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A B C. MIÉRCOLES 27 D E A G O S T O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 18 esta enorme verruga de acero que le ría sa lido al mar. L a isla tiene una forma larga, f de 150 metros, y una torre en l a parte anterior. Se ve gente. A simple vista, desde los muelles, los que andan por l a isla son j unos muñecos blancos, que no cesan de c o rrer y agitar banderas, pidiendo algo que E l domingo en la playa gaditana. A B C en S a n Sebastián y Santanno se entiende. Puede que no tengan agua y se estén muriendo de sed, o tienen hambre, der. L a mañana de la Familia Real. L a regata PJymouth- Santander. y necesitan viandas. Con unos prismáticos, las figuras se hacen mayores y se tiene l a seguridad de que son de carne y hueso. L o s E l domingo en la playa gaditana A B C en S a n Sebastián que están vestidos de blanco obedecen cieNo es fácil dar la sensación completa y gamente las órdenes que les dan otros ves- G a l a del K u r s a a l y otras cosas exacta, en unas cuartillas breves y sintétidos de azul, y así puede verse que a unas ticas, por razón de espacio, de la hermosa señales varios grupos corren hacia unos larSan Sebastián 26, 3 tarde. (Crónica teleplaya gaditana, tal y como l a hemos visto esgos cañones y los apuntan hacia Santander fónica de nuestro enviado especial. Gala te día del domingo, en que la animación exLuego disparan 21 cañonazos. Y se vuelve de mil personas en el Kursaal con la cálitraordinaria hacíanos creer que nos hallábacada uno a su sitio. Después izan en la toda madrileñería de La verbena de la Palomos en cualquiera de aquellas del Sur de rre una bandera. Se conoce que el goberma en la sobremesa y ante los manteles; E n Francia, impuestas tanto por fuero de su el consommé, los fuegos artificiales en las nador, o lo que sea, de la isla quiere que el belleza cuanto por imperativo de la moda pedazo de acero tenga un pabellón que amvidrieras- r abiertas bajo el cielo de estío, tirana. pare a sus hombres 7 y le ha colocado uno! prepararon el ambiente verbenero. Fué una Tres momentos, a cual ¡más merecedores con rayas en cruz, de la poderosa Inglate- j fiesta divertida y delirante en que hubo por de ser observados, se ofrecían al espectador, rra. Y a sabemos algo. L a isla se ha defitodas partes derroche. Derroche en l a dey de ellos pretendemos ofrecer un reflejo a nido. coración del salón espléndido, multicolor, los lectores. L a hora del baño y del verriquísimamente iluminado, proyectada y ejeA poco, los hombres blancos echan al mouth. Las carreras de caballos. L a fiesta cutada por Lagarde con acierto y facilidad agua unos botes, que corren como delfines elegante en el comedor. sorprendentes. Derroche de buena organisobre la superficie azul. Y una vez llegados zación, de buena cocina, de buen gusto por Avanza la mañana, bañada en luz. Cuana tierra, depositan en el correo algunas parte de la Empresa, que supo animar un tos fueron los medios de locomoción que el cartulinas timbradas. L a isla invita a l a verdadero carnaval veraniego. A los poshombre ideara, todos son aprovechados paciudad a. visitarla. Y al medio de la tarde tres, el gran salón de la cena de gala era ra trasladarse a la playa de la Victoria. Llecientos de embarcaciones, cargadas de beuna locura de serpentinas, de confettis, de na la vemos en muy pocos instantes del núllísimas muchachas, arriban a la verruga y; globos, de gorros grotescos, de trompetas y cleo formidable de bañistas. Buscan, en el se esparcen por su suelo bruñido, donde mar transparente y tranquilo, el antidoto de de platillos. Derroche de alegría, de dinero, hay plantados como árboles unos hombrola temperatura canicular. de gracia, de bellas mujeres entre el públites rubios y fuertes. Bellisimas muchachas, ondinas que modeco. Fué una fiesta española, españolísima. Enseguida llegan más y más, como si la ló el arte moderno, muestran la maravilla de Quinientos mantones de Manila, con schotis ciudad, que está enfrente, enviase a la isla sus cuerpos, con los que las olas, codiciosas, y zarzuela, con farolillos, con orquesta, con todas sus muchachas. Cuando ya no caben juegan. E l famoso Levante da lugar a más una nostalgia de tíos- vivos y columpios en más, la isla se cuaja de risas y de perfumes. de un gracioso incidente, en la lucha del ba- la terraza sobre el mar. Hubiera estado bien Luego suena una música alegre y munñista con l a furia del mar. Grupos graciosísisuprimir el francés en el menú, admirabledana. P o r lo visto, la isla, a pesar de su mos de chiquillos chapalotean gozosos y tramente servido. Y fué también una fiesta elepequenez, tiene también esta música frivola bajan en pozos de arena y otras leves consgante, con muchos. nombres aristocráticos de los cabarets y de los salones del puertrucciones, de tanta consistencia como habrán de Madrid y provincias, con espléndidos moto. Las figuras azules bailan con las m u de