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MADRID- SEVILLA 30 D E A G O S T O D E 1930. NUMERO S U E L T O 10 CTS. REDACCIÓN: PRADO D E SAN SEBASTIAN. AB DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O VIGÉSIMO SE XT O N. 8.636 Y ANUNCIOS: MUÑOZ OLIVE, SEVILLA SUSCRIPCIONES CERCANA A TETUAN, AL CORRER D E L A PLUMA Los inadaptables A los adjetivos elogiosos para el escritor se añade ahora uno que divulga la generosidad ponderativa: el adjetivo inquieto Parece que la inquietud espiritual no debiera merecer alabanzas, porque más semeja estado premonitorio de incertidumbre en quien no sabe la ruta que ha de seguir que situación victoriosa del que ha encontrado camino seguro y set aproxima a la meta acelerante. Las merece y las recibe porque la adaptación de nuestra voluntad al medio en que se halla la aniquila, mientras su obstinada intransigencia con él la presta vigor, la depura, la individualiza y le depara vida duradera como unidad biológica. La inquietud muscular es una constante rectificación de límites. Cuando estoy en reposo, el espacio que ocupo me define en relación conlos objetos que me rodean. No varían las distancias. M i posición fija en un punto acepta el orden en que aparecen colocados respecto de mí el árbol, el río, el monte, la casa. Lo que me distingue de los objetos inanimados que. me circundan es la posibilidad en que estoy de rectificar por- mi propio impulso- los límites que me asignó un momento mi movediza voluntad. Suponed que ésta no cambia, y seré como el árbol o como el muro. E l encanto del movimiento muscular está principalmente en que constituye uno de los más fehacientes signos de vida, en cuanto significa rectificación voluntaria de límites, es decir, sucesivo y renovado testimonio de nuestra disconformidad con la aceptación perenne de las mismas distancias entre nosotros y el mundo material que nos rodea. Pues la inquietud del espíritu es análoga a esa otra del sentido muscular. E l inquieto se pasea a lo largo de los caminos ideales. Es caballejo de aventuras, que las inquiere ansioso, enristrado el lanzón. V a en busca de su injusticia para repararla, de su agravio para vengarle, de su entuerto para ponerle en derechura, porque la injusticia, el agravio y el entuerto vulgares no son los que él reputa de entuertos, agravios e injusticias. Su verdad, que acaso no sepa cuál es, dista mucho de la verdad tuya y mía, aplebeyada y embastecida como manoseado patrimonio del vulgo. Esa verdad podrá imaginársela vestida con paño de estameña en el mundo moral o embellecida por su imaginación amorosa en el mundo físico, o engalanada a modo de idea por la cual se deba morir, en el mundo de la razón, y no creerá que la ha topado en su camino si no le sale al encuentro el pobrecito fraile que amansó al lobo, la ingrata Dulcinea que fatigó el corazón más tierno del mundo, el filósofo inmortal que no quiso huir de la muerte temeroso; de que la Ley, convertida en persona, le cortase el paso, le recordase los beneficios que de ella había recibido y le reprendiera y le afrentara... Este inquieto vivirá muchos días sin Patria, no se acasera a ninsuna bandera sin desconfiado examen, no jurará por maestro Complemento del plan, admirablemente alguno. Antes de saciar su sed habrá hume- trazado por el coronel Silveira de Castro, decido sus labios en muchas corrientes; an- comisario de Portugal en la Exposición tes de fabricar. un ídolo habrá querido- rom- Iberoamericana, ha sido el viaje que a tieper muchos pedestales. En el oro circulante rras lusitanas acaban de realizar los deleencontrará el metal basto de la aleación. En gados de los países concurrentes, quienes, la arena que nadie. busca, partículas de oro al aceptar la gentil y espléndida invitación recatadas a la profanidad de las multitudes. del Gobierno del general Carmona, no poEl inquieto no dará en ocasiones con la dían pensar que la visita había de ser tan rica en emociones del más alto significado verdad que anhela. Puede morir lapidado espiritual. como el gran Lulio ¡oh, ejemplo hermoso He aquí cómo del Certamen sevillano se de fecunda inquietud! camino de Tierra Santa, porque todas las rutas ideales huelen ha deducido un primer corolario interesana santidad como senderos de flores, y Tierra te, tanto quizá como la proposición misma. Santa será para el inquieto la que le brinde Partiendo de Sevilla, y caminando por la su marcha de rebelde