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A B C. D O M I N G O 24 D E AGOSTO DE 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 35 ¡S e ñ o r que se salve el pobre PedriíSl ¡Señor, que se salve! Estaba de Qios que al estudiante le había llegado su última hora, y a l amanecer, cuando sus padres corrían en un automóvil f veloz hacia Santander, el pequeño Pierre ceA B C en S a n Sebastián. C a m b i o de visitas. A B C en Santander. traba los ojos para siempre. L a noticia corrió entre l a grey estudian L a Jornada regia. til como un reguero de pólvora. Se suspendieron las clases en la Biblioteca, en el C o legio Cántabro y en el Instituto, y Ins aledotas de los veranos. E l se me aparece hoy A B C en S a n Sebastián gres muchachos se confundieron en un grancon el vaso de Falerno en alto, brindando de y único dolor. por la fraternidad vasco- aragonesa que ceLas gentes de Aragón A las cinco se verificó el entierro. Pierre lebra Donostia en sus lisíanos. -Rafael Sunbajó encerrado en una caja blanca sobre los San Sebastián 23, 12 mañana. (Crónica ches Masas. telefónica de nuestro enviado especial. Las hombros tíe cuateo compañeros, que lloraplayas de Guipúzcoa se llenan de veraneanban como niños. Presidiendo el duelo iban C a m b i o d e visitas tes aragoneses, que aumentan de año en el gobernador, el alcalde, los desconsolados San Sebastián 23, 2 tarde. Se han camaño. Este es uno de los acontecimientos más padres del muerto, el decano de l a F a c u l biado las visitas de rigor entre las autoridasimpáticos y significativos en la historia del tad de Letras de Valladolid, el cónsul de des y los comandantes de barcos de guerra turismo español de estos años, y aun pudieFrancia, los directores de l a Escuela de surtos en el puerto de Pasajes. ra decirse en la historia de la sociabilidad Comercio, del Instituto, de la Biblioteca de española de estos años. E l intercambio reMenéndez Pelayo y del Curso universitario A B C en Santander gional es en España un tema quernerecería de Liverpool. interés de los Gobiernos y afectarla a la soDetrás, por primera vez en Santander, lución cordial fie muchos problemas artifiUna nota triste donde a los entierros sólo van los hombres, cialmente montados. una silenciosa comitiva de hombres, y mu Santander 23, 4 tarde. (Crónica telefóniLos veraneantes de Aragón se han gajeres americanas, irlandesas, alemanas ca. H o y hubo una nota triste en e. 1 esplénnado- -y bien lo merecen- -la simpatía de francesas, españolas y belgas; todas e l l a dido veraneo santanderino. L a muerte, que Guipúzcoa. L a Prensa donostiarra, en sus transidas de dolor, sin las carpetas de apunno entiende de diversiones, ha segado una secciones telegráficas, ha unido la sección tes debajo del brazo como en las horas felivida en plena juventud. L a del estudiante de Aragón a la de las tres provincias herces de i r a clase. francés de diecisiete años Pierre Biais, llemanas, y así en la plana informativa se ven gado hace Un mes de Burdeos con una cinE n el coche mortuorio, cubierto de flores, cuatro grandes titulares: V i z c a y a A l a cuentena de camaradas. se balanceaban las grandes coronas con cinv a N a v a r r a y Aragón Éste fuerte tas escritas en diversas lenguas. E r a el posP a r a la muchachada extranjera, Santanintercambio con Aragón v a creando a G u i trero homenaje al compañero bueno y aleder es un paraíso. Aquí; el español se aprenpúzcoa como una nueva hermandad que gre, al muchacho menudo y simpático de de hablando con deliciosas mujercitas, que añadir a las hermandades tradicionales del gran cuello almidonado y raya en medio. son los más inteligentes y bondadosos comLaurak- Bat. Siempre la de Aragón será una Sobre la tumba de Pierre cayeron a l a pañeros. Por la mañana, se va a la bibliofraternidad del Pirineo. L a prehistoria vievez oraciones y pétalos. L a tarde, indiferenteca de Menéndez Pelayo, alzada sobre un ne en- auxilio de la modernidad. E s sabido que ha sido vasca gran parte de Aragón y pequeño jardín de la silenciosa calle de te al dolor de la muchachada, que no acudió al Casino n i al paseo como todos los días, aún alguna parte de Lérida, como el V a l l e Gravina, donde da gusto estudiar bajo l a sonreía en una locura de luz. -Cuevas de A r a n donde todavía podemos encontrar paternal mirada del sabio, modelado en pieuna toponimia inequívoca euzkérica y rasdra por Benlliure. A mediodía, en l a platros etnográficos importantes. E n su admiya, fresca y reidora, llena, de toldos de coL a jornada regia rable conferencia del otro día, spbre el chislorines, de muchachas bonitas y de niños tu y el tamboril, el padre H i l a r i o L e k a desnudos, que parecen al sol pequeñas figuL a mañana de los Reyes roz indicó cómo la flauta vasca de nuestros ras de terracota. Y en la tarde, el teatro, chistularis se conserva v i v a y sonante hoy el Casino y los paseos, donde siempre hay Santander 23, 2 tarde. C o n asistencia de en Ansó y. en