Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MADRID- SEVILLA 29 D E AGOSTO D E 1930. NUMERO 10 CTS. SUELTO REDACCIÓN: PRADO D E SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y ANUNCIOS: MUÑOZ OLIVE, CERCANA A T E T U A N SEVILLA dín. ¡A h! no es el pueblo español quien se das tiene: una, al fondo de un largo callifalta a sí mismo; no es ese pueblo, siempre zo o canalillo privado, que se abre nada medócil para obedecer, siempre resignado para nos que a la calle de Caballeros, tan oronsufrir, siempre altivo cuando se trata de su da con sus patios de carrozas, y la de la dignidad e independencia y su vida para plazuela silenciosa y ávida. como la taza de ofrecerlo en holocausto en las aras de la una fuente monumental y seca, donde unas A l pan, pan, y al vino, vino Patria: lo que le faltan son hombres que le acacias de bola semejan colegialas que susTengo sobre mi mesa de trabajo, abierto comprendan, que le guíen, que tengan am- penden el corro al paso de los raros tran de par en par su corazón, un catalán que bición grande; aquella ambición que no se seúntes. De un lado, la iglesia se empohabla el castellano más puro y castizo que cuida de honores, ni de condecoraciones, ni tra en el conglomerado de casas y acompáñanla en la placita una mansión solariese puede imaginar. de carrozas, ni de palacios, ni de festines; No es P i y Margall, el gran retórico de aquella ambición que se abriga en los pe- ga de sucesivos deslunados, y unos depósiLasnacionalidades, que vino expresamente chos generosos, en las cabezas donde oscila tos de especias, cerrados siempre, sabrosaa Castilla para enseñar gramática a los in- el genio; aquella ambición que no se alimen- mente olorosos, evocadores del trópico aquel dígenas de la meseta central; no es Cambó, ta de un retazo de cinta, ni de una placa, de las criollas en volanta y los negros esde alto mirar y ramplón estilo, cuya España ni de tantas vanidades pueriles con que los clavos. A esta plaza sucede otra, igualmentriuna y tripartita intenta convertirse en el hombres vulgares satisfacen su pequeño amor te sosegada y muda. E l silencio va de la soñado Imperio ibérico, si la fortuna sopla propio: aquella ambición que se complace primera a la segunda esclusa; algunas estrellas refulgen en ambas con inusitada fijeal íricipiente partido que han de acaudillar a en mandar, no en la ostentación del mando; za, y cuando florecen las acacias, de nomedias el jefe catalanista y el duque de che, no en qué balcón con la palma Maura, más Gamazo que Maura; esto es, en influir eficazmente, no en privar; no en cristianase sabe un piano. De ordinario, ninsuena más reflexivo que elocuente, aunque en la ser valido, sino en valer; aquella ambición guna inquietud. E l sol se duerme como San difícil arte oratoria supere con exceso el que no limita su vista a un salón de corte- José y la luna escucha al arcángel. runrunear del enjambre de medianías, aun- sanos y torpes aduladores, sino que se conque en esa turbamulta de parlanchines in- sidera en espectáculo a los ojos de la na- Desconfiad de tanta placidez. L a iglesita ción, de la Europa, del mundo, de la pos- de San Nicolás y San Pedro de Verona cluyamos al cisne de Oviedo. Cambó es resbaladizo; si se le aprieta en teridad; aquella ambición que, al pensar, al ha sido uno de los refugios de la ambila Rambla de las Flores se escurre y apa- hablar, al ejecutar, rio atiende al juicio de ción. Sabed que fué cura de ella el Papa Carece- triunfante en la Carrera de San Je- una bandería o de una camarilla, sino. al lixto III, y un redondo retrato del enorme rónimo; si se le oprime en la Puerta del bien del país; que no se pregunta qué dirán Borgia, colgado como una rodela en la tal o cual individuo, tal o cual magnate, tal- mampara de- labrados cuartejones, lo re. Sol, resulta victorioso en el Tibidabo. cuerda a los devotos del día. Si la sacrisEs como la hierba baar, que crece en los o cual intrigante, tal o cual privado, sino tía no olvidó a su capellán tampoco éste se desiertos de Etiopía, planta que ningún bo- qué dirá la nación, la Europa, el mundo, la olvidó de la sacristía, y en prueba he ahí ese tánico ha podido incluir en sus clasificacio- posteridad. Que en las grandes crisis de los cáliz con su patena, espléndida labor de ornes dicotómicas, porque los sabios no la pueblos, en esos momentos solemnes en que febrería romana, que el otro Borgia, Alehan tenido nunca en sus manos, ya que se la sociedad se transforma y, saliendo de un jandro VI, donó a la provinciana parroquia, desarraiga cuando la persiguen, y echa a caos espantoso, demanda un nuevo elemento sin duda cumpliendo la voluntad de su tío. correr en plena luz, y, si es de noche, en- para recobrar sus fuerzas para vivir, indigYo