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son peligrosas. Más de un francés de los de Angulema desapareció entre los canaiillos de las blancas pirámides de sal y más de una. familia habrá llorado la desgracia de perder un niño. A veces también se perdían toros, y, una de dos: o se ahogaban o causaban daños. ¡Pero, no! Que un joven apuesto y decidido, apodado Poquito, sabe con su chaqueta sujetarlos a debida distancia y llevarlos ¡hasta el camino real. No es sola esta habilidad la de Montes, pues azares de la fortuna le obligaron, aun en vida del autor de sus días, a dedicarse a un oficio, al de abañil, y el ser albañil representa, además de la pobreza, muchas veces la muerte por la caída de un andamio. Los toros dan cornadas, pero también dan faina, gloria y dinero. Un oficio da grandes trabajos, poco dinero, una existencia de autómata y, como se decía, muchas veces la muerte sin pena y sin gloria. Montes encontró en el toreo su vocación, lo sentía por intuición y al propio tiempo se enseñaba a sí mismo; era, en suma, un autodidacto. Por ello cabe decir que su escuela era él, y que en su persona encarnaba la figura más destacada del toreo, que ha motivado llamarlo, como calificativo absolutamente propio, -el de arte de Montes, ostentando también él como preciado título el de Napoleón. de la Tauromaquia. Realizó a la perfección con la capa el quebrar, quitar, recortar y lancear; banderilleaba con elegancia y facilidad, saltaba ai trascuerno y pasó de muleta como nadie, practicando el volapié neto en la for- ITtO SE HA S E R V I D O SEÑALAR LA TARDE DEL LliXES i DE ABRIL BE 183. (SI EL TIEMPO LO PERMITE) PARA L A PRIMERA MEDIA CORRIDA DE TOROS, con que b Real Junta í í o a p i U l a Getarrelw de o t a C c r i da principio i I (emoorada, de U t onrráiáat p o r t p a r q u é e l tota d e t s producto se i n v i e r t a j eo b e n e f k de dichos pfaa E a t a b l e o m i e t t l o E LSEROS D O N B O i U N C O M A J t U BAMLAroff, CORREGIDORDE Y CON I ¿S DtTOAS S K t f E m S S T B C t l n A VZh G A B A D K K O XriñL fWmwtrr. LIMADORES, rFiaulam. Etpaías. J o Pinto j F r a n á s e SetiUt. Juan J B B U M Z U u n e l Bemen 7 P r a a c w Mbntet, tuntral. de C n i d a o a DOCTO a e s a P l a z a que lo estoquearán, por e l orden do a atnjgoedad, y i cayo ionfo canteo, j a t ccttcspoiidicntca mtdriilTt de latndeaiBcroa. P e d i o Saacaec. a a f c r i i i i r i laVlraWi. aa latMiilai aaa lahaift eana aaaha, a aa ai pato M e e n qaa atácate M e éoaa d adaata 1 M A N D A R A T P R E S I D I R Á L A I- L A Z A Y SOS D E P E N D E N C I A S ESTA M IL V i SE UBU tot SEIS TOAOS D E U S t ¿X 8li Ut. Tres. Traa. atAttADKUlAI. D- Mamad Gw nrta. D 1 TI 3 A Encamada. de D Maneai Bañueloa RodripicE. Azaltuiqoí. S nuüó 1 eipeaíot. o QnlTaaniíITaaatln iliainfii m i I L. -Ikt torSha i j T- II i i idiian fll TiT I Ti I) j- ff, -1 an t i n I I i i nrm l til i i moVac! a c a a b A aataaa a M eatoáa ataCHá n fillae. w t l. a C T w. p! a fa aaht. tl rWa. 0.1 feJ. j J a a r a a t l V l u j i n aOta ltM aa t. Plan O, TiTM. 1 taatka- k a r t- a a- r i l t n i a W a. i i t i a i a t t i 1 1 t rta aa at ana, f- a a ¿f pfaa y a i w n m- -a- f i w a n a W fc W b 1 1 1 -i... t i l l f l V l i 1 t r f i a a l i af. aa iii i b r í i i r- -T- 1 f- f i T P- l j a. h ¿ú h a w A a i d a a s R c a arfnad a a i a. i 1111 n ft a i i n laa aa- afca aa fac