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A B C. V I E R N E S 22 D E A G O S T O en Alemania, descansa aquí unos días antes de trasladarse a Biarritz. M a s si se exceptúan éstos y algunos otros nombres de personas conocidas, el resto, del público estaba compuesto de turistas de todas las nacionalidades, especialmente americanos y alemanes; pero de esos turistas que viajan con una pequeña maleta de mano y no podrían, por tanto, presentarse en l a Opera con. la tenue que antes, ¡oh, tiempos pretéritos! era rigurosamente exigida. Solamente en los palcos y no en todas las butacas, se veía a los caballeros de. smoking, el resto de americana... y gracias. Y el contraste era violento con las damas, en su mayoría descotadas y con elegantes y vaporosas toilettes de noche. E n un palco, por. ejemplo, llamaba la atención una rubia j o ven, que, con un lindo traje de gasa negro, llevaba, como única nota de color, unos largos guantes de piel, azul turquesa, que l a cubrían casi, por completo los brazos; el efecto era muy bello. E n los entreactos el paseo por el foyer era algo extremadamente pintoresco; al lado de trajes elegantísimos, que denunciaban haber salido momentos antes de alguno de los grandes talleres de l a calle de la P a i x ¡cuántos horrores! ¡Q u é de vestidos demodés l i Qué de ridiculas confecciones del quiero y no puedo, a las que una ilustre marquesa, célebre en l a sociedad madrileña por su cultura y por su ingenio- -actualmente en Biarritz- calificaba con frase gráfica pichen casero! Cuando entre l a emoción y los aplausos de aquel público ingenuo Sansón hizo derrumbar con estrépito las columnas del templo, apareció- -tras un breve descanso- -la escena preparada para un ballet titulado La Peri; el modernismo h a llegado también hasta ei tablado donde triunfaran la célebre Pinchiara y otras bailarinas del antiguo régimen, y entre m o n t a ñ a s azules, y verdes, y encarnadas, y un telón pintado de una flora fantástica y convencional, una pareja de baile trenzó unos pasos aéreos, que entretuvieron durante breve tiempo a esta concurrencia veraniega del primer teatro lírico de París. MONTE- CRISTO D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 10 para una danza i qué vale la belleza cuando hay una decisiva utilidad práctica y se trata de conjurar un peligro social? Las mujeres tienen razón, Y a ha llovido desde que las damas emú- y nada importa- -para las españolas hablo- -que pierdan sinuosidad y gracia, sus formas iaron las cinegéticas h a z a ñ a s de Nemrod y modernizaron el mito de las Amazonas del de guitarra y se abulte de hinchados músculos su grácil encanto, y el pie. castizo, el pie Ponto Euxino- -con su falda: larga y a. muchiquito, tan chiquitito que apenas se ve jeriegas antaño, a horcajadas y con británicos breeches después- -y luego fueron es- -según rezaba ia copla- -pie de bailadora andaluza, con l a graciosa jiba del empeine y grimistas de opereta, negro faldellín de seda el arco de luz entre el talón y la punta, crezy rojo corazón de trapo, como una ironía ca, se alargue y se achate como los pies palencendida sobre l a candida badana del peto, mípedos y entecos de las áridas turistas troy m á s tarde ágiles jugadoras de tennis- -altorrelieves de un helénico friso- y por ú l- tamundos. L a s mujeres tienen r a z ó n se han hecho tan deportistas los hombres, que timo, choferas automovilistas- se podrá deellas tienden, naturalmente, al equilibrio por, cir así, Dios mío? -y pelotaris de Vascoequivalencia. E n mis tiempos, cuando el bainia y de Navarra, y nadadoras con aquella le era sólo un pretexto para decir ternezas a cosa de animal de agua que- -según el la pareja en las vueltas de un vals, si l a sutilísimo creador de las greguerías- -tiene dueña o carabina era importuna y poco dorsiempre la mujer. Ahora, son también futmilona; cuando un mozo presumía de tener bolistas. ¿T i e n e n r a z ó n? la novia m á s bonita del pueblo, bien se estaAllá, en aquella Grecia magistral, de l a ba l a novia refugiada en las propias labo que tanto hablamos casi a ciegas, ¿fueron res de su sexo, sin que nada enfeara su herlos juegos olímpicos- -la función creando el mosura, y sólo l a aguja picara de vez en órgano- -los que dieron con su ejercicio las cuando l a pulpa de sus deditos de, rosa; pero proporciones al cuerpo que luego fijaron las hoy que el v a r ó n cifra su orgullo en poseer normas de belleza, o establecidas éstas por un automóvil que sube en directa todas las el capricho estético de un artista, y precicuestas, y tan sólo se baila por bailar- el samente, para neutralizar l a acción deforarte por el arte, -justo es que