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fe Cr MARTES 19- D f t G Q- S T j p -D E S í ¡30 V E D I C I Ó N D E A N D A L Í J C I A Y PAJCS S? manera inmediata; pero se aspira á que tengan l a virtualidad- de i r apartando. de él cuanto de manera anormal lo perturbe. A virtud de estas consideraciones, S u M a jestad el Rey (q. D g. sé ha servido disponer Primero. E l Centro Regulador de Operaciones de Cambios queda plenamente autorizado para adoptar e imponer los acuerdos que estime precisos, a fin de impedir: a) Que sin su autorización se concierten por los Bancos, banqueros, comerciantes, sociedades y particulares, establecidos en España, nuevas operaciones de dobles en divisa. b) Que los Bancos y banqueros queden diariamente con posiciones en moneda extranjera de una mayor importancia que l a que prudencialmente corresponda al volumen de las demandas de su clientela habitual, y c) Que se concierten operaciones con garantía de moneda extranjera, con el fin de obtener saldos en pesetas y retener la venta de divisas extranjeras. Segunda. Las autorizaciones a que se refiere el número anterior, para que se contraigan dobles en moneda, no deberán ser delegadas cuando se compruebe que se trata de operaciones de seguro cambio, en todo caso aconsejables al comercio. Tercera. L a renovación de operaciones de dobles en moneda extranjera y de créditos en el exterior, deberán ser autorizadas por dicho Centro Cuarta. Dispondrá éste el servicio de inspección que estime conveniente, a los Bancos y banqueros, encomendándolo a los funcionarios de H a c i V d a que tiene adscritos. i del Consejo sé prestó a conversar, cofa uñó de nuestros redactores. Lajrápida bajá de nuestro signó monetarios había; determinado durante l a mañana una intranquilidad que no logró desvanecer? l a reacción de uri entero y céntimos en su cotización a l a hora del cierre oficial. Deseamos conocer el juicio del jefe del Gobierno en orden a l a situación y sus posibles derivaciones, así como las consecuencias que pudiera tener un Consejo de ministros como el de hoy, de trascendencia indudable por sus antecedentes. te N o hay una sola causa justificada de esta depreciación siente uyís tranquiló, rflue- p ra teb áW ratarla. Í WH i I -V J N o h a y alza e n las subsistencias E n la B o l s a de L o n d r e s cias de París Noti- Londres 18, 1 tarde. E l interés bursátil de la jornada, al abrirse hoy el mercado financiero, se ha concentrado en la cotización de la peseta. E l curso de l a libra, con relación a l a moneda española, al cerrarse l a Bolsa de L o n dres anteayer sábado, a mediodía, era de 46, habiendo debutado hoy la peseta coli una ligera depreciación, de 30 a 35 céntimos, y cotizándose a primera hora de la mañana a 46,30 y 46,35. Las noticias de París daban a primera ho- ra la cotización de 266,50 francos por 100 pesetas, o sea 37,50 pesetas por cada 100 francos. A mediodía, la cotización de la peseta en Londres era de 46,50. Reunión de ministros en l a presidencia. N o hay nada grave, dice, el general Berenguer A y e r tarde el ministro de Fomento, señor Matos, y después el de Economía, señor W a i s estuvieron en el ministerio de H a cienda, dónde conferenciaron con el señor Arguelles. Más tarde se trasladaron al m i nisterio del Ejército. E n el despacho del jefe del Gobierno se reunieron además de los dos ministros c i tados, el de Gracia y Justicia y el de Gobernación, que permanecieron en el Palacio de Buenavista hasta las nueve y media. Terminada la reunión, el general Berenguer abandonó su despacho y al encontrarse con los periodistas, dijo simplemente: -N o hay nada nuevo. Todos los ministros estarán mañana- -por hoy- -en Madrid, y lo que haya que determinar se acordará en Consejo. Y al observar la atención con que los periodistas escuchaban sus palabras, exclamó: -N o hagan ustedes cabalas, porque no hay nada grave. -El Gobierno- -contestó él general Berenguer a nuestra pregunta- -no ha descuidado un solo momento, n i uno solo, este problema del cambio. H a adquirido con ello la convicción firme de que el movimiento bajista no obedece a causas concretas, n i está mantenido por situaciones anormales dentro del país. U n a de las razones que se alegan, l a referente a, l a inestabilidad del Gobierno, es verdaderamente pueril. Inestable, ¿por qué? Este Gobierno se marcó a sí mismo su trayectoria desde qué ocupó él Poder y se consideró como un tránsito, pero estable hasta que realizara su programa. ¿L o ha cumplido? Y o afirmo resueltamente que no, pero poco a poco, con la prudencia que la situación reclamaba, ha ido restableciendo las libertades ciudadanas con el deseo, bien manifiesto, de llegar, cuanto antes, a una efectiva normalidad política y constitucional. Hasta ahora pudiéramos decir que está en lo más alto de l a curva que comenzó a su advenimiento y se terminará con l a apertura de las Cortes. Nadie podrá deci- con justicia que el orden público está perturbado. Hace mucho que no se disfrutaba en España de un verano más tranquilo que el actual. ¡E l comunismo! ¡Pero si