ser sus sueños de juventud. mentos de humor, con muchas toilettes adchachas de una manera grave y ceremoniomirables. sa. Ellas no entienden el lenguaje de los Es la hora del vermouth. De toda la rehombres rubios, y, sin embargo, están a gión llegan familias distinguidas en autoPasada la semana grande, el programa se gusto en su galante compañía. Se merienda móviles raudos; de los pueblos cercanos prollena, los asuntos se multiplican. San Sebassandwichs, mortadela y pastelillos rociados fusión de autobuses trae también gran contián alcanza el máximo de pulsaciones. E n de Jerez, como en una olorosa bodega de tingente de viajeros, ansiosos de gozar un cuarenta y ocho horas automóviles diversos Andalucía. L a música no cesa y la isla se día de playa, en esta incomparable; y toda me han llevado a Zarauz, a Zumaya, a C i siente orgullosa de la femenina invasión. esta abigarrada multitud invade el bar y la boure, a Alzóla. E n todos- estos sitios había Hay un momento en que parece que la isla terraza del Hotel, donde el elemento joven, motivos mundanos o motivos festivos que se mueve y que quiere desaparecer de la aún no despojado del albornoz, baila incanmerecerían una crónica cada uno. Esta G u i bahía, llevándose su preciosa carga; pero, a sable a los compases de la orquestina. púzcoa y una parte del país vascof ranees lo mejor, esa sensación la ha dado el Jerez. tiene en jaque a los que hemos venido a L o cierto es que la verruga está firme en Es la hora de las carreras de caballos, en descansar. L a semana próxima se llena de el mar como una roca y que no piensa mola última reunión de este año. Arizón, D o amenazas agradables, y, por m i parte, con verse en unos días. Prefiere estar aquí, que mecq, Guerrero, Gamero Cívico, Lanceros los tres últimos días tendría crónica sobraes tierra de sol, a andar perdida por los de Villaviciosa y otras cuadras envían bueda para dos semanas. mares, expuesta a todos los peligros del nos ejemplares para disputarse artísticas coL a F e r i a de industrias del M a r se ha abismo. pas y premios importantes. inaugurado, y otros acontecimientos más f r i Pero lo interesante de las carreras es... el A l anochecer se ilumina repentinamente volos me han privado de asistir a esta ceredescanso. Durante éste se animan, de modo como una pequeña ciudad. Bajo la luz de monia, para mí predilecta. Daré cuenta un extraordinaria, palcos y tribunas. Se colas bombillas eléctricas, las muchachas s i día de éstos de l a Exposición importante que me, se bebe y se flirtea un poco. guen riendo jubilosas, porque ya se van enha logrado presentar esta Feria. Pero... suena otra vez la orquestina, y tendiendo con los habitantes rubios del isya vemos a las muchachas bailando en la E l señor ministro de Fomento ha vuelto lote. Total, es cuestión de señas, de m i r a terraza. a San Sebastián y cena hoy en el Club Náudas y de gestos. N o es más que eso el idiotico, donde le han saludado muchas persoma del amor, que entiende todo el mundo. L a comida fué cosa fantástica. E l comenas. Su conversación no denotaba la menor A las ocho se acaba el baile. Despedidas dor, en verdad, espléndido, del Hotel de la inquietud y. sus compañeros de mesa le han en la escala, dándose la mano. Playa, inundado de luz ¿ofrece maravilloso oído únicamente cosas inteligentes y serenas- ¿M e escribirás... aspecto. H a y más de 300 comensales; toda sobre la situación española. -Rafael Sánchez Otra vez los botes- y las. gasolineras del la! aristocracia andaluza. Masas. barco navegando hacia la ciudad. L a isla se Llega S u Alteza Real el infante D. Alfonilumina como el final de un fuego de artifiso, que con los señores Delgado BrackemA B C en Santander cio, y una docena de hombres con uniforbury y otros aristócratas ocupan una mesa, mes azules sale de ella para dirigirse a la invitados por D José León de Carranza. U n a fiesta en el Coventry Magdalena, donde el Rey les ha invitado a Suena la Marcha Real y el público le. t r i Santander 26, 3 tarde. (Crónica telefó- comer. buta una ovación. E s afecto y es simpatía. nica. De pronto nace una isla enmedio de L a comida, espléndida. E l Hotel obseL a jornada termina en el Tennis, en cula bahia, frente a las aristocráticas casas quió con lindos regalos a sus huéspedes; y yas pistas se vuelven a encontrar las mudel paseo de Pereda y de los prados verdes al levantarse los manteles, se inició el baichachas con las figuras vestidas de azul. y jugosos de. la otra banda de allá. P o r la le, durando l a animación y la alegría hasta E l diálogo de las risas y miradas se tradumañana, al abrir sus ventanas al sol, los casi el amanecer. ce así: elegantes vecinos del muelle y los pescadores Tal lia sido, lectores, el domingo, en la- ¿P e r o usted aquí? playa de Cádiz. -Gü- Ruis. de Pedreña y Somo se han encontrado con- -Y usted INFORMACIONES LA VIDA Y NOTICIAS DE 1 VERANIEGA 1 3 1
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