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A SUAREZ DE DEZA rep p Mn Sita Director: F. S u á r e 2 de Deza, ex ingeniero militar. Profesorado competentísimo de jefes y oficiales del Ejército. n las tres convocatorias verificadas ha obtenido excelentes resultados, ingresando la casi totalidad de sus alumnos, y en la primera de ellas ganó la plaza número 1, con D. Manuel Sánchez Suárez, preparado en un solo curso, ístema de preparación perfecto. Todas las semanas se hacen exámenes iguales a los de la Academia General Militar. Estudios filados por sacerdotes y atendidos por el director, para resolver las dudas. En prueba de su perfecta enseñanza, esta Academia A C A D E M J A Q E N E R A L MILITAR c o n Sos q u e n o i n g r e s e n e n u n c u r s o se compromete Z A R A G O Z A P A S E O DE L A INDEPENDENCIA, ACADEMIA SERRANONAVARRO- RIVERA a darles la enseñanza gratis- durante el curso siguiente. Las clases comenzarán el 1 de septiembre. Excelente internado. Pidan reglamentos N. 9 TELÉF. 2 3 2 2 Sólo admite y presenta alumnos bien conceptuados. Más del 70 por 100 del Cuerpo procede de esta Academia. n LA MAS ANTIGUA CARRETAS, 35. CAMINOS SE OS DE I N GE Preparación a cargo del subdirector de este ACADEMIA CANTOS SAN BERNARDO, 2, MADRID Centro, D. José de Cantos Abad, ingeniero de Caminos. eneros Industriales- A c a d e m i a V E L I L L A SíiSñíS: lea msieJ iodos los domingos Blanco y Negro R Q D R I G U E Z- S O L I S paña- que no llegó a realizar nunca; era preciso que antes de ser depuesto llevase a cabo el abandono de sus tropas, no acudiese en auxilio de Venegas al recibir la noticia de la derrota que le comunican los dispersos, n i de la población de Uclés, -entregada al más espantoso saqueo. Y sin embargo, ambos hechos son ciertos; el ejército francés manchó una vez más sus laureles y cometió una nueva villanía, que nada podía justificar; y el duque del Infantado se replegó con sus fuerzas a Horcada y Chinchilla, y más tarde a Santa C r u z de Múdela, en los confines de l a Mancha y de Andalucía, siguiendo la cordillera de Sierra Morena sin combatir. E n Santa Cruz de Múdela fué reemplazado por el general conde de Cartaojal, aquel hombre tan f u r nesto para la desgraciada España. L o dijimos en otra ocasión, y no nos cansaremos, (le repetirlo: la mayoría de las batallas que libramos se perdieron por impericia de los jefes, y ojalá que no hubiésemos empeñado ninguna, puesto que. nues tros generales no se hallaban en actitud de sostener la competencia con los célebres mariscales franceses. LOS G U E R R I L L E R O S D E 1808 3 Cataluña Se recordará que el capitán general que había sido de las Islas Baleares, don Juan Miguel de Vives, era general en jefe del ejército de Cataluña, en substitución del marqués del Palacio, tachado dé débil e irresoluto por los patriotas. Vives, contando con algunas fuerzas, por habérsele reunido la división aragonesa que llevó de L é rida el marqués de Lazan, 13.000 hombres que trajo Reding de Andalucía y 8.000 que habían llegado de Portugal, al mando del general Carrafa, dividió su ejército en seis divisiones: la de vanguardia, que, a las órdenes del general don Mariano Alvarez, envió al Ampurdán, y otras cuatro, y la reserva, con que sostuvo el bloqueo de Barcelona, abarcando sus líneas una extensión tal, que a primera vista se comprende que había de ser imposible sostenerlas. Vives no debió empeñarse en. mantener con soldaddos el bloqueo de Barcelona, cuya operación debió dejar a cargo. de los valerosos Miqueletes, sino i m pedir la entrada en el Ampurdán del general Gouvion de Saint- Cyr, con lo cual habría salvado a Rosas de caer en sus manos, y, a la par, impedido que se acercase a Barcelona, evitando la. derrota, que sufrimos el día 16 de diciembre y de la que hablamos anteriormente. E n Barcelona contábamos nosotros con secretas i n teligencias y con medios de combate, que habían aumentado al quitar al conde de Ezpeleta el general Dnhesme la sombra de mando que aún conservaba y Jiaberse negado los oficiales españoles que aún había en l a plaza a jurar a José, declarándose prisioneros de guerra. -N o podía ignorar Vives la importancia que tenia el derrotar a Saint- Cyr antes de que pudiese socorrer a Duhesme, encerrado en Barcelona y bloqueado por nuestras fuerzas. Napoleón había ordenado a Saint- Cyr que a todo trance salvase a Duhesme y conservase a Barcelona, pues si se llegaba a perder serían precisos 80.000 hombres para recobrarla. ¡Esto mismo prueba lo que dejamos afirmado! Esperó Vives demasiado, y en lugar de correr a. l Ampurdán y detener; el paso de Saint- Cyr, al frente de todas las fuerzas que hemos enumerado, se empeñó en cubrir una línea extensísima, cuya debilidad bien pronto comprendió el mariscal francés. E l resultado fué el que vimos: la derrota de los nuestros el día 16, más importante que por las pérdidas materiales, por la fuerza moral que daba a los imperiales. P a r a salvarse tuvo el general V i v e s que meterse por sendas extraviadas; L a z a n se retiró hacia Gerona, y hubo de abandonarse el bloqueo de Barcelona hasta la línea del Llobregat, con los bien provistos almacenes de Sarria, y dejar que entrase Saint- Cyr en Barcelona, salvando a Duhesme, cuando pudo obtener su rendición, y con ella la salida de los franceses de Cataluña. E l 21 de diciembre, a los dos días de su entrada en Barcelona, salió Saint- Cyr de l a plaza contra el ejército español, compuesto de io. bco infantes y 900 nai
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