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MADRID- SEVILLA 20 D E A G O S T O D E 1930. NUMERO S U E L T O 10 CTS. REDACCIÓN: PRADO D E S A N SEBASTIAN ABC DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O V 1 GÉSIMOSEXTQ N. 8.627 I OLIVE. S U S C R I P C I O N E S Y A N U N C I O S MUÑOZ CERCANA A TETUAN, SEVILLA L a Iglesia cismática no educó a R u s i a la sometió duramente a la soberanía autocrática. Pedro 1 uniformó a la prusiana su Ejército, h i z o afeitarse a los boyardos y que se presentaran en público sus mujeres; pero la europeización rusa, en la centuria XVIII fué tan superficial como el ortodoxismo señorial y el del pueblo. L o vacuo o ubérrimo de un sistema político- social se juzga por sus resultados. L a conducta de los confesionales de Cristo testimonia su fe o su fariseísmo. Las costumbres de la alta sociedad rusa y las de los grandes duques no fueron jamás. ejemplares. Ivan el Terrible en el siglo x v i clavó con la punta de su cuchillo los pies, en el suelo, de un emisario que le traía malas noticias. Enhiesta en los pies traspasados quedó el arma. E l inocente emisario no se movió ni demandó gracia. Sufría y aceptaba el dolor que le infligía su amo, su padre, el Zar. Ksien Karázy y el corsario del V o l g a arroja al río la princesa que raptó y que adora. H i s t o r i a d e la Tara Kanowa, víctima de la más villana traición del palatino R u mienzow, amante de la Zarina Elisabeth; vida de los cosacos del Don y de Kubañ; miseria de los nómadas pies descalzos ¡Oh, la cadena cuyo primer eslabón forjaron las huestes mongólicas de Dziengis K h a n al adueñarse de. estepas del Rus! N o se ha roto, se empalma con la que han puesto en el cuerpo moscovita el terror, el odio, la ignominia del sacrilegio y el pecado mortal de la depravación de la infancia por el bolcheviquismo. Mongólica por dentro, refulgiendo de electricidad y cubriendo sus úlceras con t i súes de sangre y oro, va saliendo del caos revolucionario la Rusia de Stalin con torso y formas de barro pegadas al esqueleto mongólico. Aislada, deforme, horrible, mira ta Europa desde sus confines. A Europa, quien no puede substraer- su mirada de los raudales petrolíferos de Bahú ni de los hombres que desde el Kremlin despiertan el Asia. A b r o el libro y vuelvo a leer sus intensas páginas modernas: L o s cosacos no perdonaban a A x i n i a su amor por Orexia- Entera la sotnia de cosacos, tenía derecho a la comunidad en los favores de la mujer del compañero que hacía su servicio m i litar. E r a la costumbre... E s la costumbre... A 3 C E N FRONTERAS ESLAVAS Rusia Termino la lectura del libro y, como al repasar los de historia de Rusia, se afianza y se redondea mi concepto de que las afinidades entre la Rusia actual y la vieja de Ivan K a l i t a- -c o n las centurias del zarismo posteriores- -constituyen la intimidad básica del gobernar bolchevique. EPprbletariádo y los mujiks, sacudidos por las ilusiones revolucionarias, alzaron los brazos hacia la ondeante bandera roja, y hoy las abaten cansados de no alcanzar los dones, el maná que al tocarla había de caer en lluvia de felicidad sobre el pueblo. E l dictador bolchevique, por ser de origen asiático, se da cuenta, mejor que los castizos rusos, de la psicología nacional, y es por. eso déspota, y optimista creyente en los resultados de su política. L a protesta del paisanaje por la colectividad agraria y por la persecución religiosa se irán apagando- -sonríe Stalin- -en la innata pasividad mujik. E l espíritu de las masas rusas, aterrado por él satánico imperio de los comunistas, halla derivación a su cristianismo sin profundidad en las sectas antiguas y las que crea su formulismo religioso insatisfecho. E n Rusia existieron siempre las sectas más sandias y crueles, materialistas, herejes, pagaíias. y seudocristianas. H o y cual antes, extiéndese l a red de la perturbación místicopopular con formas de patología colectiva. L a promesa de poseer la tierra armó, electrizó a los aldeanos; pero, pasado el culminante período de la decepción y de la rebeldía, recapacitaron que el comunismo agrac i o era parte del sistema gubernamental za resco. Las aldeas disponían de terrenos inscritos, a la comunidad campesina, y ésta hacía el reparto individual de las tierras laborables adjudicadas temporalmente a unos y otros labradores. L a komuna bolchevique difiere de la zaresca, pero existe una clara afinidad de