Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
procedimiento es anticuado y se suple con los buenos oficios del santero pero, así y todo, c u á n t a s v e c e s heñios entrado en una casa y nos hemos encontrado con que había gente dentro! A esto l o ¡lamamos nos- otros i r de v i s i t a O t r o de l o s enemigos m á s p e l i g r o s o s d e l espadista es e l perro... -A p e l a r á n a la h u í en caso de una sorpresa. -Nosotros, s í l o s topistas no. ¿Quiénes son los topistas -L o s q u e encanallan el oficio. Como no son inteligentes, efect ú a n los robos al azar, en el primer sitio que encuentran sin v i g i lancia, y si hay personas las a c o m e t e n P a r a burlar a los porteros se ponen gorras de galones o simulan r e p a r t i r prospectos; otras v e c e s van con un gran cesto en l a cabeza fingiendo que son d e p e n d i e n t e s de comercio, o panaderos. ¿Utilizan Ja g a n zúa? -Sí, porque no saben hacer llaves. T a m bién utilizan el ra m o (manojo de l l a ves) y si ven que no sirve ninguna de estas cosas, a p e l a n a la brava c o n l a q u e espaudan 1 a b u r d a rompen la p u e r t a) pero, en general, son tríala gente. Y el Tinaja t i e n e u n g e s t o despectivo para los topistas y desde su altura de l a d r ó n intelectual desprecia a los groseros maleantes q u e desacreditan l a profesión por lo burdo de su trabajo y su bajeza de instintos. Esto es, s e ñ o r veraneante, lo relatado por el Tinaja, o m á s bien parte, p o r q u e todos los detalles referentes a este asunto no caben en los e s t r e c h o s límites de una inforPOR EL BALCÓN mación p e r i o d í s t i c a ¿Persiste usted, s i n embargo, en continuar en el sitio en que veranea? No... Y a está usted impacien e y pensando que no c e r r ó bien l a puerta. E s t a intranquilidad de Usted es l a consecuencia lógica d e lo poco lucrativo que es el oficio de ladrón. S i los espadistas. ganaran bastante durante el invierno ahora estarían veraneando también, y usted, sa- biéndoles fuera de M a d r i d no tendría que preocuparse de si dejó o no d e j ó bien cerrada l a puerta a tiempo de marchar. LEANDRO B L A N C O (Potos Alfonso. EL PALQUISTA DESPUÉS DE HECHO EL ROBO, LARGA EL FARDO AL CONSORTE turalmente- vio que l a llave estaba metida por dentro y, aprovechando que entre la puerta y el suelo quedaba u n hueco, metió p o r é s e un periódico extendido, luego puso derecha la llave con unas pinzas, la e m p u j ó y fué a caer sobre el papel, d e l que no tuvo m á s que tirar el maleante para apoderarse de l a llave, con l a que a b r i ó tranquilamente y cometió el robo. ¿C ó m o se cercioran de que no hay nadie en las casas antes de entrar a robar? -H a y m i l procedimientos. A n l e s el espadista se dedicaba a recorrer las calles busc ndo trabajo para lo cual miraba a los balcones de las casas y observaba las t persianas. S i a d v e r t í a que é s t a s permanecían siempre en la misma posición durante varios días, deducía que en el piso no había gente. Salvando la vigilancia del portero (que es el punto negro del oficio) el espadista subía y llamaba; si salían a abrir daba un nombre cualquiera; si nadie contestaba, introducía con cuidado un palillo de dientes (el perico en la cerradura y se marchaba. Pasados unos días tornaba a visitar la puerta, y si continuaba el palillo en l a cerradura era señal de que no h a b í a n tocado a ésta y, por consiguiente, los inquilinos estaban fuera. Este era el momento de dar el palanquetazo. E n la actualidad ese
 // Cambio Nodo4-Sevilla