos no podrían a los pocos meses de haber desechado una vivir. Con la agitación aumenta la tirada de proposición de un ilustre presidente del A t e los periódicos, se venden libros, se hacen fáneo Barcelonés, encaminada al establecimiencilmente reputaciones y despachos abogadito de una inteligencia entre intelectuales les, se escalan elevados sitiales, se obtienen castellanos y catalanes, y que por rechazada cargos en Consejos de Compañías explotatuvo que dimitir el cargo rector de la culta doras de pingües negocios, y muchos arribisCasa, se ha pronunciado- -el grupo aludido- -tas salen de la obscuridad provinciana, a la a favor de una solución jurídica al pleito que sin el hecho diferencial estaban etercatalanista. P o r otra parte, se afirma que don namente condenados. Santiago Alba lo resolverá de una vez en E l tiempo nos dirá de parte de quiénes cuanto sea Poder. Pues bien; yo, que no soy está la razón: si de los que creen en la pointelectual, y si lo fuera protestaría del calisibilidad de dar una solución española al ficativo por pedantesco, y que no sé de la problema catalán o de los que opinamos que ciencia de gobernar lo que el Sr. A l b a yo, éste seguirá planteado y no dejando goberhumilde ciudadano español, pero que vivo de nar, perturbando a Cataluña y a España cerca el problema catalán, y que mis ojos toda mientras el Estado no haga dejación de ven y mis oídos oyen lo que ño pueden ver sus derechos inalienables en favor de las ni oír los intelectuales de M a d r i d ni el señor aspiraciones catalanistas. A l b a digo y sostengo desde las columnas Actualmente el mar está encalmado. pormás altas de la Prensa española que ni el seque se esperan concesiones- -más concesioñor A l b a tiene l a fórmula precisa para renes- pero en cuanto éstas sean efectivas solver el problema n i aquellos sapientísimos volverán a encresparse las olas y la tormenseñores han de facilitársela, a menos de ser ta se desatará de nuevo con mayor furia tan amplia, intensa y extensa que haga de la que nunca. soberanía de España en Cataluña una pura Cada concesión fortalecerá el aliento de los agitadores, y ya veremos lo que ocurre, ficción. S i se acepta esta fórmula y se aplica, que no será nada agradable para España. en la inteligencia de que ha de dejar a salvo i Pero no estamos viendo cómo ya algulos intereses económicos de la región catanos piden, y otros como D. Marcelino D o lana en la Península, no hay duda de que el mingo prohijan: la idea, la separación moproblema se resuelve por muchos años. mentánea de Cataluña para que ésta pueda Todo lo que no sea esto serán paliativos. libremente concertar con España un Tratado E l problema, en lo fundamental, quedará en de connivencia? pie. Con éstas o aquellas concesiones, comS e ñ o r A l b a por España, por Cataluña, patibles con la Constitución y los derechos quisiéramos equivocarnos; pero, a nuestro inalienables del Estado, se logrará de moentender, usted, nuestro ilustre amigo, no mento aquietar los ánimos y asegurar l a paz tiene la fórmula para resolver la cuestión por un lapso de tiempo más o menos largo, catalana, pues del mismo modo que dos no no mucho: el preciso para que los catalanistas riñen cuando uno no quiere, dos no llegan se acomoden al nuevo estado de cosas y toa una armoniosa inteligencia cuando uno de men posiciones para otra ofensiva, para otra los dos no la desea. petición, para otra exigencia, hasta dejar ADOLFO M A R S I L L A C H completamente reivindicado y sin pretexto de queja el hecho diferencial Fijémonos en el capítulo de las peticiones catalanistas: A B C E N B 1 ARRÍTZ en 1900 piden un concierto económico, que no se les da y debió dárseles; más tarde presenEspañoles a granel. Deportes tan el programa mínimo del Tívoli, que es una verdadera reclamación de autonomía; aristocráticos como no se les atiende, dan marcha hacia A pesar de acoger muchos elementos nueatrás y solicitan la Mancomunidad, cuya convos, Eiarritz sigue observando algunas de cesión obtienen en 1914; tres años después, sus- más arraigadas tradiciones, merced a l a en 1917, llevan a la sanción de las Cortes, constancia de nuestros compatriotas, que un proyecto de Estatuto regional, de soluson siempre los primeros que acuden á esta ciones tan radicales, que el Sr. Maura, a pefavorecida playa, que debe a ellos su fama sar de su debilidad por el Sr. Cambó y de ya mundial. sus afanes descentralizadores, da por tierra Son numerosos los españoles que llegaron el proyecto con un discurso regalista muy a