las mujeres madora de las prácticas violentas, se busquieran agarrarse a l volante con mano v i có la imitación inconsciente y natural y por gorosa y danzar l a misma danza para evieso se introducían en las alcobas de las retar un trastorno mayor. cién casadas las estatuas. de Afrodita y del Como me voy haciendo viejo- -lentamente, Kermes Trimegisto? Y o no lo s é pero, pero sin poder eludir el camino inevitable- -pláceme l a tertulia del café, y a ú n m á s el recogimiento en casa, y no frecuento estadios; ni pude ni supe, dejar a m i Madrid, que, tras largo y penoso errar provinciano, se me antoja m á s dulce, todo mío, en l a relativa mentira del relativo descanso e s t i val, con sus tardes largas para el sueño y unrefresco sus noches plácidas para el estudio. A q u í contemplo a diario, en revistas y periódiexquisito! cos ilustrados, a las damiselas cinematográficas de Hollywood, y a otras de Londres y de P a r í s muy ligeritas de, ropa, ora en el aire trazando l a parábola de un salto desde el trampolín al mar, y a bañándose de sol sobre l a arena de l a playa, cuándo agitándosen c u a l q u i e r se por parejas en l a lucha grecorromana y sitio formando el bello monstruo de las dos esParís, agosto 1930. paldas, y son gran regocijo de mis ojos y elegante, de m i á n i m o mas nadie piense m a l y me ie s e r v i r á n juzgue un Silvano apicarado y contemplatiEL DEPORTE Y LA vo, como yo sospeché un momento, en j u i zumo cio ligero del que y a estoy contrito, del ad ¿Je uvasl MUJER concentrado! mirado y querido dramaturgo genial; el ánia! vacío mo se complace considerando sólo l a felicidad que aguarda a los humanos por obra y Divagación intrascendente gracia de los deportes que así ganáronse l a Hace poco m á s de un mes, las señoritas afición femenina, porque l a mujer, Venus a tiples y vicetiples de los teatros alegres j u quien vistió l a inclemencia de los climas y Francisco Alvarez. Constantina. garon en un campo atlético un partido de desnudaron a medias los modistos de F r a n balompié que inició el maestro Benavente cia, torna en estos tiempos de nudismo, de lanzando, el primero, l a pelota de l a condesnudismo, de frescura mejor, á su antitienda deportiva. P e n s é en una frase de R u guo indumento natural, el q u e sólo le viste Cedería exclusiva de publicidad novísima bén D a r í o según la cual el príncipe de los el esqueleto, pero no para ser otra vez A n a en capitales de provincia a personas de verdramaturgos escondía dos patitas de chidiomena, sino E v a y E v a antes de la culdadera solvencia que dispongan pequeño vo entre sus finas botas de mundano y pa, en estado de gracia, como era sin haber capital. deduje que allí estuvo, chafando alegremenAsunto serio y de gran porvenir. mordido l a poma de l a buena y mala sabite el césped, sobre l a húmeda tierra afrodiSólo por escrito al apartado 6.011, de duría, y así se i r á desterrando del mundo Madrid. síaca, según un fauno viejo que tañese ía la voluptuosidad, que fué el terrible pecado pánica siringa entre una blanca y rosada de, nuestros primeros padres. L a H u m a n i teoría de ninfas frescas y preciosas. Pero dad se hace niña de nuevo y recobra su inopronto la reflexión eliminó. toda suspicacia cencia, sin el pudor, que es, según M i l t o n maligna y transformó m i pensamiento: el la conciencia del mal. S e r á feliz? Y o así satírico- moralista fué allí solo con la mitad lo creo. Hipólito Tainé, presintiendo esta bondadosa de su espíritu; recortado a la edad deportista, afirmaba en sus ya lejanos inglesa el donjuanesco mostacho de sus modías que la disminución de la sensibilidad cedades; redondeada l a cortísima barba, pery el progreso de l a actividad prolongarían dido ya el mefistofélico t r i á n g u l o apostóla vida. Amén, agrego, y válgame l a cita, licas, y no volterianas, l a calva y la sonrisa, única seriedad de esta divagación, en la cual, y sin tañer m á s flauta que l a insonora de porque me voy haciendo viejo y no quiero un cigarro habano, a fuer de hijo de médidejar de ser niño, probé a, sonreír, con una co- -puericultura y eugenesia- -protector de sonrisa ni sabia, ni lírica, pero m á s burlona los deportes porque, aumentan l a capacidad y m á s inocgnte que l a del buen Anacreonte, funcional y han de servir a los dos sexos. danzaderas de! a farándula más libre y provechosa. vi u teoí piole A 1I S S A I I S I D R O Para ganar mucho dinero 1 BROCKWAY ¡Así daba el espaldarazo de su venia a las Buen c a m i ó n r á p i d o Mariano Sancho, S. A v- ji Alaxtineg gampos, J T e l é f o n o M i -v ELiré SASSOXE- ÜIUH H l
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