algunos valles del alto P i para los jóvenes con ansias de saber una S. M la Reina, de las infantas y de. numerineo aragonés. Ligarse por un hilo de músatisfacción nueva, y todos los días, en los rosas damas, se ha celebrado en l a Cátedra sica, resto de una comunidad milenaria, es espacios libres, jiras por, el mar, excursiola misa anual del Ropero de Santa V i c t o r i a como ligarse por un sortilegio. P o r un hilo nes a pueblos cercanos, visitas a transatpor los socios fallecidos durante el año. de música se irán quizá encontrando razolánticos, agasajos, bailes y verbenas. A las doce de la mañana, el Rey y el i n nes a la creciente simpatía aragonesa por fante D Jaime, acompañados del Sr. CareaParece mentira que en un ambiente tan tierras de Guipúzcoa. Directores de periódiga, el conde de Maceda y la duquesa de Sansimpático y bello esté escondida la muerte, cos donostiarras son hijos de Aragón. E n toña, se trasladaron al Club Marítimo, emcejijunta, fría, enfadada, enemiga de la j u Bilbao, en cambio, los directores de perióbarcando en la gasolinera de la Comandanventud porque es plena y retozona vida. dicos suelen ser guipuzcoanos. Estos lazos cia de M a r i n a para i r hasta el Sardinero y L a muerte escoge entre el alegre rebaño vasco- aragoneses que se estrechan en las bepresenciar la entrada en el puerto del cruuna víctima, y fué este jovencito francés, llas playas de Guipúzcoa me recuerdan aquel cero inglés Coventry, que permanecerá oímenudo, con un gran cuello planchado, de antiguo Aragón donde llegaba el vascuence. Santander durante la llegada de los yates brillo, y una gran raya al medio del cabello Esto me ha hecho pensar en el carácter de de la regata Plymouth- Santander. castaño. E l mozo, cuando todo le auguraba un poeta latino- aragonés del Imperio. M e Al pasar por l a península de l a Magdalela dicha más plena, se sintió enfermo y se ha hecho considerar de nueva manera el cana hizo dicho barco las salvas de ordenanrácter de Marcial, el Bilbilitano. Este homretiró a su modesta casa de huéspedes, Vlouza, quedando fondeado frente al Club. M a bre comilón, satírico, lleno de peculiar terde, después de un baile en el Casino, le v i nura por su país nativo, maravillosamente rítimo. Pasaron a bordo el cónsul inglés y sitaron sus camaradas. adaptado, por otra parte, a la Roma de los el comandante de Marina. -Et bien, Pierre, c a va- bien? Emperadores, se me aparece ahora con todos A su saludo contestaron los buques de gue ¡Qué Jiabía de ir b i e n! ¡M u y mal sí que los caracteres de un joshemariíarra de la r r a españoles. iba aquéllo! Fué llamado el médico, que antigüedad, con todos los rasgos de un araL o s infantes doña Cristina, doña Beatriz diagnosticó una enfermedad grave, y el homgonés- vasco- latino. Y en general, los temas y D Juan estuvieron en la playa del Sarbre más dinámico de Santander, al que se de sus versos, bajo la forma que quería dinero. D Gonzalo paseó en automóvil. acogen todos los estudiantes extranjeros ser pulida y aun cortesana, eran los mis A las dos de l a tarde, en el Club M a r i como a un padre, el profesor de la Escuela mos temas de ocasión que oigo a los versotimo no había noticias de la salida de P l y de Comercio, D Feliciano Aldazábal, alma laris en las tabernas de Donostia o en el mouth de los balandros. de este intercambio de juventudes francotenzón de balcón a balcón de las fiestas de A la salida de la Catedral, l a R e i n a fué españolas, se creyó en el caso. de telegrafiar Fuenterrabía. Porque Marcial era el poeta saludada cariñosamente por un grupo de al padre del. jovencito que su hijo se moría que en Roma cantaba, por ejemplo, lo exquipescadoras. Anoche, en el cuarto de la modesta casa sito de un guisado de jabalí, ni más ni menos de huéspedes, se rezó una angustiosa oracomo el versolari que Juanito Cavanas y yo ción políglota. Las alemanas, con sus cabeE l comandante del Coventry oímos este invierno pasado en las tabernas llos rubios y sus mejillas rojas; las inglede la parte vieja. Como en los vcrsolaris, Santander 34, 2 madrugada. S u Majessas, blancas y frágiles; las francesas, dullos versos de M a r c i a l eran sobre todo de tad el Rey ha puesto a las órdenes del conces y armoniosas; las españolas, morenas y ocasión y se referían generalmente a tres tralmirante Forbes, comandante del crucero meuuditas, mezclaron en sus idiomas l a clases de temas, que son también hoy los inglés Coventry, que llegó ayer mañana a misma oración. temas de los versolaris: las delicias de la Santander, al marqués de Powar, de la ofi lesa, las burlas personales y los piropos de cialidad del Miguel de Cervantes. amor y las alabanzas de las fiestas. E r a un A las cuatro de la tarde desembarcó poeta ideal, además, para ios ocios y anéc- M r Forbes, yendo a Palacio y saludando después a las autoridades, INFORMACIONES Y NOTICIAS D E LA VIDA VERANIEGA L e a ustfefl Á B
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