ambas. E l labradío de las tierras por los labradores comparte con el fisco el producto, y, sean los, alcabaleros blancos o rojos, es lo SOFÍA CASANOVA cierto que la tierra no es propiedad de quienes la trabajan. Cerca de Besarabia (Rumania) agosto, L a sistematización de la ignorancia popu- 1930. lar impuesta por el zarato extendía la negra criminalidad, las obcecaciones del instinto en los campos, y hoy- los diez años de instrucción comunista conservan en el pueblo idénticos errores, igual depravación inconsciente, agravados con el cinismo de la l i bertad revolucionaria E n total, indiferencia etica. U n a escuela m o d e l o L a raíz ancestral del sectarismo, la de Una escuela no es otra cosa que el hogar- perversiones sexuales así como una parte del régimen comunal, se enlazan en sim- cdmúti a los alumnos que la frecuentan, y biosis con lii raigambre del bosque bolche- también c o m o l a prolongación de J a casa vique. Los plantadores de éste no desbroza- de cada uno. S i el maestro lo dispone tocio: ron el terreno; al contrario, lo dejan tan sala, jardín, mobiliario, de manera que los salvaje cual lo pisaron al irrumpir y apo- alumnos se encuentren en la escuela como derarse de él las hordas mongólicas en el asistidos y amados por sus propios familiasiglo XIII, y en ese enfrecruzamiento de rai- res y entre el propio ambiente de la casa ces bárbaras apoya su maza de rojo Hércu- paterna, habrá alcanzado el fin pedagógico más racional. les Stalin. LA ENSEÑANZA SEVILLA EN ¡Y si, por otra parte, dirige sus enseñanzas y sus procedimientos hacia el fin más útil, desarrollando todas las facultades del niño, con el propósito de hacerlo apto para la lucha por la vida cuando, ya hombre, sea un agente activo social, habrá, asimismo, conseguido el ideal verdadero. Aplicadas estas breves consideraciones a una escuela nacional de niñas, que, funciona en Sevilla, en l a calle Montevideo, número 21- -hotelito de Nuestra Señora de la Salud- bajo la dirección de la culta maestra doña. Pilar. de Pablo, y con, la ayuda, en las clases prácticas, de la distinguida señorita Constanza Oria, y viéndolas en ella cumplidas, nos complace el poderla adjetivar de escuela modelo, porque, a nuestro modesto parecer, así l o merece en justicia. E n dicho Centro docente. se practica la instrucción a base de las enseñanzas que se cursan en las Escuelas del Hogar y de Puericultura. Se dan primero todas las asignaturas comprendidas en el plan escolar: Lectura, E s c r i tura Aritmética, Religión, Gramática, Geografía, etc. y luego- se cultivan, con especial interés, aquellas enseñanzas de indele verdaderamente práctica que capacita a las alumnas para d i r i g i r una casa y cuidar de una familia, el más adecuado destino de una mujer. E l plan que se sigue para el cultivo de, estas materias singulares está- de este modo desarrollado: U n a vez por semana se condimentan guisos en la ptopia cocina de, la maestra, aportando las alumnas cuanto se necesita, y si algo hiciere falta lo añade doña Pilar. U n a vez que está terminado el guiso aprovéchanlo las alumnas en el jardín o en el campo Luego cada niña sienta la receta en su correspondiente librito, componiendo con ellas una útil colección para el futuro. También llevan las alumnas un libro de contabilidad, con los gastos e ingresos que se señalan, según el sueldo o jornal que se presupone y el número de componentes de una familia que, asimismo, se imagina. Se hace, por las alumnas mayores, el repaso de ropas, también una vez a la semana, utilizando las que traen de sus casas o las de la maestra, después del lavado correspondiente. Se aprende a hacer las camas, a abrir la lana de un colchón, y a llenarlo, todo ello cuando se presenta oportunidad, así como el adorno de una habitación y el de la escueta. Esto último para el desarrollo del gusto artístico de las alumnas. y para despertar su amor por la belleza. Se aprende el corte, y la confección de prendas, especialmente de las que corresponden a la. canastilla de un niño, según las instrucciones qué- se dan eri la cartilla del ilustre tocólogo D Ciríaco Esteban. Para no hacer mayores gastos, de que no es capaz la situación económica de las alumnas, dichas prendas se trazan y confeccionan en el papel llamado de Manila. Luego se enseca a las niñas a vestir con ellas a unos muñecos que se tienen en la escuela. También se adiestra a las alumnas mayo-
 // Cambio Nodo4-Sevilla