encuentro en la formidable efeménos serán de acaudillarla quienes piensen en ciende una flor para alumbrar el camino. rides de la semioculta iglesia algo así como E l catalán que está sobre mi mesa ma- otra cosa que en el grande objeto en que se la norma que, sin pretenderlo, siguieron las nando verdades dice en claro y limpio es- envuelven millones de sus semejantes; quien más extraordinarias figuras valencianas. busque el incienso de la adulación en vez de Nacen a la sombra del Miguelete, se expapañol En la carrera de la vida, las naciones, la gloria; quien prefiera los melosos acen- trían, vencen y con inusitado esplendor; en como los individuos, han de resignarse a tos de la lisonja al estrépito atronador de su triunfo brindan una joya material o eslos designios de la Providencia, que dispone los aplausos de los pueblos. piritual a la tierra de que se formó su carde la suerte de los imperios; es preciso toEste sincero catalán, que eleva su prosa ne, y, porfin, mueren lejos de su cuna. E s maf los hechos, no como se quisieran, sino castellana hasta las nubes, que da lecciones una fatalidad, en la que sólo Extremaducorno son. Es necedad el mecerse en vanas de patriotismo y de política a todos, se llama ra, la cetrina y estoica, gana a Valencia. esperanzas; es temeridad querer estrellarse Jaime Balines, filósofo insigne y pensador Los extremeños no poseen los restos de contra la fuerza de las cosas; es cobardía maraviiloso, y el libro en que estas verda- Pizarro, ni los de Hernán Cortés, sin que el abatirse en presencia del infortunio, y pos- des ensarta se titula La nación y los Go- se sepa el paradero de los de Zurbarán. Castilla, andariega y universal, guarda su trarse, y llorar. La España se salvará, si ella biernos. propia se salva; si no, no. L a España reAhora, el que quiera leer, que lea, y el Teresa, su Juan de la Cruz, su Lope de cobrará su aplomo si ella trabaja por reco- que quiera oír, eme oiga; yo me limito a Vega, su duque de Alba, su Felipe II, su brarle; si no, no. L a España tendrá Gobier- copiar v a difundir sentencias antiguas, que Cid. Y así acaece también en las demás reno, si ella emplea sus medios para. que se deben tener. presentes los romos que acon- giones ibéricas. Menos en la valenciana. funde, y se afirme, y se arraigue; si no, no. sejan en mala prosa disparates enormes acer- San Vicente halla su tránsito en Bretaña; Luis Vives, en Brujas; Ribera, en Ñapóles; L a España verá cesar ese sistema (que ya ca del sublime oficio del desgobierno. el escultor Forment, en Castilla; San Franlleva algunos años) de gobernar intrigando, RAFAEL C O M E N G E cisco de Borja, en Italia, como sus antepay perturbando, y explotando, si ella prosados los Papas nombrados antes; y Guillen cura eficazmente que cese; si no, no. Y lo de Castro, Gil Polo, Vicente López, el borepetimos: si no, no. Si la España no pientánico Cavanilles, los pintores Ferrándiz y sa en sí misma, si no recuerda lo pasado, si, TALKJES Domingo y tantos y tantos, de diversa disno atiende a lo presente, si no mira al porciplina y jerarquía, pero todos representavenir, si, descuidada como la buena fe, y El ex voto de Borgia tivos, siguen el ejemplo de sus pares o sus floja como el cansancio, deja que unos poSe la conoce simplemente por San N i- mayores. ¿Desarraigados? N o obedientes cos lo digan y lo hagan todo a nombre de ella, aunque sea contra ella, entonces ni ten- colás Pero está consagrada también a San al sino marinero de la casta, disparados por el sorprendidos en pledrá Gobierno, ni paz, ni sosiego, ni espe- Pedro de Verona. Del mismo modo parece na ímpetu levantino ymuerte. Recuerdan y actividad por la ranza de prosperidades, y será víctima de tur- una iglesita, siendo en realidad un tem- nostalgian el país, manifestando su ternura bulentas pandillas, de camarillas miserables, plo ancho, profundo y colmado de riquezas. según sus medios. E l Sumo Pontífice envía de intrigas extranjeras; será la befa y el Todo pintado al fresco por un discípulo de un cáliz de oro a San Nicolás y San Peescarnio de las demás naciones; se la verá F alomino, y con retablos de Juan de Joa- dro de Verona, y el honorable Cavanilles, apenas en una extremidad de Europa como nes, y el sepulcro del beato Gaspar Bono, y desde Madrid, estudia los frutos de. la. hueraquellas, plantas mustias y descoloridas que un enorme rosetón de vidrios de colores ha- ta del Turia. No se interrumpe la traición. egetáífen una roca junto a un lozano jar- ciendo la rueda en la minúscula fachada, Jíe ahí a Muñoz Degrain; que fallece en la sobre la puerta principal. Otras dos entra- ABC DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O VIGÉS 1 MOSEXT O N. 8.635 8 B RO C H A Z O S A L TEMPLE
 // Cambio Nodo4-Sevilla