peregrino; pero no ha- ruta sugerente de los lugares colombinos, brá sido una voz más en el coro de la mu- hemos llegado a la desembocadura del Guachedumbre anónima. diana. Para llegar a pastor es necesaria la indóPocos minutos de navegación sobre el mita voluntad de no querer ser rebaño. E l río- frontera, y henos en el punto donde se inquieto aparece, mientras duran sus inquie- inicia y muere el más amplio circuito tutudes, como una esperanza de poder. Y el rístico que permite conocer, siquiera sea poder, la fuerza, el dominio tienen la vir- someramente, todo el país vecino. Villa Real de San Antonio, con sus floretud de atraer y de subyugar. Por eso uno de los granos de incienso que cientes industrias, nos brinda la realidad de arden en el turíbulo de las alabanzas se llama un presente espléndido, y a poco más de inquietud. Los inquietos son el porvenir, lleno un tiro de fusil, -la ciudadela de Castro de promesas, más o menos ilusorias. A título Marín, baluarte que fué de los caballeros de inadaptables forman la minoría selecta, a templarios, nos depara la evocación de un quien repugna el pelotón. Los que se adap- pasado también esplendoroso. Después de siete horas de marcha en tan empiezan a vivir al revés; son el tiempo lujoso y rápido ferrocarril, que atraviesa pasado con pretensiones de presente. las provincias meridionales de Algarve y JOSÉ R O C A M O R A Alemíejo, hemos llegado a Barreiro, en la desembocadura del Tajo, frente a la capital de la República. COROLARIOS D E L A Media hora de navegación en un buque cuya disposición interior semeja la de un giEXPOSICIÓN IBERO- gantesco tranvía, y hemos atravesado el río. La amplia explanada del Terreiro do Paco AMERICANA se ofrece acogedora, con las dos filas de edificios simétricos que se adelantan hacia Tres etapas de un interesante via- el puerto brindándonos un abrazo de bienvenida. je a Portugal Breve la estancia en Lisboa. Visitas a Portugal, desde el momento en que ini- los monumentos de arte y a Tos Museos, en ció su asistencia al Certamen iberoameri- muchos de los cuales se admiran recuerdos cano de Sevilla, supo destacar una perso- de la Monarquía que se fué; Los portuguenalidad, acusada con trazo firme y bien ses los contemplan con, cierto fervor que dibujado. Orden y método: esas fueron las no causa extrañeza porque en aquellas recaracterísticas de la actividad portuguesa en liquias palpitan aún la tradición y la hisla Exposición sevillana. toria de un pueblo. Todo un programa excelentemente trazaCon el cónsul de Sevilla, Norcnha de do se cumplió en sus términos sin dilacio- Oliveira, los dos periodistas españoles crones enojosas y sin reformas de última hora. nistas de la expedición y el delegado de En el aspecto constructivo, los portugue- Cuba, Martínez Castells, asimismo intrépises sorprendieron a propios y extraños, eri- do (que al fin fué del oficio) hemos subido giendo un pabellón, provisional en parte, y luego a lo más alto de la cúpula de la baen parte permanente, de traza recia y se- sílica de la Estrella, admirando desde allí vera, trasunto de la riqueza arquitectónica en toda su magnífica grandeza e! panoradel país. En los órdenes cultural y de atrac- ma de la ciudad, asentada, como Roma, soción, la Semana portuguesa se señaló como bre siete colinas. extraordinariamente brillante, tanto por la Momento emocional el de la visita al calidad de las aportaciones artístico- inte- monasterio de los Jerónimos, joya del arte lectuales como por el esplendor de las fies- manuclino, en una de cuyas capillas repotas, que tuvieron su culminación en la orga- san los restos de Vasco de Gama y de nizada con motivo de la visita que a Sevilla Camoens. Junto al héroe, su cantor. hiciera el presidente de la República, geneEn otra nave, la tumba de Alejandro ral Carmona. Llerculano, coronada por la imagen severa Todas estas manifestaciones giraban en del Excelso. torno a una idea fundamental. Portugal se propuso, al asistir al magno ¡Dormir! Sólo duerme- C e r t a m e n presentarse decididamente el frío cadáver que no siente... América, y por eso perfecta fué también la orientación en orden al intercambio espiParece que en el claustro retumban las ritual con las Repúblicas suramericanas, palabras del glorioso creador de El monje poco conocedoras en verdad de las realida- del Císter. des Y. Dosibilidades del pueblo lusitano, Más. tarde, el tónico de un- paseo a pie
 // Cambio Nodo4-Sevilla