Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
VERDADES Y MENTIRAS OBRE qué tema versa la confidencia del hermano zorro? Acaso sobre política de la mala, que siempre h a ejercido gran influjo sobre este tipo de mamímeros. T a l vez sobre cuestiones de l i m pieza doméstica, en que los zorros ejercen un papel preponderante. Quizá sobre alguna veleidad amorosa que traspasa su corazón. D e todos modos, no tenemos base cierta en qué fundar estos chísmorreos. Cuanto hemos dicho son g a nas de amueblar la conversación. A c a s o el animalito se limita a congratularse del retorno de la falda larga y de que la cola recobre sus añejos prestigios. N o sé cuántos palmos m i d e- -l a c o l a de este a n i m a l -p e r o ¡c a r a y! cola i g u a l- -n o l a h a visto n i el Que e x p i d e- l a cédula personal. S Debe ser una delicia llegar a u n p a r q u e de L o n d r e s y darse un paseo en el- efantebús, p a l a b r a de etimología tan limpia y legítima como la de autobús. N o he visto los anuncios de la E m p r e s a explotadora de este vehículo, pero supongo serán como todos: ocho asientos, conducción exterior, parachoques de m a r fil, e x t r a c t o r de aire por la cu! at a, amortiguadores de m á x i m a eficacia, p r o p u l- sión de vitamina, carrocería reforzada con hebillas al cromo, v e n t i lador de oreja b i lateral, alimentación d e l a n t e r a lubrificación sinovial, acelerador de látigo, tres velocidades y m a r cha atrás, acabado en piel impermeabilizada... ¡E a lo mejor del mundo en m a teria de transportes! ¡O h quién t u v i e r a un a m o r- -c o n chica alegre, p i m p a n t e- (c o n tipo de postulante- ñ? i a tiesta de la F l o r) -y llevarla en elefante! Y a hemos quedado- -y no hay por qué revisar e l t e m a- -e n que estamos en el siglo de l a v e l o c i d a d del vértigo a ultranza. E l símbolo de nuestra época es este: un aviador que sale de un punto determinado, que se está volando diez, quince o veinte días y, finalmente, aterriza en el punto de partida. A n t e este afán de ganar tiempo no puede uno menos de exclamar: ¡Bienaventurados los que no tienen prisa y saben que nada hay que valga la pena de sufrir empujones y codazos. Nada, en efecto, tan de buen gusto como perder el tiempo en mansa paz, lejos de l a gente ajetreada, como estas l i n das chicuelas, amazonas de tortugas, que en el Parque Zoológico de Berlín experimentan el goce de trasladarse de sitio a l a mínima velocidad posible. Envío C o n l a m a y o r simpatía, a l viajero d e l tranvía en cuyos letreros r e z a ¡rezar. Señor, qué herejía! Chamberí por H o r t a l e z a RAMIRO MERINO
 // Cambio Nodo4-Sevilla