las pequeñas intentonas no tuvieron el menor alcance y el Gobierno poseyó en todos los momentos sus hilos! Achacaron la baja de la peseta al mantenimiento de la censura y a las restricciones de los actos públicos, restricciones que por otra parte no pueden ser más suaves. Es de una inconsistencia tal, que salta a l a vista tan pronto como se hace el enunciado. E n cuanto a los factores de orden técnico, todo el mundo sabe que nuestra balanza mercantil ha mejorado, que la garantía de nuestra moneda es efectiva, y que l a economía nacional no es. peor qué la de los otros países. Entonces, ¿qué? E l presidente cree es l a especulación Confieso que m i mayor preocupación hajj; sido en- estos días l a noticia dé una campad ña periodística, en l a que se hablaba del alza de las subsistencias. Esto determinó, m i i a mediato régresjo. Nada, hay que pueda pro s ducir mayor inquietud n i que sea de efeo tos tan desastrosos como, esas noticias- queí dan por cierto un alza qué puede preverse, pero que en l a realidad aún no se ha producido; porque entonces, aquel que en l a última reunión lee los periódicos, se siente alarmado o impasible y procura acomodarse al rumbo que le marca, adelantándose a la necesidad de su comercio. N o es verdad que exista ahora un alza en las. subsisten- i cias. Solamente el aceite ha subido, p e r o obedece a leyes naturales de oferta y de- i manda. E l precio que tuvo hasta ahora era ruinoso para los labradores. L a cosecha que se espera, mediana, ha hecho subir los pre- cios, pero sin que esto obedezca, én modo a l guno, a l a baja de l a peseta. E l precio actual del aceite no es mayor qué el que ha tenido en otras ocasiones. -s 1 E l Consejo de h o y Preguntamos al general Berenguer sobré la importancia que asignaba al Consejo de hoy y nos dijo que desde luego en él habrá, de examinarse atentamente l a situación y que sé repasarían las medidas adoptadas en i otros Consejos que pudieran tener eficacia en estos momentos. Todos los ministros se i encontraban en M a d r i d y el duque de A l b a le había comunicado desde Santander a me- j dia tarde que saldría en automóvil para liegar a M a d r i d a buena hora. Dimos cuenta al presidente de los rumores que circulaban, asignándole al. Consejo un gran interés político. Sonrió el conde de Xauen y nos d i j o que fuera el que fuese el resultado de ia reunión ministerial, lo que sí podía adelantar es que políticamente no significaría quebranto para el G o- bienio. Sobre este tema el presidente se mantuvo en una g i reserva y procuró eludir, córtésmente nuestra interrupción. También preguntamos al general Beren- guer si pensaba regresar hoy o mañana alj Santander para proseguir su veraneo y nos! contestó a estas palabras: Todo ha de depender del Consejó de mañana, ptro yo creo que mi vuelta a Santander, si es que vuelvo, sé retrasará algunos días en el plan de descanso en que estaba 1 1 an E l general Berenguer hace una pausa y añade: Ningún caso concreto puede determinar l a baja. Todo aquello- -que excede de 39. pesetas por libra, poco más o menos, hay que cargarlo a l a cuenta de l a especulación, cuyos hilos pueden ser muy ocultos, pero el Gobierno los tendrá en su poder; además, la cotización del sábado no fué la misma en las Bolsas extranjeras qué en Madrid. E n aquéllas fué inferior a ésta, lo que demuestra que se trata de algo puramente nacional que el Gobierno está dispuesto a impedir. S i hubiera hechos reales que determinaran la depreciación de nuestra divisa, estaríamos ante un problema verdaderamente grande. Ante una maniobra efectista el Gobierno se Interesantes declaraciones del presidente del Consejo M a d r i d 19, 2 madrugada. E n las últimas horas de la tarde de ayer el presidente P O D E R O S O FEBRÍFUGO ESPECÍFICO D E L P A L U D I S M O I F I E B R E S 1 NTERMITS. T E R C I A N A S C U A R T A N A S ETC. I UA OBATO IO- CÁDII. lNV CTA L a- COMPB! MlbÓ OOTÁ 1 L a situación no es intranquilizadora n i alarmante. E l general Berenguer puso fin a la conversación, diciéhdónos que, n i en el orden político, a pesar dé reuniones más o menos próximas a la frontera; n i en el orden social, el Gobierno tiéhé motivos para sentirse intranquilo. E n cuanto a la situación monetaria, que juzgaba ficticia, tampoco l a consideraba alarmante, n i mucho menos, ya que entiende que. pronto volverán las aguas a su cauce normal una vez que sea contenida la especulación. i Dimisión del ministro de H a c i e n d a Los periódicos de anoche dieron la noticia de l a dimisión irrevocable del ministro de Hacienda, S r Arguelles. Esta dimisión no ha surgido ahora, según nos informan, sino que ya hubo de ser presentada al general Berenguer hace varios días. L a misma marcha del Sr. Arguelles a Asturias, en el momento en q u e continuaba el alza dé l a libra, indicaba claramente que él ministro deseaba que, su separación del Gobierno fuera aceptada por sus compañeros. Parece ser que los ruegos del general Berenguer y de los demás ministros no han influido en el ánimo del Sr. Arguelles, y
 // Cambio Nodo4-Sevilla