principios del mes de julio, como los condoctrinal; cae la Dictadura y, cuando se des de, la Vinaza, que se proponen pasar habla del restablecimiento de la Mancomutodo él verano en su villa T r o i s Fontaines; nidad catalana, dicen que eso no es nada y otra embajadora, la marquesa de Faura, está que hay que ir a la unidad espiritual de la también en la villa que lleva su nombre, con nación catalana mediante la Diputación sus hijos; los condes de Riudoms han vuelto única. Además piden, ínterin se solventa el. a la villa, cuya construcción se terminó a principios dé la temporada pasada, y reciten pleito de la autonomía integral, la oficialidad como queriendo hacer constar que todo, ahí abajo, puede i r y venir en juego vagabundo y cosmopolita, en modas e ideas audaces o arbitrarias, pero siempre que a la ciudad se le deje aparte su viejo espíritu incontaminado. a los marqueses de Alquibla y a D L u i s Roca de Togores; la marquesa de Bermejülo del Rey se hospeda, desde mayo, en su villa A m a y a los marqueses de Espeja se han instalado en su villa Sonsoles; la señera viuda de Sancho M a t a recibe a sus hijos, los señores de P i d a l (D Ignacio) y a los condes de Montalvo de Aragón. E l marqués de Casa Argudín está en su finca de A n glet, con sus nietos y su hermana, la señora de Caries; el conde de la Quinta de l a E n j a rada está en su villa de la Cuesta del F a r o con su nuera, la condesa del Valle de (Drizaba; la marquesa de Villadarias está en casa de su madre, madame. L e Motheux Bourb a k i los señores de Santos Suárez (D. F. están en su Cháteau de Graville; los señores Escoriaza, en T a i g a los marqueses de Cuevas del Rey en su villa Granada; la marquesa de Caicedo, en la villa Ojijares; el marqués de Ivanrey, en la suya; la vizcondesa de Portocarrero va a entrar en su villa Zaldívar, en l a cual se han llevado a cabo grandes reformas; el conde de Bahía H o n da se h a instalado en Anglet, en su villa el marqués de Alcedo ha regresado a la suya. Los duques de Baena y su hija, la marquesa de Villamanrique, según su costumbre, han llegado de los primeros, así como, los marqueses de Valderrey, los señores c! e Pida! (D Santiago) la marquesa de A u lencia y sus hijos, condesa de Llovera, marquesas de la Rosa, duque de Amalfi, marqués de Casa- Riera, señores de Bordas, don íaime Roca de Togores, señores dé V i c toria de Lecea, D Javier F de Henestrosa, condes de Campo Alange, condesa de Castillera de Guzmán, marqueses de San Juan de Buenavista, marquesa de San M i guel de Plíjar, condesa de Sierrabella. marquesa de Bolaños, señora viuda de M i l l a y sus hijos, conde de Egaña. conde del Real, señores de la Cuesta (D Miguel) señorita Martel y tantas otras personas conocidas cuya lista se haría interminable. E l mes de j u l i o suele estar muy tranquilo muchas personas quieren descansar del jaleo de la primavera antes de empezar la vida mundana del verano. L o s deportes, sin embargo, atraen a l a juventud, así es que el golf de Chiberta está muy concurrido por las tardes por los que se entregan a ese ejercicio, y también por las personas mayores, que van allí a tomar el té y disfrutar del aire de los pinos y de la vista del lago. A l Canot Club también acuden, muchos socios; es un sitio delicioso a la orilla del río Adour, donde los que participan del deporte acuático siguen con interés las hazañas de los jóvenes que surcan el río con sus ouí- boards, tomando el fresco y merendando agradablemente en la terraza. E l presidente del Club, que lo es el marqués de Ivanrey, aporta su inagotable actividad y todos los recursos de su ciencia náutica al cuidado de ese Centro elegantísimo, cuyas mejoras pueden apreciarse constantemente. Otro lugar muy selecto y ameno es el campo de polo, cuyas sesiones han empezado ahora y prometen estar brillantes en adelante, pues se ha aumentado el número de las cuadras en vista de los muchos caballos que han de competir en las pruebas. Se espera que S. M el Rey tomará parte en alguna de. ellas, como lo hizo en años anteriores. Entre las personalidades extranjeras que han. llegado en estos últimos días figura el notable sportmanVM. Santos Dumont, que reside en una casa de estilo español, la C a sucha, que adquirió de D Ricardo Soriano. H a traído consigo de París un magnífico galgo, que ha ganado e l campeonato de Francia y responde al nombre de Sabrettr du atable. Sabido es que el perro debe llevar, un nombre que corresponda a las iniciales de su dueño. MADRIZZYi Biarritz, julio, 1930. v