H d K k a a iiinliai dcéaa i l a t i i a f i l l i l a a a t a r c a al. aa t- -a ai a t r a t a i l a t a a. nliiiliialaattaaa Afcaasaao Mallín ajba gal i lili I 11 u i i u caá uiaiüuaa aacaa aanaai I je n at aa 41 IWca, pajáatata a U l Olí la alia i i aii atiif mi ai i illil l l I I I r I I I aai el ai atea, ana aitaa caafcndoa aioyaiilili lackfcacla gasaanaa il a i j m i w i i i i i l l i 1 i V i T j j a i t i i i laajatiií a l n l n l l ti ll l i ariíaa m i l i li M- ra j! n J i l ti 1i H i a auTailii atii faliil m Titm l a ijia imuaia ilil ili l i o a i ilaaili laaiH ligiai T 1 f l Ti, FftaXIOS H E L A S POSESaOSES. AaaW. aWr ti ali i MtL oaaiW tW, Sa W At. t U atan aaa la fa. caaaC alfimi aa a l l e a A t a r aaWr at aiaeai aa ¿a y aa j aUaeMítx aa ai Xnaa j ai a L A C O R R I D A S E OSÍÉIA i. IJS a a y 0 aft b aVaaV aaa iñaa ao b mO iimkU 1 m i6 UmMk 4 1 t i lMM mUi i t. i t r t V O3 m 0 Y VEOÍA. CARTEL D E LA ALTERNATIVA D E MONTES E N MADRID cedenie. Todo ello se ha evocado por Corrochano en forma amena y puntual, que excusa la repetición así como su fugaz paso aquel invierno por la Escuela de Tauromaquia durante dos meses, aunque, debido a la inclemencia del tiempo, apenas maestros y discípulos pudieron torear, según hizo constar el intendente Arjona, hablando de la marcha de dicho Centro oficial. Francisco Montes se presentó en Madrid el 18 de abril de 1 S 31, matando reses de ¡Gaviria y Bañuelos, alternando con él MoreniUo y Córrelo, resultando herido en un brazo, sin que el público se diera cuenta del percance. El primer comentario sobre su actuación en la corte decía: A todos usta, todos xtogian siT s reñ 1 ád 7 presencia de ánimo y lafirmezacon que hace los quites y entra a matar, etc. u CASA D E L DIESTRO, E N CHICLANA ma que indica el grabado que se reproduce. Pedro Romero dijo de él: Como diestro, primero puse en él todo mi conato por mi obligación y por advertir que carecía de miedo y estaba adornado de mucho vigor en las piernas y brazos; me hizo concebir sería singular en su ejercicio a pocas lecciones que le diese y tal como se ha verificado. Hasta su aparición puede decirse que no había propiamente cuadrillas de toreros organizado? contratándose en la mayoría de los casos separadamente a espadas, banderilleros y varilargueros (nombre con aue eran conocidos los picadores) pero fué Montes quien regularizó y disciplinó la lidia, suprimiendo el desorden en los ruedos. Tenía tal dominio de las suertes, que más de una vez anunció a sus compañeros los de- talles de ¡as que iba a ejecutar de igual modo que un maestro de esgrima marca los bolcnazos frente a un discípulo 110 aventajado. Presentación alternativa. -Este gran lidiador surge en el teatro de sus extraordinarios triunfos de un modo singular, ya que no había sido banderillero de ningún espada famoso ni le había protegido diestro alguno de fama. Montes se presentó en Sevilla en 6 de septiembre de 1830 como sobresaliente dé espada y con el alias Paquilo de ChicUma, haciendo constar el cartel: Para saltar un toro de la cabeza a la cola, suerte difícil, que nunca se ha visto en esta plaza. A la corrida siguiente, debido a su enorme éxiRETRATO D E DONA RAMONA D E ALBA, M U to, apareció ya como primer espada entre los novilleros que le acompañaron en la pre- JER D E MONTES, EN LA TABAQUERA D E TACA
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